Por María Victoria Zapata B.. //
Columnista Cápsula.. //

Otro empate del Deportivo Independiente Medellín en Liga, ante Llaneros, otros dos puntos que se dejan de sumar y otro resultado que acerca al equipo en forma vergonzosa, vertiginosa y prematura a la eliminación de los Playoffs 2026-I
Con el 2-2 anoche en el estadio Bello Horizonte, de Villavicencio, el comportamiento de los jugadores del DIM, canteranos, experimentados y muchos de los que fueron titulares en el juego de la octava fecha, quedaron nuevamente en evidencia las múltiples carencias y deficiencias en la nómina roja y el muy bajo nivel del arbitraje en Colombia.
Un partido demasiado cortado por las faltas para un pobre primer tiempo en ambas escuadras: Llaneros sin ideas ni claridad, DIM con fútbol defensivo y sin ataque. Dos atajadas que destacaron al arquero Eder Chaux, y un partido para el bostezo resumen los primeros 45 de juego.
En el período complementario llegaron los goles, las desconcentraciones defensivas y los desaciertos arbitrales. Un contragolpe de Fabra que terminó en autogol del centrocampista argentino Brian Benítez, al minuto 51.

Protagonismo arbitral.
La sanción de un pena máxima con demasiadas dudas y ninguna certeza respecto de la “mano” de Esneyder Mena, al minuto 76, dio lugar a la primera polémica arbitral. Una acción sin claridad y un penal determinado por el Var, llevó al empate local tras el cobro del delantero Jhon Vásquez.
Empate a un gol al minuto 90. Luego, 7 minutos de reposición señalados en el tablero por el cuarto árbitro. Un partido intenso en el tiempo de descuento y otro contragolpe rojo para la anotación de Diego Moreno, al minuto 90+4. Más tiempo de reposición, injustificado y no anunciado, y una igualmente inexplicable desconcentración defensiva del DIM para el segundo gol local, al minuto 90+9.
En entredicho futbol y jugadores rojos…otra vez
Varias conclusiones dejaron el partido jugado en Villavicencio y el 2-2 con sabor a derrota para el DIM.
-La solidaridad entre equipos, en el fútbol profesional colombiano, vuelve a brillar por su ausencia y el caos en la programación y calendario agudiza la problemática para aquellos cuadros que deben asumir compromisos internacionales de Libertadores o Sudamericana.
– Sin importar si el equipo juega con la nómina titular, la suplente o una alterna, como ocurrió anoche, la zaga del DIM sigue dando ventajas partido a partido y su línea de 3 en el fondo las agudiza, dadas su insolvencia, improcedencia e incapacidad.
– Sumado a lo anterior, el bajo nivel de algunos defensores del DIM, pone nuevamente en tela de juicio las razones e insistencia del cuerpo respecto de su titularidad, lo mismo que la ceguera y desdén dirigencial por la búsqueda de soluciones a un grave problema, que es de vieja data en el Equipo del Pueblo.
– Anoche tampoco funcionó la dupla atacante, conformada en esta ocasión por Enzo Larrosa y Gerónimo Mancilla, y quedaron en evidencia, una vez más, la inoperancia de la segunda línea de volantes y la carencia de un creativo, lo que disminuye de manera considerable el volumen ofensivo del DIM y desestimula la labor de los delanteros rojos.
– Finalmente, y al margen de la recurrente desconcentración del zaguero José Ortiz en la acción que dio lugar a la segunda anotación local y al definitivo 2-2, y de todas las deficiencias del DIM en su nómina, que no son pocas, el mal arbitraje del silbato tolimense Jairo Mayorga incidió de manera directa en los goles de Llaneros y en el marcador del compromiso de la octava fecha entre el Deportivo Independiente Medellín y el cuadro de la ciudad de Villavicencio.
[María Victoria Zapata B.]






Haz un comentario