Capsulas de Carreño

Los hinchas nos vimos en la tribuna. El fútbol se insinuó en la gramilla (María Victoria Zapata)

 

Por María Victoria Zapata

MARIA-VICTORIA-ZAPATA

 

*Creo en este DIM de Leonel Álvarez y creo en  muchas futuras tardes-noches de bullicio, algarabía y felicidad en el estadio.

Fue la tercera fecha  del campeonato la encargada de señalar el regreso de la hinchada del DIM al estadio,  sancionada por los desmanes ocurridos en  el juego de vuelta de la final ante el Deportivo Cali.

Y fue, además,  el  emotivo y largamente esperado reencuentro de amigos, compañeros y  fieles Poderosos  pero con el sinsabor  de un abrazo  sin calor, de una fiesta  sin color, de una hinchada roja sin  ese  enorme corazón que late al ritmo de los tambores  y redoblantes de  la Murga, los cánticos de la Rexixtenxia y la alegría incesante de la  tribuna Norte, aun castigada por el cuestionable e inoperante Comité de Seguridad, Comodidad y Convivencia  del Fútbol en Medellín.
¡ Que doloroso   es el  vacío  que se  siente al ver  la  tribuna emblemática silenciada y silenciosa…!!!

 

Muchas expectativas

Y fueron  bastantes  las ilusiones que alimentaron el  regreso  al  que, para muchos hinchas  es el segundo hogar, el estadio Atanasio Girardot:   La reaparición del equipo ante su afición, el debut del zaguero argentino Matías Cahais,  la  actuación de los laterales Frank Fabra y Elacio Córdoba   y del capitán Daniel Torres, quienes  generaron elogios en sus dos primeras presentaciones con el DIM, la  presencia de los juveniles  Diego Erazo, en el onceno inicial, y   Ever Valencia entre los suplentes  y el comportamiento, en general, de una escuadra renovada en un alto porcentaje para la presente temporada.
Fue brillante el comienzo rojo del partido . Con un Medellín volcado totalmente en el ataque y un Deportes Tolima confundido, la  bellísima anotación del  lateral Frank Fabra, cuando apenas transcurrían  cuatro minutos del partido, fue  consecuencia lógica del ímpetu con el que el DIM  saltó a la cancha.  Tanto el  dominio rojo  como el  marcador a su favor  obligaron al cuadro pijao  a la rápida recomposición de su sistema defensivo para evitar una goleada y a buscar, a través,de su mejor jugador,  el cerebral  Jonnathan Estrada, la  igualdad en la pizarra.
La solidez defensiva del Medellín  neutralizó la intención  de ataque en el Tolima y la carencia de una   estructura   ofensiva  definida  en el DIM desdibujó, con el paso de los minutos, la excelente gestión  en predios del arquero paraguayo Joel Silva observada en  el comienzo del partido.
Un  tifo en la tribuna de oriental, conmemorativo de los 25 años de fundación de  la Asociación de Barras del Deportivo Independiente Medellín, ASOBDIM, y organizado por la misma entidad,  enmarcó la salida de los equipos para los segundos 45 minutos de juego, en el  que  se manifestaron con todo su rigor la carencia de un genuino goleador en el cuadro rojo, la falta de generación de juego,  la lentitud en el proceso de recuperación del volante de armado Cristian Marrugo,  la necesidad de contar con el  recientemente vinculado centrocampista Luis Carlos Arias  y  la importancia de un sistema defensivo confiable.
Con un  Tolima  protagonista pero que no generó mayores riesgos en el pórtico de Anthony Silva,  Independiente Medellín cambió el  ataque  por la táctica, prefirió la tenencia del balón al volumen de ataque, neutralizó bien el trabajo de Estrada,  marcó a presión al Tolima, aprovechó al máximo la  seguridad  que ofrece de mitad hacia atrás y  se refugió en su fortaleza defensiva.

 

Sigue en construcción

El fútbol que el DIM mostró en los primeros 15 minutos de juego fue, sin lugar a equívocos,  el  que  todos los hinchas  queremos ver en la totalidad del  compromiso. Las inconsistencias que  aun  muestra el equipo de mitad hacia adelante le impidieron, sin embargo, un comportamiento ofensivo constante y una victoria contundente. Obligaron, además, al manejo del resultado,  al sacrificio del espectáculo  y a la cesión del peso del partido  en  recuperadores y zagueros y en una zona que dio un giro de 180° para el actual campeonato.
En el juego ante el Deportes Tolima, y no obstante  el  primer triunfo rojo del torneo,  quedó en evidencia  que el Medellín es un equipo en construcción y que  aun no se concluye la tarea  en la zona de ataque. Con Arias en el onceno inicial, Marrugo en plenitud de condiciones y un  goleador  que, esperamos sea vinculado e inscrito en el mes de agosto,  recuperaremos  el volumen de profundidad,  contaremos con una significativa cuota de gol y  tendremos  la identidad ofensiva que tanto anhelamos.
Ayer se insinuó el fútbol del DIM  y esos  destellos  bastaron para  sumar tres puntos.  También  se reafirmó la solidez defensiva roja con un  Fabra  artífice del triunfo,  un Córdoba sorprendente,  un Torres adalid en la gramilla,  un Moreno cada vez  más sincronizado con el capitán rojo y un estilo de juego que por momentos se observa con nitidez.
Se vieron, igualmente,  la nueva disposición de reivindicar  nuestra cantera con la presencia de  los prospectos Diego Erazo y Ever Valencia.
Y se demostró la descompensación en un equipo muy  sólido atrás y muy débil adelante, por lo que la consecución de un goleador es un imperativo para dirigencia y cuerpo técnico. También  la inclusión de Luis Carlos Arias será vital  para  la obtención del equilibrio que tanta  falta le hace al  DIM  en la presente temporada.
En conclusión,  fueron muchos los aspectos positivos  que se  percibieron en el Independiente Medellín ganador de la tercera fecha y una muy definida,  la gestión  que, de manera inmediata, debe emprenderse con el objeto de revitalizar la segunda línea de volantes y la delantera del Equipo del Pueblo; la vinculación de un goleador.
La fe, la ilusión y, sobre todo, la certidumbre de un Deportivo Independiente Medellín  atacante, contundente y protagonista,  se afianzan cada vez más en mi corazón de hincha. Creo en este DIM de Leonel Álvarez y creo en  muchas futuras tardes-noches de bullicio, algarabía y felicidad en el estadio.
Pero que no nos falte más, nunca más, la  alegría y el aliento de la Norte- de todos los rexixtentex-   en el Atanasio Girardot…!!!

[ María Victoria Zapata B.]

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