Capsulas de Carreño

La Colombina (Jorge Iván Londoño Maya)

Jorge Ivan LondoñoPor Jorge Iván Londoño Maya

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* Al profesor Juan Carlos Osorio un agradecimiento muy especial  y criticándole la forma tan displicente como dirigió desde la raya sus últimos partidos con Nacional.
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A los que simplemente nos gusta ver el fútbol, sin profundizar en tácticas y esquemas. Sin saber qué diablos es la zona dos, sin imaginar quien releva a quien, y cuando se debe desacelerar  y cuando no, nos encontramos con una grata sorpresa en la reciente final. El Deportivo Cali.

Hacía mucho tiempo, “mirones” del fútbol como yo, no teníamos al frente un equipo tan bien conformado, tan solidario, con tanto derroche de técnica, con tanta entrega, con un convencimiento general de lo que eran capaces de hacer, con un estado físico arrollador y un trabajo de campo perfecto.

La mano del Pecoso se notaba en toda la cancha.  La defensa, el medio campo y la delantera jugaban con la sincronización  del mejor reloj suizo. No creo haber visto un equipo que cobrara con tanta eficiencia y peligrosidad los tiros de esquina, los cobros de costado y los tiros directos al arco. O si no, que lo certifiquen las defensas de Nacional y Medellín, víctimas, entre otras, de ese eficiente trabajo.

A la par con el equipo, el Pecoso nos mostró nuevas facetas de su trabajo y su personalidad. Le rebajó intensidad a su fuerte carácter, no solamente se echó el equipo al hombro sino a los propios jugadores, dada la juventud de la mayoría de ellos.

Así las cosas, y aunque nuestra inclinación estaba por el lado del Poderoso, ante la eliminación de Nacional, el Cali fue un digno campeón, que nos deleitó cual colombina que se saborea despacito hasta el palito.

Cambiando de tono de verde, sean bienvenidos el profesor Rueda y sus colaboradores. Esperamos de ellos conocimientos, entrega, seriedad y un universo de éxitos. Por fortuna, a la par con su llegada, hemos sabido de la salida del equipo de jugadores que fueron muy inferiores con el club y su hinchada, entre ellos los  “Pablito” y Otálvaro. Quisiéramos pensar que esta vez si la dirigencia de nuestro equipo, atine a traer jugadores comprometidos con la familia verdolaga, pero más importante que eso, exigirles reciprocidad a lo largo del contrato.

Al profesor Juan Carlos Osorio un agradecimiento muy especial por todo lo que hizo por el club. Deseándole lo mejor en su nuevo rumbo, y criticándole la forma tan displicente como dirigió desde la raya sus últimos partidos con Nacional,  con las manos en los bolsillos, los hombros encogidos y la mirada al piso.

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