Capsulas de Carreño

Los años oscuros de Havelange (Diario ABC)

Havelange 1997

*Al todopoderoso expresidente de la FIFA le persiguieron hasta el final los escándalos de corrupción.

 

Venerado durante décadas, figura cercana de presidentes, príncipes, jeques y dictadores con los que mantuvo relación, Havelange perdió mucho en los últimos años. Su cargo como presidente de honor de la FIFA le fue revocado debido al escándalo de corrupción. También se vio obligado a abandonar el COI, y la Justicia de Estados Unidos reabrió la investigación sobre su reinado al frente de la FIFA.
Muchos amigos lo rechazaron. Otros, como Joseph Blatter, que lo sustituyó en FIFA, en 1998, siguieron siendo fieles. Blatter no acudió a la celebración de su 100 cumpleaños Havelange el pasado mayo por temor a ser detenido. El actual presidente, Gianni Infantino, tampoco.
Havelange nació el 8 de mayo de 1916 en Río. El hijo del belga Jean-Marie Faustin Goedefroid Havelange sobresalió en la natación y en el waterpolo en el equipo del Fluminense. Compitió en los Juegos de 1936, en Berlín, cuando se sintió admirado con la capacidad de la organización de Adolf Hitler. También participó en los Juegos de 1952 y en los de 1956, ya encabezando la delegación brasileña.
Ese mismo año de 1956 pasó a presidir la CDB (Confederación Brasileña de Deportes), responsable de todo el deporte brasileño. Llegó a decir que trabajaría por apenas un mandato (tres años), pero sólo dejó la organización en 1974 para dar un salto más grande: la presidencia de la FIFA.
A la orden del fútbol brasileño, Havelange daría lugar a la selección de los logros de 1958, 1962 y 1970, cuando los brasileños fueran campeones mundiales. En estrecha relación con el régimen militar brasileño, Havelange permitió que los generales usasen la selección como una herramienta de propaganda, tanto dentro como fuera del país.
Joao Havelange llegó a la FIFA con la ayuda de Adidas, que buscaba contratos en el fútbol. Superó potenciales rivales en Europea, pero asumió una entidad cerca de la bancarota: 13 empleados y una caja vacía «tenía 20 veinte dólares en efectivo», dijo una vez. El brasileño, sin embargo, transformó la FIFA en una entidad de mil millones de dólares utilizando su influencia para poner el fútbol como uno de los productos comerciales más grandes del planeta.
Para mantenerse en el poder durante 24 años, Havelange elaboró una estrategia que resultó inmejorable. Globalizó el fútbol, dando espacio y dinero, a los países de África y Asia y amplió el cupo para las Copas Mundiales. También se benefició de una nueva oportunidad de negocio que surgía: las transmisiones televisivas de los partidos, para vender los derechos de la Copa del Mundo por cantidades multimillonarias.
Así Havelange aseguró una explotación de recursos, de miembros, con prácticamente todos ellos como sus aliados. A finales de los años 90, el COI reconoció esta trayectoria nombrando Havelange como uno de los tres mayores «dirigentes del siglo».


Corrupción y dimisión

Cuando Havelange renunció la presidencia de FIFA, en 1998, eligió a Joseph Blatter como su sucesor. Quería que su legado estuviera asegurado, así como su inmunidad. Pero esto último no fue posible. Revelaciones hechas por la prensa británica en 2011 mostraron que, en los 90, recibió millones de dólares en sobornos de la empresa de marketing ISL a cambio de contratos de transmisión de la Copa Mundial. Ricardo Teixeira, expresidente de la CBF y su ex yerno también recibieron parte del dinero. En total, el ISL habría distribuido más de 100 millones de dólares en propinas.
Se llegó a un acuerdo con la Justicia suiza en el que, sin admitir culpabilidad, Havelange y Teixeira pagaron una multa y se cerró el caso. Durante años, los documentos se mantuvieron en secreto. Sin embargo, la publicación de los datos hizo al COI abrir nuevas investigaciones que llevaron el brasileño a renunciar a su posición en la organización, «por razones de salud». En 2013, renunció como presidente de honor de la organización que había transformado. Una vez más, se arregló para evitar una condena.
Se creyó de nuevo que la pesadilla hubiera terminado. Pero, inesperadamente, el FBI decidió sumergirse en la trama de corrupción de la FIFA. En diciembre de 2015, Havelange entró en el radar de los norteamericanos. En una carta rogatoria a los suizos, los estadounidenses solicitaron el acceso a todo el proceso de sobornos de ISL.
Havelange alcanzó los 100 años buscado por el servicio de inteligencia y investigación estadounidense. Lejos de los focos, en los últimos meses, se limitó a posibles salidas del apartamento que ocupaba en Ipanema, en la zona sur de Río, acompañado por una cuidadora. Una vez a la semana se reunía para almorzar con su familia en el Country Club, en el mismo barrio. El poder ya solo formaba parte de sus recuerdos.
(Esta historia la escribió Bernardo Rebello en el diario ABC. Foto EFE 1997)

 

 

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