Capsulas de Carreño

La táctica deportiva, la indomable. Por David López Múnera


Por David López Múnera

*En el entrenamiento tratamos de buscar que los deportistas aprendan un principio de juego.

En el primer artículo “La táctica deportiva, la madre de todos”, reseñamos dos conceptos cruciales: el pensamiento táctico entendido como “la capacidad que tienen los deportistas para relacionar las alternativas de decisión” y comportamiento táctico consistente en “utilizar de la mejor manera posible, cuando perseguimos un objetivo deportivo, las capacidades físico-técnicas y las cualidades psíquicas”, además descubrimos que es muy importante vivenciar situaciones en el entrenamiento que permitan estimular y articular estos dos conceptos.

Ahora bien, conviene profundizar un poco más, existe un concepto muy valioso creado por el profesor Vitor Frade (2013), padre de la periodización táctica, la repetición sistemática[JEM1] , “no como la simple automatización de determinado tipo de comportamiento, sino como la tentativa de compresión y aprendizaje de determinados principios, de modo que se ve con regularidades”.

Para referirnos a la indomabilidad de la táctica optamos por la transformación del concepto, en el entrenamiento tratamos de buscar que los deportistas aprendan un principio de juego, regulado por la relación inversa existente entre repetición y entendimiento: a mayor entendimiento menor repetición de situación, a menor entendimiento mayor repetición de situación, estas situaciones vividas hacen crecer la posibilidad de que aparezcan en competencia y tomen la mejor decisión.

Por ejemplo, en el camino del entrenamiento de la táctica con un fin comprensivo de un principio de juego (ofensivo-defensivo), existen unas orientaciones metodológicas que nos darán una iluminación para planear estas tareas (Ritchering, 1989), tales como: fomentar el desarrollo de la capacidad perceptiva, observar ayreconocer[JEM2] , ejercicio independiente y retroalimentación objetiva. La fortuna de contar con estas orientaciones permite que el entrenador construya unos cimientos teórico-prácticos más fuertes a la hora de plantear las tareas tácticas del entrenamiento, útiles para enfrentar el mundo caótico que es la competencia. A ello se suma que es insustituible la capacidad del entrenador para ser entendido por sus deportistas; un error gravísimo es expresarnos sobre lo que no conocemos a profundidad, eso solo puede invitarnos a reflexionar sobre nuestra pedagogía.

Así pues, la táctica es indomable, por angustia, por tratar de dominarla o porque nos acerca a la victoria; su perfección será imposible. En el entrenamiento la posibilidad de tenerla dócil y permisiva es más segura gracias a la participación activa del entrenador, su metodología y sus orientaciones, estas en conjunto permiten encuadernar la táctica y la experimentación sistemática de los deportistas tanto desde el comportamiento individual como colectivo que serán las riendas para llevar la táctica cerca del dominio total.
[David López Múnera,
Sportcientist]

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top