Capsulas de Carreño

La espinita.

MEDELLÍN. Geisson Perea en alza, marca a Omar Duarte. Con dos goles en seis minutos a La Equidad, para sacarse una espinita. Nacional volvió al pecado mortal de siempre de no manejar el partido y entregarle al rival el espacio y todo su campo. Foto @Dimayor.

Por Jorge Iván Londoño M.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Como decía el extraordinario Buck Canel, “No se vayan que esto se pone bueno”.

De lo que mucho nos quedó faltando por hacer de la dirección técnica (?) anterior, y que poco a poco hemos venido tachando, faltaba sacarnos la espinita frente a La Equidad, equipo que en aquella oportunidad se miró por encima del hombro, y que nos eliminó por debajo del talón.

 

Y eso que el técnico Restrepo, pensando en el partido del miércoles contra Santa Fe por la copa aquella, no puso la plana mayor, pero tampoco sacó los sardinos como en aquel partido, de ingrata recordación.

 

De sobra sabemos que los partidos contra el equipo asegurador son complicados, porque Alesis, como le gritan desde la tribuna Sur, en la que ayer brilló el cemento por orden del tribunal inquisidor de penas de la Dimayor, lo que los obligó a buscar rumbos por la parte norte, es un zorro conocedor de Nacional, táctico a morir y amante de jugar al filo del reglamento.

 

Estos planteamientos confunden al verde, que no le encuentra la horma al zapato en su ataque, y por otro lado permite que el rival ataque como si todos fueran de la “primera línea”. De ahí que el primer tiempo haya pasado con pocas opciones de gol, pero si con mucha angustia, sobre todo porque todavía tenemos fresca la jugada de Rovira para el segundo gol santafereño. Para destacar los centros de Dorlan, quien tuvo que quedarse en el banco para el segundo tiempo, por una  molestia muscular, para darle paso a Candelo.

 

A los 3 minutos de iniciada la complementaria, avance de Nacional por la derecha, pase de Candelo a Baldomero, quien se da media vuelta, chuta al arco pero el balón pega en un defensa, en el rechazo el balón queda bailando y Baldomero lo empuja con la rodilla para hacer el primero. No habían pasado 3 minutos para que Olivera le haga un extraordinario pase a Candelo, este cambia al lado opuesto en donde recibe Castro, quien manda al centro para que entre Duque, eluda un defensa y saque potente disparo para vencer a Román.

 

Con dos goles en seis minutos, Nacional vuelve al pecado mortal de siempre de no manejar el partido y entregarle al rival el espacio y todo su campo. Ahí es cuando todos empezamos a padecer, a manotear, a decir la grande y a pedir a gritos, como Quintana, que alguien se apropie de la situación y ponga orden y mando en la cancha; ni Restrepo en ese sentido da una mano, porque que man tan calla´o

 

Habrá que pedirle explicaciones a san Judas Tadeo, santo de los casos imposibles, para que nos diga por qué el balón no entró en ese entrevero que se armó en el arco de Nacional. Con Jarlan, Duque y Banguero en la cancha, algo cambió el panorama, pero de todas formas el sufrimiento duró hasta el pitazo final.

 

Le queda de tarea al cuerpo técnico, buscar la manera de que Nacional primero no le dé limosna a todo el que pase, y segundo empoderarse del trámite del partido y poner las condiciones del mismo. ¡Cómo así, pues!

 

Quiera Dios que este miércoles en el partido de vuelta contra los cardenales, regrese la pesada, regrese la posesión del balón, la seguridad en defensa, sigan los goles, siga el arco en ceros y porqué no….los madrazos, pero de euforia.

 

Como decía el extraordinario Buck Canel, “No se vayan que esto se pone bueno”.

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Un comentario

  1. Libardo jaramillo

    13 septiembre, 2021 at 3:48 pm

    POR COLUMNA DE JORGE IVÁN LONDOÑO
    Muy de acuerdo con sus puntos de vista,
    Libardo Jaramillo, Medellín

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