Capsulas de Carreño

Los herederos de Rigo y Nairo. Por Pablo Arbeláez Restrepo

Fernando Gaviria, ya recuperado de una fractura de clavícula que sufrió en la Vuelta de la Juventud, derrotó este año a Mark Cavendish en el Tour de San Luis. Ilustre corredor que va para Europa. Foto cortesía Pablo Cersosimo.

Fernando Gaviria, ya recuperado de una fractura de clavícula que sufrió en la Vuelta de la Juventud, derrotó este año a Mark Cavendish en el Tour de San Luis. Ilustre corredor que va para Europa. Foto cortesía Pablo Cersosimo.

Por Pablo Arbeláez Restrepo

Pablo Arbelaez
Hubo un tiempo en el que jóvenes ciclistas colombianos iban a Europa a probar suerte y fortuna, pero finalmente terminaban de albañiles o haciendo oficios varios.

El peso específico de sus ambiciones, la calidad deportiva y personal que acompaña a corredores como Rigoberto Urán y Nairo Quintana, hizo que los ciclistas nacionales volvieran a ser valorados; tenidos en cuenta y que no fueran tratados como peones o carga caramañolas.

Esa semilla que sembraron corredores cultos y formados, igualmente, al estilo de Leonardo Fabio Duque y Mauricio Ardila, entre otros, fue la que sirvió de punto de partida de lo que hoy lograron Urán y Quintana: jefes de filas de sus respectivos elencos del World Tour.

Por fortuna, hay palabras en el ambiente del pedal como las de Alberto Contador, quien dice que el ciclismo colombiano está de moda. A los ciclistas criollos se les mira con otros ojos. Está vigente el crédito de sus triunfos y el mensaje refrendado por profesionales como los antes mencionados.

El nombre del ciclismo nacional retumba en variados ámbitos, mientras el mercado interno se instala, paradójicamente, en una especie de marasmo, marcado por evidentes signos de inmovilidad. Como sí se pedaleara en una estática.

Este y otros factores más, hacen que las jóvenes figuras, la generación de los dientes de leche, emigren, busquen nuevos horizontes. Incluso, a veces, algunos ni siquiera han corrido la Vuelta de la Juventud y tienen un pie en Europa.

La nómina de promisorios y venideros viajeros, entre los 20 y 23 años, se renueva a medida pasan las carreras.

En el Viejo Continente se habla con propiedad de muchachos como Miguel Ángel Superman López (Astana); Fernando Gaviria y Rodrigo Contreras (Etixx-Quick Step): Eduardo Estrada  (hoy en el D»Amico y pronto en el Lampre); Jonathan Restrepo (estará a prueba en el Katusha); Edward Díaz (Team Colombia); Luis Miguel Martínez (Franco Ginni); Juan Chamorro y Bernardo Suaza (en el Manzana Postobon y ganadores en pruebas de Francia e Italia, respectivamente);  José Tito Hernández (GM Cycling Team de Italia); Tomás Restrepo (Lizarte de España) y Brayan Sánchez (Orgullo Antioqueño), sólo por citar algunos.

La herencia de Rigo y Nairo está servida. Quienes les pudieran llegar a suceder comienzan a transitar el camino. Para su dicha varios de ellos encontraron puertas abiertas en el Viejo Continente. Lo más grato es que serán tratados como ciclistas, que podrán disfrutar de un mejor futuro y que no terminarán siendo unos inmigrantes más en búsqueda de trabajo.

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top