Capsulas de Carreño

La pelota llora por el ‘Coloso del Pacifico’

POR WILLIAMS VIERA, desde USA.

 

 

La memoria de Freddy Rincón se funde en la historia de Colombia a través del fútbol, deporte en el que llegó a su nivel más alto cuando integró la Selección que estuvo en el Mundial de Italia 90 cuando le convirtió un golazo al arquero Bodo Illgner, entre las piernas, luego de recibir una asistencia de Carlos Valderrama.

“Sigo sin creer cómo Rincón me hizo ese gol. De ese mundial recuerdo esa anotación de ese partido que se disputó en el estadio Giuseppe Meazza, de Milán”, dijo Illgner. “Otro detalle que tengo presente es que tengo guardado un guante que usé contra Argentina, en la final que ganamos, 1-0. El otro guante lo regalé”.

Paz en la tumba de Freddy Rincón.

Rincón, desde aquella tarde del 19 de junio de 1990, siempre dijo: “Fue el gol de mi vida”. Y lo fue. Un país e igualmente el mundo lo recuerdan por estos días desde el instante en que se conoció que el jugador que nació en Buenaventura dejó de existir a la edad de 55 años, el pasado miércoles 13 de abril a las 11:30 de la noche, como consecuencia de sufrir un trágico accidente de tránsito en Cali.

Y desde entonces, en la televisión deportiva en Estados Unidos y en la radio, se repiten las palabras del ‘Coloso del Pacifico’ con relación a ese gol que fue retransmitido por ‘ColombiaSports.net’ vía Twitter debido a una producción del periodista Rafael Villegas y que llegó a millones de personas.

De igual manera, se escuchó en esta latitud la entrevista que le concedió a Blu Radio cuando Rincón dijo sobre ese gol:  “Pensé pegarle cruzado, pero me acuerdo que iba cerrando Klaus Augenthaler y después pensé tirarla por la mano izquierda del arquero, pero cada vez que me acercaba el espacio se estaba acortando más. La verdad es que el que me dio la última opción fue el arquero porque salió y se detuvo con las piernas abiertas y me dije que no tenía nada más que pensar. El tiempo se terminaba. Si pensaba de otra manera, hubiese botado la pelota afuera y le pegué durísimo para que el balón pasara, entre las piernas de Illgner, como un misil hasta el fondo del arco”.

 

¿Por qué?

Los más jóvenes al escuchar el apodo de ‘El Coloso’ se imaginan aquel gigante que causaba pánico en medio de la tormenta que es un cuadro tradicionalmente atribuido a Francisco de Goya en el que un hombre grandote se levanta tras una montaña que ocultan sus pies y sus piernas hasta los muslos.

Pues bien, Mario Alfonso Escobar, periodista deportivo de Cali, conocido como el ‘Doctor Mao’, en una tarde de domingo durante una transmisión de los ‘Cabecillas del Deporte’ por RCN, en un partido entre América-Santa Fe, miró a Freddy Rincón y lo sorprendió con ese físico enorme. Entonces, lo vio correr y analizó la manera en que defendía el balón.

“En la cancha del Pascual Guerrero tenemos al ‘Coloso del Pacifico’. Es atrevido, maneja bien la pelota, tiene una fortaleza impresionante, es un jugador de ida y vuelta, pero lo mejor es que siempre se le ve sonriente”, dijo el ‘Doctor Mao’, de manera pausada, como su estilo, en aquella tarde de domingo de fútbol.

 

Podemos decir…

Se dio a conocer en Santa Fe, llegó al América, estuvo en el Real Madrid sin destacarse, jugó en Brasil en Palmeiras, volvió a Europa y vistió los colores del Nápoles, en Italia; regresó a la tierra de Pelé y vistió los colores de Santos y Cruzeiro, y fue capitán del Corinthians con el que ganó, en el 2000, el primer Mundial de clubes de la FIFA.

El fútbol está de luto y los homenajes y los escritos se producirán de manera reiterada y en cada uno de ellos se hablará de aquel gol de Rincón, con la camiseta de Colombia, ante Alemania; de los dos goles en el 5-0 en el Monumental con Argentina; de los tres Mundiales que disputó y se mostrará, como ocurre por estos lados, de esa carrera desenfrenada del hijo más famoso de Buenaventura con la boca abierta y los puños cerrados, celebrando el empate, en el minuto de Dios, contra Alemania en el último partido de la fase de grupos de Italia 90 que se convirtió en la postal más recordada del futbol colombiano.

Las anécdotas y otras vivencias de Freddy Rincón las daremos a conocer en otra oportunidad como cuando, estando en Cascajal, al finalizar un entrenamiento bajo las órdenes de Gabriel Ochoa Uribe dijo sin sonreír: “Está temblando… ¿Qué demonios significa esto?”. En ese momento, las ramas de los árboles que estaban cerca se quebraron, el polvo de las calles cercanas se levantó. “Doctor Ochoa, el polvo nos llama”.

Entonces, el técnico Ochoa lo miró, se persignó y le respondió:

“Freddy, en el próximo partido vamos a sobrevivir. El ‘coloso’ está de nuestro lado”.

Paz en la tumba de Freddy Rincón. Una generación de nuestro pueblo al igual que el fútbol nunca lo olvidará. La pelota llora. Se fue uno de sus más preciados hijos.

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