Capsulas de Carreño

Junior 1 – Nacional 1: Equilibrio monta-ñero

Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

 

*Ahora lo importante es no perder la Santa Fe para el próximo partido, con miras a mantener el “cuartico de hora”..
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La casa de la selección, con sus 30 grados acostumbrados,  lució repleta de ñeros y de buena cantidad de hinchas verdes; y no era para menos, porque se enfrentaban los chachos goleadores del momento; cada uno venía de empacarle  cinco pepinos a su contendor de turno; además, en la tabla gozan de buena salud en goles a favor.

 

En la zona mixta, donde solamente hay representantes masculinos, vienen y van abrazos entre los contendores, Olivera fue el centro de las miradas verdes, por su fructuoso paso por Nacional. Amaral para no desentonar, saludo de mano a todo el cuerpo arbitral. Ahora sí, en filita para el campo.

 

En Nacional, que luce todo de verde,  “reaparece” Zapata, y Jefferson va de entrada, de resto son los mismos con las mismas. Junior presenta un equipo joven; de los de siempre solamente están Pacheco, Bacca y Cariaco González, con barba de apóstol.

Taponazo con la zurda de Álvaro Angulo que venció a Martínez y se logró el empate. Al final la injusta roja por una doble amarilla que no debió mostrarse por falta que no existió. Foto @nacionaloficial.

El central cartagenero Carlos Ortega, que llegó en su propio automóvil, baja la bandera y Junior comienza  el rodeo de tiburón en playa. A los 8 minutos atajadón de Mier y pocos minutos después se presenta una “manopla” de Deossa, se comienza a armar el cobro, pero un juniorista se aviva y cobra de una, el que recibe entra al área ya perfilado y Dorlan se le tira en plancha y lo derriba, penal sin atenuantes, que el árbitro pita apoyado en el VAR; en la discusión del equipo afectado, lo que no falta en estos casos, Ángulo se gana la amarilla por “aléguele doctor”.

Mier entra en estado de ansiedad, como esposo esperando en la sala de partos, no sabe dónde pararse, mueve las manos y brinca, en ese momento le dije a mis compañeros de sala, eso es gol, y claro, Mier sale con una mímica como asustando gallinas, es decir, todo lo contrario como cuando se pone serio y hasta los tapa. A propósito, no tiene nombre que Nacional permita que le hagan esa “avivatada”, propia de un partido de recreo escuelero.

 

Todavía seguía el carnaval en la tribuna, cuando se presenta un despeje del balón desde la defensa verde, el balón le llega a Jefferson que lo toca sutilmente a un lado para que sea Ángulo el que lo reciba en toda la mitad de la cancha, y siga en veloz carrera sin marca alguna hasta llegar a la raya del área, allí empalma con la zurda un taponazo que vence a Martínez, y se logra el empate.

 

Dos opciones de gol tuvo Nacional en el resto del primer tiempo, ambas en los guayos Dorlan, la primera fue atajada magistralmente por el vertical izquierdo y la segunda por el portero. Junior seguía en su tónica de tocar y rondar el área de Nacional, pero sin ningún disparo al arco.

 

Como estábamos de visita, el entretiempo fue con empanadas y harto encurtido, porque el partido no estaba para echarles ají.

 

Román le da la bienvenida al segundo tiempo con una jugada en el área juniorista, que incluye remate al arco, pero Martínez salva. El panorama es el mismo, Junior mantiene el balón, pero las opciones de gol son para Nacional; entre ellas un contragolpe de Deossa que pintaba para gol del triunfo, pero se “atortola”, no hace el pase obligado y termina regalando el balón. No sé si esa jugada fue el florero de Llorente para su sustitución, la cual recibió de mala gana, con tirada de botella de agua contra la pobre humanidad de una silla del banco; es decir, el berrinche acostumbrado de los que se creen intocables. Pues, yo que digo.

 

Las lesiones de Cariaco y de Enamorado le merman intensidad al Junior. En Nacional se dan las sustituciones escrituradas, que no dan los efectos esperados. Por doble amarilla son expulsados Estupiñán del Junior y al final  Ángulo por una doble amarilla que no debió mostrarse por falta que no existió, pero el que mando soy yo ¿Y qué?

 

Partido de alta temperatura en ambiente y en juego, en el que Nacional tuvo más opciones de gol y Junior tuvo más tiempo el balón. Perea y Palacios nos quedaron debiendo plata; Mier tuvo buenas intervenciones, apresurado en el penal y fatal para los saques; Deossa avasallador con su potencia pero a veces personalista, con actitud de niño malcriado en la sustitución, Bien los centrales. Dorlan y Román descollaron por su juego y Ángulo por el gol.

 

Ahora lo importante es no perder la Santa Fe para el próximo partido, con miras a mantener el “cuartico de hora” que nos acompaña, después de haber pisado el charco y mojarnos hasta las medias.

 

“El gran desafío es llegar a ser todo lo que tienes posibilidad de ser”. Jim Rhon.

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