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Por Juan Manuel Uribe.
Historiador.
Columnista Cápsulas

El joven Julio Comesaña, nacido en Montevideo en marzo de 1948, llevaba cinco años en primera y tenía 24 de edad cuando llegó por vez primera a Colombia.
Arribó al Millonarios que manejaba el técnico Gabriel Ochoa, en su tercera época con el club azul. Debutó el 17 de julio en la primera fecha del torneo Finalización en cotejo que Cali ganó 1-0 en El Campín y Millos formó: Senén Mosquera – Gabriel Hernández, Óscar Villano, Julio “Chonto” Gaviria y Joaquín “Pelé” González (Arturo Segovia) – Hermenegildo Segrera, Julio Comesaña, Julio Gómez y Alejandro Brand – Alfredo Arango (Héctor Javier Céspedes) y Miguel Ángel Sossa.
Comesaña comenzó de titular, luego fue destacado suplente la mayor parte del semestre y terminó de titular indiscutido para el doctor Ochoa en la parte final que reportó el décimo título de Millonarios en un triangular espectacular con Deportivo Cali y Junior.
En Bogotá, en el cotejo de la coronación el domingo 28 de enero de 1973 (se alargó por desempate en el que fue eliminado Atlético Nacional de la final) la actuación de Comesaña quedó definida por el cronista Jorge Uribe en Nuevo Estadio: “Importante en el medio campo, por lo que cortó y lo bien que entregó y porque no se dejó amedrentar por la guapeza del rival.” Ese fue el juego de Julio y una característica saliente: la personalidad y la presencia a cada minuto y más cuando el juego estaba bravo, duro. E igual de importantes como director técnico.
Hace años hablé con Comesaña y qué gusto cómo describió ese equipo, de cómo jugaba y del perfil de cada integrante: esa es otra característica brillante del colombo-uruguayo: su talante de historiador preciso, veraz. Y también fuera de la cancha como cuando recuerda: “Cuando llegué, Bogotá llegaba hasta la cien.”

En 1973 siguió con Millonarios y pasó al Junior para el Finalización. Se fue en el 74 pero regresó en 1975 como que su destino estaba en Colombia y particularmente en Barranquilla. Y desde la primera fecha del torneo Apertura formó con el Junior que a la sazón dirigían Marcos Coll y Carlos Peña, interinos, antes de la última llegada de Luis Alberto Miloc, el mismo técnico que lo tuvo a punto de ser campeón en 1970.
El 16 de febrero del 75 Junior le ganó 2-1 al Pereira y formó: Juan Carlos Delménico – Francisco Cañarete, José “Boricua” Zárate, Gabriel Berdugo y Joaquín “Pelé” González – Rafael Reyes, Sergio Cierra (Julio Comesaña) y Carlos Monsalve – Álvaro Santamaría, Nelson Silva Pacheco (los dos goles) y Víctor Ephanor. Pero el cambio de la historia del Junior lo iba a propiciar don Fuad Char cuando en septiembre de 1975 presentó a sus compañeros de directiva el nombre del técnico José Varacka. Y ahí estaba Julio Comesaña como baluarte para el medio campo.
Ese ciclo se cerró con el título de 1977, el primero de Junior. Con la condición de la salida de Varacka en septiembre y el remate con el manejo de Juan Ramón Verón y la inercia del trabajo que venía. El 14 de diciembre y con una fecha por jugar el conjunto ñero dio la vuelta olímpica en El Campín al derrotar 3-1 al Independiente Santa Fe. Esa noche Junior formó: Delménico – Reyes, Berdugo, Dulio Miranda y Óscar Bolaño – Comesaña, Eduardo Solari (Verón) y Alfredo Arango – Camilo Aguilar (Rafael Angulo), César Lorea y Carlos Alberto Vidal.

Julio pasó luego por Unión Magdalena y llegó al Medellín, donde cerró la carrera como jugador y comenzó la de director técnico. En el DIM arrancó en agosto de 1981 como asistente de Jorge Olmedo y agarró en propiedad en enero de 1983. Fueron cuatro años que le reportaron al club antioqueño posiciones en los octagonales finales y el tercer puesto de 1984, lo mejor por años para el DIM. Pero lo más valioso: una cantera tremenda, muchachos a los que Comesaña lanzó o terminó de afianzar. La lista, larga y destacada: Luis Carlos Perea, Gildardo Gómez, Leonel Álvarez, Pablo Jaramillo, Juan Manuel Ortiz, Héctor Jaime Múnera, Carlos “La Fiera” Gutiérrez, Jorge Raigoza, Mario Amador, Fabio Hurtado, Néstor Carrillo, Jimmy Arango, Libardo Vélez, Mauricio Salazar, Luis Fernando “Fierro” Montoya, Carlos Mario Estrada, Luis Octavio “Ormeño” Gómez, Javier Álvarez, León Villa, Luis Fernando “Chonto” Herrera, Orlando Pérez, John Jairo Carmona, Gonzalo Montoya.
Pasó al Deportivo Cali en 1987 y tuvo una destacada copa Libertadores de la que salió en cerrado duelo ante el tremendo América de la época.
El primer Junior que dirigió fue el de 1991. Y Comesaña armó un equipazo que al final cedió ante Nacional y América, la dupla dominante de entonces. Ganó la reclasificación anual que unida al tercer puesto y al trabajo daban crédito a futuro. Vale la pena destacar una alineación del cierre del torneo Finalización que ganó Junior en brava lucha ante el sorprendente Quindío dirigido por Luis Augusto García y América y Nacional. Noviembre 10 de 1991, Junior y Nacional empataron 3-3 en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez y Efraín Peñate tituló para Nuevo Estadio: “Taquillazo, espectáculo y goles”. El local formó: José María Pazo – Góber Briasco, David Pinillos, Gabriel Martínez y Hernando Cuero – Luis Grau (Víctor Danilo Pacheco), Alan Valderrama (Eugenio Samaniego), Rafael Méndez y Javier Ferreira – Iván René Valenciano y Armando “Pollo” Díaz.
Julio se fue en diciembre y volvió, su primer regreso, en julio de 1992. Y al año y medio salió campeón, primer técnico uruguayo campeón de la liga colombiana (todavía es el único que la ha ganado). La final de 1993 fue la más disputada de la historia como quiera que cualquiera de los cuatro equipos podía ser campeón en la última jornada: lo logró el que tenía la primera opción, Junior, con aquel gol agónico de Oswaldo Mackenzie ante el golero Óscar Córdoba, del América que dirigía Francisco Maturana y mientras los jugadores del Medellín esperaban, para festejar el campeonato, en la gramilla del Atanasio Girardot, cuando ya habían sacado de carrera al Nacional que dirigía Hernán “Bolillo” Gómez.
La tarde consagratoria del domingo 19 de diciembre Comesaña formó: Pazo – Briasco, Francisco Cassiani, Alexis Mendoza y Eugenio Uribe – Grau, Mackenzie, Pacheco y Carlos Valderrama – Valenciano y Miguel “Niche” Guerrero. Tras un penal que Córdoba le tapó a Valenciano, América se puso ganador 1-0 y luego tuvo que empatar 2-2. Fue un partidazo.
La muy destacada actuación en la copa Libertadores de 1994 y una serie semifinal harto luchada y perdida ante el Vélez de José Luis Chilavert y Carlos Bianchi o una de esas oportunidades escapadas para siempre…
La carrera de técnico llevó a Comesaña por otros equipos de Colombia y de otros países pero siempre para otro regreso al Junior, su casa: el entorno todo ha estado con él. La hinchada, la familia Char… Y de ahí las nueve veces que ha dirigido al club costeño. Ninguna más increíble que la última: de campeón a dirigir en Argentina, que le faltaba en la hoja de vida, y tras el oscuro paso ahí estaba el hogar esperándolo. Y otra gesta: otra vez campeón y primera del Junior y de Julio Avelino como bicampeones.
Títulos de liga y de copa Colombia, finales perdidas: como la de 2014-I ante el Nacional dirigido por Juan Carlos Osorio (y el cabezazo de Valoy) pero ninguna como la de la copa Sudamericana de 2018 ante el club Paranaense y los penales perdidos…
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CODA
Y la cantera (Teófilo, Vacca, Jarlan, Luis Díaz, Fuentes, una muestra) siempre atendida por el brillante técnico. ¡A los 71 años, más vigente que nunca!, tras casi 40 años como director técnico de primera división. O “Julio Comesaña, un colombiano que nació en Uruguay”, del periodista Luis Arturo Henao.





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