Capsulas de Carreño

La 20 del Real Santander, Paola García.


Por Nas Beltrán Freire.
@NasBeltran
Bucaramanga.

Paola García es una nortesantandereana de 23 años al servicio de Real Santander, pese a que sus inicios no se dan como el de la mayoría puesto que fútbol como tal solo lo comenzó a practicar hace poco, sabe y tiene claro que este ha sido el sueño por el que ha luchado toda su vida y que no había concretado gracias a la falta de oportunidades pero por el que hoy goza al poderlo estar viviendo.

El futsal y microfútbol fueron sus escuelas para dar el salto al fútbol profesional femenino, los mejores recuerdos de su niñez los vivió con un balón de fútbol en sus píes y por esa razón nació su amor hacia este deporte. A su padre siempre le gustó verla jugar con niños ya que les hacía «jugaditas» y era la sensación más que por su talento era por el género.

En el colegio su profesora de deportes la apoyó colocándola a jugar intercolegiados en dónde siempre se destacó por su talento, casualmente el  esposo de su docente era el entrenador del equipo profesional de microfútbol en Cúcuta, club que la acogió para que diera sus primeros pasos en esta modalidad y con el cual tuvo la oportunidad de jugar varios torneos dentro y fuera de la ciudad; jugó con Piratas de Norte de Santander durante 4 años y en Llaneras del Casanare por una temporada.

Paola García, del Real Santander. Foto Nas Beltrán / Cápsulas.

Su llegada al Real Santander se da en una búsqueda de oportunidades, Paola llegó a Bucaramanga gracias al torneo de Futsal de la UNAB que había en ese momento en la ciudad; decidió tocar la puerta del equipo albiceleste para realizar pruebas y que el sueño llamado fútbol se comenzara a encaminar, tuvo una prueba de 2 días pero para ella las cosas no eran seguras así que decidió comenzar a buscar trabajo por su cuenta para permanecer en la ciudad bonita por un tiempo; gracias a su desempeño en la cancha, la Clínica Materno Infantil le iba a brindar la oportunidad laboral pues ellos tienen unos campeonatos internos en donde el talento de García iba a ser fundamental.

Consiguió el trabajo y siguió con el futsal en el torneo de la Autónoma en donde se destacó por ser una de las más claras y con mayor técnica en dicho campeonato; en un partido decisivo el DT de Real Santander la fue a ver jugar y allí  le ofreció ser parte del equipo santandereano, le pidió que dejara su trabajo y se uniera a ellos para así representar los bellos colores de estas tierras.

Para Paola el camino ha sido complicado, entrenaba en su tierra natal con el equipo que los representaría en esta liga femenina, pero que al final fue ubicado en Bogotá y no se llevó a nadie de la plantilla con la que contaba pues decidieron comenzar de 0 ese proceso. Por esta razón Paola valora aún más la oportunidad que le da el Real Santander pese no ser del departamento y a entender que este equipo le da prioridad al talento local.

El apoyo recibido de amigos y algunos miembros de su familia es fundamental, «La churca», como la hemos apodado algunos admiradores del fútbol femenino de esta región, nos comparte que muchas veces le pidieron que renunciara para así darle paso al estudio y a un trabajo común, pues en ese entonces las posibilidades de jugar profesionalmente eran escasas y el fútbol femenino solo era una idea vaga. Hoy, el apoyo de su mamá es vital e indispensable en todo este proceso que está iniciando.

Para Pao, la mayoría de sus compañeras y adversarias vivieron situaciones similares en cuanto al rechazo de género y a la estigmatización que aún se vive en este ejercicio que es catalogado como «Deporte de hombres» pero el que hoy está demostrando que se tenía un pensamiento errado y en donde las cosas están comenzando a cambiar para así ser un deporte más incluyentes en todo sentido. No solo se trata de ver más mujeres jugándolo, se trata de ver más mujeres en los estadios y en los medios deportivos, demostrando que esto no es cuestión de género sino de gusto y pasión.

La Churca es una jugadora fuerte, potente, entregada a sus colores, dinámica, con carácter creativo en el campo aunque en las últimas oportunidades la hemos visto jugando más adelante por decisiones técnicas. Ella se siente más cómoda en el medio campo, generando opciones y surtiendo a sus compañeras de balones, pero entiende que si su «Profe» cree necesario colocarla a jugar unos metros más adelante es porque ve en ella las condiciones para ocupar esa posición. No ha tenido la fortuna de anotar, pero sabe que en algún momento llegará esa oportunidad que tanto esperan sus seres queridos y quienes estamos apoyando este proceso femenino en el Real Santander.

Al preguntarle sobre su debut nos compartió que «Me siento muy afortunada, feliz y agradecida con Dios porque cumplí un sueño, muchas mujeres quizás renunciaron a sus sueños por la falta de oportunidades, pero mi caso no fue ese y gracias a Dios ese día tan soñado llegó y lo disfruté al máximo».

En las graderías los espectadores siempre resaltan las cualidades de García en el terreno de juego, ella tiene el fiel pensamiento de que «Las cosas buenas o malas que dicen las personas no hay que creerlas, sin embargo me siento feliz de que la gente se da cuenta de mis aptitudes y que hago bien mi trabajo en la cancha, da alegría saber que eres admirada por algunas personas, ahí se ve reflejado el siempre querer hacer las cosas bien ya que no juego nunca para el público sino juego a lo que se, y saber que ese don me lo regaló Dios  me hace feliz, pues hace que las personas  admiren más mis cualidades»

El proceso de adaptación ha sido un poco complejo pues ella estaba acostumbrada a jugar en espacios muy reducidos y pasar a las dimensiones de un campo profesional se podría decir que ha sido su mayor reto; la adaptación personal ha sido sencilla pues define a Real Santander como una «Gran familia», la acogida ha sido buena y espera poder seguir aportando al club que le abrió las puertas.

En cuanto a la preparación nos comparte que ha sido fuerte y exigente, pero ellas comprenden que todo esto hace parte del proceso y de la oportunidad que les están brindando, que no pueden bajar la cabeza por más cansancio que a veces se sienta pues por los sueños se lucha sobre todas las cosas.

Tiene una admiración fuerte hacia Kelly Peduccini, por ser una jugadora con muchas capacidades, dentro de ellas la confianza que demuestra en el campo, su experiencia pero sobre todo por su humildad. Internacionalmente admira a Alex Morgan por su talento y belleza, «Es una crack dentro del campo» y además ella es el vivo ejemplo de que las mujeres no pierden su feminidad por hacer parte del gremio de jugadoras.

En lo personal Paola se distingue por ser una joven muy alegre, humilde, dedicada, carismática, amante de la vida y soñadora. En sus tiempos libres le gusta mucho escuchar música, bailar, compartir con su familia cuando se puede, como buena joven además le atraen las redes sociales y estar conectada con el mundo digital. Dentro de sus sueños tiene presente que el camino es largo, pero no se va a rendir hasta lograr todos y cada uno de ellos, espera reforzar su carrera en Colombia para así dar un salto al viejo continente, puntualmente al Atlético de Madrid pues es el club de sus sueños.

 

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