Capsulas de Carreño

Los Soto López, hermanos de vida y del arbitraje

Los Soto del arbitraje. Fotos Alfonso Ramirez en Cápsulas.

*Con más de cinco años en el juzgamiento, Alejandro y John Freddy siguen sumando experiencia y recorrido en la profesión del arbitraje.

Por  Alfonso Ramírez Jaramillo

Con sencillez pero mucha seguridad en su profesión, así saltan a la cancha los hermanos Alejandro y John Freddy Soto López, dos jueces que bajo la bendición de la Escuela CASDA, dirigida por Wilmar Roldán Pérez, les ha enseñado y pulido en el difícil y pocas veces reconocido reto del juzgamiento.

Ambos llegaron a este oficio con el convencimiento de lo que querían, por eso cuando coinciden en el campo de juego se sienten plenos con el sentimiento grande que da la pasión por lo que se hace.

Y el apoyo que los dos se dan es primordial. Antes de cada juego se preparan física, emocional y técnicamente para darse ese sostén mutuo. Si en el terreno de juego uno de los dos se equivoca, el otro está presente para darle tranquilidad, mostrar actitud y vigilar con seguridad las jugadas.

-¿Cómo llegaron al arbitraje?
“Todo empezó cuando estebábamos en el colegio. Un profesor de inglés lo veíamos que llegaba de traje arbitral y le preguntábamos de dónde venía.. vengo de dirigir partidos a nivel profesional. Entonces nos comenzó a “encarretar” y nos invitó a unos cursos, fuimos a ellos y nos gustó. Posteriormente cuando vimos al profesor Wilmar Roldán nos interesó y nos apasionamos más por el arbitraje”, comentó John Fredy el mayor de los Soto López.

En el tiempo que lleva John Freddy pitando, se ha notado los avances: “Ya hice una pretemporada de la Primera B Profesional, falta debutar. A nivel nacional he estado en la categoría Sub 20 y los Sub 21 de Difútbol, la Federación y la Dimayor. Lo que es todo Liga Antioqueña de Fútbol y los demás torneos internos del Departamento de Antioquia”.

El mayor de los hermanos Soto ha tenido grandes momentos, entre ellos: “Los vacacionales son muy apasionados el de La Estrella o el de Caldas, o zonales a nivel nacional, también los partidos decisivos de la Sub 20, otro momento que me apasionó fue la final de la Pony en el 2018”.

No desestima que en la Primera A de Liga Antioqueña hay juegos complicados: “Pienso que siempre habrá problemas con equipos grandes cuando se enfrenten a chicos, entonces uno como juez debe de estar prevenido a esos juegos para evitar situaciones de conflicto, hay que mostrar mucha seguridad para que no se le salga de las manos a uno”.

Trabajar bajo la sombra de un juez tan importante como Wilmar Roldán tiene su gran valor: “Significa lo máximo, siempre he querido estar al lado de los grandes, nos ayuda con todo, nos apoya, nos tiene preparación física aparte, siempre quiere que salgamos adelante, nos apoya de la cancha para afuera, nos dice que de la raya para adentro es de nosotros”.

La aspiración de John Freddy es estar en la A Profesional, con bastante recorrido, participar en partidos decisivos, esperando también que la Federación también decida programarlo.

Por su parte, Alejandro el hermano menor, hace parte del juzgamiento de la C Nacional, pero a nivel local participa en los torneos de liga, para él al igual que su hermano es una bonita experiencia laborar en el arbitraje, ambos se ayudan mutuamente.

Una vivencia que recuerda fue en el estadio Metropolitano de Barranquilla, una final Sub 20 entre Barranquilla F.C  y Equidad: “En ese partido tuve la oportunidad de vivir lo que es una experiencia de árbitro profesional, un vuelo, un hotel cinco estrellas, llegar al estadio y la policía te protege y te respeta, el saludo de parte de los equipos profesionales también con respeto”.

Pero también ha tenido sus momentos difíciles: “Fue en mis comienzos, en Belén Buenavista, fue un poco tosco porque en ese sector había muchos brotes de violencia, era un clásico entre Belén Buenavista y Belén Altavista, los dos tenían rivalidad y generó mucha gresca”.

Tiene presente dos reglas fundamentales en la conducción de un juego: “La regla 12, porque tiene que ver con todas las conductas antideportivas, todo lo que tenga que ver con sanciones disciplinarias y con sanciones técnicas, o sea todos los ítems de tiro libre directo e indirecto, y las sanciones disciplinarias con tarjetas amarillas y rojas, esa es la principal. Como asistente es la de fuera de juego que es la regla 11”.

La relación de amigos dentro de la cancha cuando hacen parte de equipos: “Es un poco compleja, porque cuando uno se encuentra con grandes amigos, ellos creen que uno le va a pasar todo tipo de infracción que se comenten y así no es, siempre trato de que mi amigo entienda que al yo entrar en la cancha soy otra persona totalmente diferente, que aunque seamos amigos las reglas hay que respetarlas, en el terreno hay que tener imparcialidad”.

Lo que le recalca Wilmar Roldán: “La disciplina y el respeto, la disciplina nos lleva a la grandeza y la humildad es fundamental para crecer a nivel arbitral y profesional”.

El futuro lo ve con más madurez a nivel profesional, con otras experiencias más amplias y con un nombre posicionado a nivel nacional. No escapa de su memoria un gran sueño: “Pitar el clásico Nacional y Medellín creo que es un sueño que como antioqueño uno desearía tenerla, esperemos que la pueda lograr”.

Los hermanos Soto López, dos árbitros que con sencillez se van forjando los sueños del arbitraje, con cada 90 minutos de juzgamiento escalan los peldaños que el tiempo les tiene en un futuro lleno de experiencias y aciertos.

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