«La generación de España que creció admirando a Messi y ahora deberá vencerlo»

*Gran parte del plantel español siguió toda la carrera del número 10 argentino durante su paso por el FC Barcelona. Ahora lo enfrentarán este domingo en la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

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Foto FIFA.com.

A 20 años de su debut en la Copa Mundial de la FIFA, Lionel Messi disputará su tercera final este domingo 19 de julio en el Estadio Nueva York Nueva Jersey. Después de una histórica semifinal en la que Argentina dejó en el camino a Inglaterra, el destino quiso que esta definición ponga enfrente al país donde comenzó su carrera como profesional y donde vivió sus épocas más doradas a nivel clubes.

Messi jugará ante España, un rival que lo conoce muy bien, aunque de una manera distinta a la de generaciones anteriores. La España campeona del mundo en 2010 compartía plantel y vestuario con Messi en el FC Barcelona: Xavi, Iniesta, Puyol y Piqué, entre otros, fueron sus compañeros de armas en la época más gloriosa del club catalán. La actual generación, en cambio, no compartió tanto junto a él: creció viéndolo jugar y siendo testigo de sus hazañas.

La Roja es, de hecho, uno de los planteles más jóvenes de esta Copa Mundial 2026, con un promedio de edad de 26,73 años, un dato que alimenta esta historia de admiración generacional.

Borja Iglesias es el jugador de mayor edad del plantel español, con 33 años, y su historia con Messi resulta casi simbólica. Debutó en el fútbol profesional en 2012 con el Villarreal «C», la misma temporada en la que la Pulga firmaba su año más prolífico como goleador, con 91 tantos convertidos. Mientras uno daba sus primeros pasos, el otro ya escribía una de las mejores temporadas individuales en la historia del fútbol.

El caso de Unai Simón, arquero titular de España, tiene otro condimento: ya como profesional, sufrió en carne propia el poderío goleador de Messi. El rosarino le anotó un doblete en una victoria por 3-2 el 6 de enero de 2021, y volvió a marcarle, esta vez de tiro libre, en un triunfo 2-1 disputado el 31 de enero de ese mismo año, ambos con la camiseta del Barcelona.

Hay casos aún más particulares, como los de Pau Cubarsí y Lamine Yamal, que ni siquiera habían nacido cuando el rosarino debutó con la Selección Argentina. Con Yamal, además, existe una imagen que quedó en la memoria colectiva: la fotografía de Unicef en la que Messi lo bañaba de bebé, mucho antes de que el propio Yamal se convirtiera en una de las nuevas estrellas del fútbol mundial. 

Esa admiración de infancia quedó plasmada en sus propias palabras al recibir el premio Laureus al mejor deportista joven: «Cuando te das cuenta que un deportista no es solo leyenda en su deporte sino en todos los demás, es porque es el mejor. Messi es un ejemplo. Es el mejor futbolista de la historia y también el mejor deportista. Para mí no es un ídolo más. Todo el mundo le respeta por todo lo que ha hecho, por el ejemplo de todo lo que ha hecho, y ojalá seguir su camino».

Otros vivieron una relación más directa con el «10» en las canteras culés. Marc Cucurella compartió plantel con él en sus inicios en el FC Barcelona, mientras que Dani Olmo, Alejandro Grimaldo, Víctor Muñoz y Gavi se formaron en las juveniles del club catalán durante la misma época dorada de Messi. Así lo graficó Olmo en diálogo con el diario La Nación, al recordar su etapa formativa: «Yo estaba en La Masía y él era nuestro referente total, para todos. Si había un lugar donde mirarse era en él».

Pedri, en cambio, fue directamente su compañero de equipo, compartió campo de juego durante 47 partidos y lo acompañó durante sus primeros pasos como profesional, algo que remarcó durante este Mundial: «Tuve la suerte de poder jugar y entrenar con él. Disfruté mucho, aprendí mucho de él. Ahora lo disfruto muchísimo».

A ese grupo se suman quienes lo enfrentaron como rivales durante su paso por el club blaugrana: Rodri, Ferran Torres, Aymeric Laporte, Mikel Merino, Fabián Ruiz, Mikel Oyarzabal, Yeremy Pino, Marcos Llorente y Martín Zubimendi, entre otros, midieron fuerzas con Messi en distintas etapas de su carrera europea. Rodri, quien lo sufrió como rival, no dudó en deshacerse en elogios en la conferencia de prensa previa a la gran definición: “No creo que haga falta expresar lo que es como jugador y para Argentina. Para mi es el mejor jugador de todos los tiempos».

Si embargo, no todos los españoles tuvieron la oportunidad de cruzarse con él. Eric García y Joan García nunca coincidieron con Messi en el Barcelona, aunque ambos se criaron en Cataluña durante su mejor época, cerca de la influencia de aquel equipo irrepetible. De hecho, García ya piensa en el desafío que representa marcarlo, según reconoció antes de la clasificación a la final: «Marcar a Leo… buf. Eso es difícil, pero sería un sueño para mí y para todos jugar contra Messi».

Compañero, rival o ídolo de infancia: más allá del vínculo particular que cada uno haya tenido con él, el plantel español conoce de cerca la trascendencia de Messi para la historia del fútbol. Sin embargo, este domingo, por primera vez, ya no será un talento para admirar ni una referencia a seguir, sino el rival a vencer en la final de la Copa del Mundo.
(Fuente: FIFA.com)

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