Capsulas de Carreño

La cosa está peluda. Por Pablo Arbeláez Restrepo

Nairo Quintana tuvo un triunfo histórico en la Tirreno-Adriático, en el comienzo de la temporada. El Tour será su nuevo reto en procura del podio. Tiene mucho talento.

Nairo Quintana tuvo un triunfo histórico en la Tirreno-Adriático, en el comienzo de la temporada. El Tour será su nuevo reto en procura del podio. Tiene mucho talento.

Por Pablo Arbeláez Restrepo

Pablo Arbelaez

La abuela Irene, por fuerza de las circunstancias, siempre tuvo la razón. Y en esas sentencias anticipadas que dan los viejos, cada tanto decía que «la cosa está peluda», queriendo significar, que era muy difícil lo por venir.

Y viéndolo bien, la abuela estaba en lo cierto, porque a tres semanas de iniciación de la edición 102 del Tour de Francia, el tema del favorito se antoja complicado.

El listado se hace claro en su esencia, pero a medida que avanzan las carreras, hay que agregar nombres, ¡porque nunca se sabe!, como diría la sabia Irene.

Desde el desmesurado optimismo colombiano, siempre acompañado de un elocuente folclor, más de uno dirá que esta Grand Bucle es pan comido para Nairo Quintana, porque hay cosas que le favorecen al campeón del Giro de 2014.

Ese handicap de tener la etapa 20 y penúltima en Alpe D’Huez, se aprecia con ojos nacionales, como el epílogo de una «sencilla» empresa en la que sólo ahí se juega todo.

Pues no. El Tour comienza esta vez en Utrech, Holanda, con el peligro de los separadores viales y la estrechez de algunas carreteras. La cuarta etapa, en tierras belga-francesas, presenta siete tramos de pavé y Nairo va a este territorio minado, apenas por tercera vez.

La primera semana será sobrevivir a las contingencias del Tour, para después enfrentar los Pirineos y más tarde los Alpes, a los que se debe tratar de llegar indemne, tras dos pequeñas, diría mínimas exigencias ante el reloj, individual y colectiva, lo que favorece al aguerrido boyacense.

A todo esto agréguele los antecedentes de los rivales. El generoso Procyclingstas.com nos muestra a Alberto Contador, 32 años, con 6.943 kilómetros, sumados en 42 días, y el triunfo en el Giro, sin ganar etapa, y dos podios. Y con un apetito de gloria, que ni se diga.

El mazo de la baraja de ases se extiende a Chris Froome, 30 años, campeón del Dauphiné y la Vuelta a Andalucía, con 4.222 kilómetros en las piernas durante 27 días de carrera, tres triunfos de etapa y tres podios en el 2015.

Vincenzo Nibali, 30 años, esta vez campeón defensor, sin triunfos en la temporada, ni victorias parciales ni podios y una sumatoria de 5.641 kilómetros, en 45 días de competición.

Nairo Quintana, 25 años, quien este sábado debe tratar de probarse y mostrar su tipo en la Ruta del Sur, en Francia, presentaba hasta hoy, 4.907 kilómetros recorridos en 34 días, campeón de la Tirreno y tercero en San Luis.

En el necesario agregado de la lista figuran también el infaltable escalador francés Thibaut Pinot, 25 años, -lidera la Vuelta a Suiza-; el estadounidense Tejay van Garderen, 26 años, -perdió por un suspiro el Dauphiné-, además del infaltable Alejandro Valverde, 35 años, con ocho podios, seis victorias dos de ellas en las Ardenas y 6.869 kilómetros sumados en 46 jornadas de este año.

Como ven, la lucha es pareja. Nada de papita pal’ loro entre uno y otro. Como diría la abuela Irene, la cosa está peluda.

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