Capsulas de Carreño

La evolución de Guillermo Celis (Javier Castell López, El Heraldo)

Por Javier Castell López,
El HeraldoJavier Castell

 

*Llega al mejor club de Portugal y uno de los más prestigiosos de Europa.

 

El futbolista, como cualquier otro ser humano, está inacabado. Por eso su misión debe ser seguir creciendo, mejorando, acercándose, si puede, a la excelencia.

A través del compromiso con su actividad y con el club que representa estar en permanente evolución y potenciándose. Que cada entrenamiento, cada partido, cada temporada, no pasen sin incorporar nuevas enseñanzas. Es una decisión personal e intransferible, pero también se necesitan maestros que sepan enseñar.
 

En el Junior, Guillermo Celis fue un jugador que tuvo una evidente y elogiable evolución. Lo primero que hizo fue aceptar que su impetuosidad sin control le acarreó demasiadas expulsiones que abortaban la continuidad para un joven que quería ganarse un lugar. A partir de ese reconocimiento emprendió la tarea de dominar esa vehemencia,  no eliminarla, sino transformarla en determinación, en entrega solidaria e inteligente. Porque, no olvidemos que Celis juega, básicamente, de volante de contención, lo cual le obliga a conservar y utilizar esa característica genética, pero educada.
 

Al estar todo el tiempo en el campo y con un soporte físico envidiable para el trajín que le impone la función, su evolución tiene algunas razones desde el concepto futbolístico, desde la inteligencia de juego. Ahora no solo sigue el balón, también observa qué ocurre en otros sectores, qué movimientos están haciendo sus compañeros, y con base en eso dirige sus propias corridas, sus decisiones; anticipar o esperar; forcejear o retrasar; disputar el balón o llegar al espacio.
 

Como ahora lee mejor el proceso de la jugada, llega antes, sabe respaldar el ataque de sus compañeros para permitir que, en caso de pérdida del balón, estar cerca para el rebote y la recuperación. También le ha servido para descubrir cuándo sorprender desde su retrasada posición inicial y filtrarse en la retaguardia rival: el torneo pasado anotó 4 goles dentro del área cual centro delantero. El espacio reducido en ataque, la media distancia, el cambio de frente, la pierna izquierda, aún debe mejorarlo.
 

Los técnicos de las selecciones Colombia premiaron el nivel de Celis: fue convocado para la mayor por eliminatorias y Copa América, y para la sub-23 contra Estados Unidos para ganar el cupo a los olímpicos. Se va enfundar la camiseta del Benfica, el equipo de Eusebio (leer algo de este ídolo no le sobraría para  charlar con los medios), el mejor club de Portugal y uno de los más prestigiosos de Europa. E pluribus unum: unidad a partir de muchas individualidades, es su lema. Celis se convierte desde ahora en una de ellas. Lindo reto para exponer sus condiciones y su profesionalismo.

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