Capsulas de Carreño

«La Mano de Dios».. Por Tobías Carvajal Crespo, Cali

En 1995, la Universidad de Oxford le otorgó un título a partir de la invitación de un estudiante argentino que había conocido de chico. El recuerdo de la Mano de Dios. Foto tomada de tiempoar.com.ar.

  • Maradona, homenajeado en la Universidad de Oxford. Gran ovación de la población estudiantil inglesa.

Por Tobías Carvajal Crespo.

 

Una de las personas que más ha lamentado la súbita muerte de Diego Armando Maradona es el ex árbitro tunecino Alí Bin Nasser, hoy hombre de 76 años, pues nació el 2 de marzo de 1944. Correspondió a él dirigir el polémico partido de cuartos de final de Mundial de México-86, cuando Argentina superó a Inglaterra por 2-1.

Conserva en su casa, en Túnez, una camiseta de Argentina con el número 10, que el propio Maradona le obsequió con la dedicatoria “Para Alí, mi amigo eterno”. A su vez el citado árbitro le hizo entrega, en su momento, de una foto de aquella tarde, tomada al momento del intercambio de banderines.

La típica foto de todo partido, memorable o no, que jamás se admira publicada en ningún medio de información, pero que para el respectivo juez es muy valiosa por la categoría de ‘personalidades’ con quienes alterna en algún momento de su carrera como pito.

Si bien la prensa el lunes 23 de junio de 1986 señaló en todas las crónicas que el primer gol de Argentina a los cinco minutos del tiempo final había sido obtenido con la mano, lo cierto del caso es que el ahora fallecido ídolo argentino no lo aceptó en forma categórica y antes por el contrario involucró a Dios en la trampa, hasta hacer carrera siempre que se habla de aquella conquista, como ‘La Mano de Dios’.

Ajustado a la realidad de nuestros días, caso VAR, esta anotación es totalmente ilegal, tramposa, sancionable con algo más que amarilla por tratar de engañar al árbitro.

Y algo más… ¿ en caso de no haber sido el finado Diego Armando Maradona el autor de ese ‘gol’, rubricado cinco minutos más tarde por otro, ese sí de antología en todos los Mundiales, el árbitro y el juez de línea del sector oriental, Bogdan Dotchev lo habrían validado ?

¿Hasta qué punto pesó el prestigio del argentino, aureolado partido a partido, con justa razón en el certamen azteca de hace 36 años como el mejor del mundo? En el fútbol también existen las categorías sociales, tan cantaleteadas en las altas esferas del acontecer nacional y mundial.

Para despejar dudas con relación a la famosa ‘Mano de Dios’, el propio Diego Maradona las despejó.  Invitado por la Sociedad Judía L’ Chaim hizo presencia a comienzos de noviembre de 1995 -se cumplieron 25 años- en la Universidad de Oxford, Inglaterra.

Allí el mítico jugador se echó al bolsillo a una gran multitud de estudiantes ingleses, cuando realizó algunas cuantas gambetas con una pelota de golf, en un escenario reducido, con la misma pericia de sus mejores años.

‘Lo hubiera hecho en contra de cualquier equipo’ dijo Maradona en su primera aceptación en público de que usó la mano para empujar el balón a la red inglesa, en el primero de sus dos goles aquel mediodía azteca.

‘Siempre trato de hacer lo que es mejor para mi equipo’, agregó el argentino, ante el frenético aplauso de los universitarios.

Hablando ante tal auditorio, que previsiblemente podría pensarse le iba a ser adverso, Maradona manifestó que su segundo gol con la selección inglesa fue ‘el gol que todos los jugadores sueñan con que sea el mejor que jamás anoten’.

 El aplauso fue todavía más caluroso, cuando ataviado con toga y birrete, que escasamente  cubría la porción de cabello rubio que lucía desde la frente hasta la nuca, lado derecho de la cabeza, recibió el galardón que pasó a acreditarlo como un ‘Inspirador Maestro de Sueños de Oxford’.

Así las cosas, frente a los propios ingleses, ‘afectados’ por el resultado de México-86, Maradona dejó muy en claro que no hubo tal mano de Dios. Al terminar el partido en junio de 1986, había manifestado al hacer alusión al gol: ‘En parte por la mano de Dios y en parte por la cabeza de Maradona’.

A propósito de esa conquista, preciso es anotar que fue Burruchaga quien habilitó a Maradona por el sector izquierdo del campo, para luego de burlar éste a algunos rivales, cruzar la pelota al lado puesto del campo, donde NO la alcanzó Jorge Valdano, pero sí el inglés Terry Fenwick, quien al tratar de alejar el peligró, proyectó el balón hacia atrás y por alto frente al arco inglés.

A un arquero como Peter Shilton de 1.83 metros de estatura, le ganó el salto Diego Maradona de escasos 1,65 metros, en una confrontación cuerpo a cuerpo. Compensó la diferencia de 18 centímetros con el brazo. Definitivamente Shilton no saltó al encuentro del balón.

A propósito del zaguero Fenwick, en desarrollo del Mundial de México-1986, vio en tres ocasiones -diferentes partidos- la tarjeta amarilla. Único caso, de un mismo jugador, en la historia de los seleccionados de ese país.

Y en ese mismo partido, el propio Maradona se salvó de la expulsión, cuando obrando con humildad, con modestia, aceptó la severa reconvención del juez de línea costarricense Berny Ulloa, por arrancar de raíz un banderín, por estorbarle, al momento de ejecutar un tiro de esquina.

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 P/D

 En el corto lapso de 15 días calendario, el fútbol contabiliza la muerte de cuatro figuras estelares de los Mundiales: Diego Maradona, Alejandro Sabella -como técnico subcampeón- y Paolo Rossi. Y a nivel nacional -fase clasificatoria- Luis Gerónimo López.

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