Capsulas de Carreño

Lenisnismo….

LA PAZ. El arrebato de Lenis por quitarle el balón de las manos a Rentería terminó en esta imagen de impotencia. Penal que significaba el empate ante Bolívar. Cuando prima el egoìsmo. Foto tomada de http://www.boliviaentusmanos.com

Por Jorge Iván Londoño Maya.

Nacional le apostó al Lenisnismo (Conjunto de prácticas futbolísticas para errar el cobro de una pena máxima) para perder su invicto en la Copa Libertadores.

 

Jugar en la altura de La Paz (3.640 m.) debe ser tan complicado como tener sexo dentro de una cápsula espacial sin gravedad. De ahí que imperen otros factores a la hora de hacer un análisis del partido que Nacional perdió ante el Bolívar, equipo que con la táctica de jugar “a tres bandas” le complica la vida a todos los visitantes que pisan el regular gramado del Hernando Siles.

 

Nacional fue un equipo con juego justo, trató de avanzar unido cual batallón de soldados romanos, porque no hay otra forma, tuvo fallas en la marca por las bandas, fue generoso en la tenencia del balón, pero le faltó contundencia en las llegadas al arco contrario.

 

Hay que ponderar la actitud y la entrega, en unos más que en otros; pero quién lo creyera, Castellani, uno de los llamados a sufrir con mayor rigor los efectos de la altura, fue el que más aportó con su fútbol y su disposición.

 

Es cierto que una pena máxima la puede errar hasta Cristiano Ronaldo, y de hecho ya pasó, pero lo que no se aprueba es que quien vaya a cobrar no sea capaz de renunciar al cobro, si en ese momento no se siente seguro, situación manifestada con creces por Lenis en su pobre protocolo para cobrar, lo cual nos llenó de desconfianza. Con razón le dije a mi esposa: o se lo tapan o lo bota.

 

Creo que de los jugadores “dejados” en Medellín por el técnico Almirón, vaya uno a saber por qué, el que más hizo falta fue Dayro, más pensando en el cobro de la pena máxima que en el mismo juego.

 

Ahora la obligación de los jugadores verdes, es ponerle “altura” a los partidos que le quedan de local contra el Colo Colo, que ayer perdió de local frente al Delfín, y el Bolívar, que queda desnudo jugando a 1.495 metros de altura.

 

Se viene el clásico, el partido distinto, el partido que se debe jugar a 3.640 metros de actitud y de entrega. Ah, y si se da la oportunidad del cobro desde los 12 metros, que se apele al Siempremismo.

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