Capsulas de Carreño

Junior, nave al garete


Por Hugo Illera, Diario Deportes.

 

 

*Sé que restan cinco partidos y en ellos cualquier cosa puede pasar. Este año ha sido desafortunado. Pasan situaciones absurdas.
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El Junior es hoy una nave al garete. Hablo del manejo técnico-plantel de jugadores y el producto fútbol. Es posible que el Juniorismo, en muchas de las cosas que estamos viviendo, quisiera sentarse a reír o llorar o ambas cosas.

En el equipo del Alma pasan situaciones absurdas y atropelladas, en las que unas superan a las otras, en una danza de situaciones en las que bien se pregunta uno si es en serio o es una puesta en escena de mal gusto.

Este año ha sido desafortunado. Comenzó cuando sorpresivamente se anunció el cambio de Cruz Real por Arturo Reyes y siguió con los dos últimos partidos dirigidos por Comesaña en Copa y Liga.

El equipo, lejos de mostrar el rendimiento acorde con la inversión y los montos salariales, ha ido dando tumbos con pocos logros más que alegrarnos por clasificar al grupo de los ocho o disputar una final de Copa como si nunca lo hubiéramos hecho.

La sucesión de frustraciones llegó a un momento culmen entre el miércoles y el domingo pasados.

La final de la Copa en Bogotá ante Millonarios, la alineación y el desarrollo estratégico del juego y la rueda de prensa posterior en la que el DT Comesaña nos bajó de la nube, en la que nos había montado después de conseguir la clasificación eliminando al Unión Magdalena, al señalar después, sólo después de ver el esperpéntico planteamiento que fue más criticado que el propio resultado en sí, que “para ser campeón hay que estar preparado” dando a entender que Junior no lo está.

Y cuando pensamos que no había manera de superar lo ya visto en el terreno de juego ante Millonarios, Comesaña intentó salirse por la tangente y  responsabilizó a Dany Rosero de haber perdido el partido sin hacer el mínimo intento por reconocer que, desde la construcción del planteamiento súper ultra defensivo, ya había perdido el juego.

Frente al Pereira otra vez se vio al Junior en juego defensivo y, cuando en el segundo tiempo por necesidad atacó al equipo pereirano, se observó el equipo que gusta y da resultados en posición ofensiva. Pero hemos sido tan pobres en los dos últimos partido que ni eso alcanzó.

Y después de la expulsión de Viera vimos el equipo más desordenado en la historia del Junior.

De la misma manera como al capitán se le olvidó que tenía una tarjeta amarilla previa, y se quitó el buzo al marcar el empate transitorio 3×3, el DT Comesaña se olvida que a Junior no le vale empatar. Es que Junior entró último al G8 y con cualquiera que termine igualado en la tabla de posiciones lo va a desplazar.

Sé que restan cinco partidos y en ellos cualquier cosa puede pasar. Pero sea uno u otro resultado, creo que esta vez sí ha llegado la hora de hacer un balance lejos del corazón y más cerca de la razón para que el Junior de los resultados positivos que su alta inversión amerita…

Barranquilla
Noviembre 8, 2022

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