Capsulas de Carreño

Los sueños dorados de Guillermo Montoya Callejas (I)

Guillermo Montoya Callejas, antioqueño orgulloso de su gestión de 50 años en el campo periodístico y educativo.  Reconocimiento: Escudo de Antioquia Categoría Oro. La máxima distinción de la Gobernación.


*Hoy con 50 años, 600 meses, 18.262 días, 438.290.6 horas y más de 26.297.400 minutos de vida periodística, Guillermo Montoya Callejas sigue teniendo esos sueños dorados y, cual Odiseo deportivo, acercándose a su isla homérica.

Debutó radialmente en una maratón que siguió de largo, que no para. Hoy 1° de mayo se cumplen los 50 años de vida periodística y polideportiva de Guillermo Montoya Callejas. Primera entrega en Cápsulas.

Por Roosevelt Castro Bohórquez.

Subirse en un transmóvil para transmitir una Vuelta a Colombia en bicicleta; convertirse en árbitro de baloncesto, ser campeón con el voleibol, uno de los deportes de sus afectos; asistir a unas olimpiadas; estar en un Mundial de Fútbol; convertirse en docente y estar en la dirigencia deportiva paisa, fueron muchos de los sueños del polifacético y polideportivo Guillermo Montoya Callejas.

Nacido en Medellín, más exactamente en el barrio Manrique, pero criado en el barrio Boston y luego en La Floresta, el hijo de Jesús María y Gabriela entendió desde muy pequeño que, con el deporte como vehículo educativo, podía trasformar a la sociedad.

Un regalo de su padre, don Jesús María,  llevarlo a la inauguración del Atanasio Girardot.

Pero de la vida de Montoya Callejas hay “mucha tela de donde cortar” y no ha sido una “colcha de retazos”, sino que han sido telas tejidas con hilos de amor, de ética, de sacrificio, de muchos valores que sus progenitores le supieron inculcar a él y a sus casi una decena de hermanos, que conformaron una tradicional familia antioqueña, por lo numerosa. Igualmente, telas que le sirvieron de sustento familiar y que don Jesús María vendía puerta a puerta en los barrios de Medellín, “para darles al menos la culminación de los estudios de bachillerato para sus hijos”, como lo expresa orgulloso el periodista deportivo.

Ingenieros civiles, contadores, ortodoncista, fotógrafos profesionales, docentes y periodistas deportivos fueron los frutos que se obtuvieron de la siembra amorosa de la familia Montoya Callejas. Don Jesús María y doña Gabriela ya sacan pecho desde la eternidad.

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50 AÑOS DE ORO 

Dicen los entendidos de ágapes sociales que los que cumplen cinco décadas de vida en cualquier actividad o en cualquier institución, celebran sus bodas de oro. Hoy 1° de mayo se cumplen los 50 años de vida periodística y polideportiva de Guillermo Montoya Callejas.

El oro, ese metal precioso apetecido y muchas veces codiciado por los seres humanos desde tiempos remotos, no le es ajeno a los amantes del deporte. De hecho, el primer puesto y lo más alto del podio son galardonados con el preciado metal. En Guillermo Montoya Callejas son el premio a sus sueños dorados con la actividad muscular y a una vida ejemplar.

CRONOLOGÍA DORADA 

Ulises u Odiseo es el protagonista de la hermosa obra de Homero. El héroe griego luchó contra Lestrigones, el ciclope y el airado Poseidón. Igualmente, contra los cantos de sirena y muchas más aventuras hasta llegar a Ítaca y encontrarse con su amada Penélope, después de 10 años. Un viaje de un mes duro una década.

Guillermo Montoya Callejas, cual Odiseo del deporte, ha batallado contra las decidías políticas, envidias insanas y muchas más, hasta llegar a las Ítaca de sus pasiones deportivas y formativas y abrazar a su Penélope de una vida dedicada al periodismo deportivo y a sus Telémacos de sus obras educativas.  Ha sido un viaje de 50 años de esta Odisea deportiva, con sueños dorados aún latentes.

1951- 27 de mayo: Nació en Medellín Guillermo Montoya Callejas.
1971- El pistoletazo inicial.

Mayo 01 de 1971. Guillermo Montoya cubrió la Maratón del Sena. En este transmóvil español con Rubén Daría Arcila, su primer trabajo radial.

En los albores de 1971 empezó su odisea periodística deportiva. Cercano a sus dos décadas de vida, Montoya Callejas fue llamado para cubrir la Maratón del Sena. El atleta de salto alto, la selección Antioquia de voleibol, el talentoso volante de equilibrio y con excelsa técnica de la Primera A en los equipos de fútbol de Molitex orientados por Arturo Villegas, el eximio baloncestista y beisbolista de los Intercolegiados, el docente en la Universidad de Antioquia, era el indicado y el idóneo para tal llamado.

Medellín sufría grandes transformaciones. La cuidad se convulsionaba ante el inusitado crecimiento demográfico. En 1951, año del nacimiento de Montoya Callejas, la ciudad tenía 358.189 habitantes, pero 20 años después, la población casi se había triplicado llegando al 1.000.000. “La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos”, como lo expresa George Carlin (q.e.p.d.) “El Rey de las Paradojas”, autor de cabecera de Montoya Callejas, y quien fuera comediante, actor, autor y crítico social estadounidense.

En lo deportivo, el Medellín, que venía de ocupar un honroso quinto puesto en la temporada anterior, tuvo que ceder su ficha y emigrar a Barrancabermeja con el nombre de Oro Negro. Atlético Nacional, que se ubicó en el puesto 11, sacaba pecho y daba lustre al balompié paisa con su invicto de más de 30 partidos, 18 de ellos con victorias, sin perder en el Atanasio Girardot y que lo llevó al subcampeonato, en serie extra dramática contra Santa Fe, pues en el cuadrangular final habían empatado en puntos. Raúl Navarro, Tito Manuel Gómez y Óscar Calics fueron las novedades del cuadro verde, para lograr la hazaña deportiva en esa temporada.

El recibo de su primer pago como profesor de Deportes en la Universidad de Antioquia.

“Yo estaba en cuarto semestre de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Antioquia. Estudiaba medio tiempo. Ya me había retirado del fútbol, porque no me daba tiempo para estudiar y trabajar, pues tenía que ayudarme en mis estudios de educación superior, ya que, por dificultades económicas, a mi padre le quedaba muy duro pagármelos, lo mismo que a mis diez hermanos. Un día un amigo de la familia, Luis Carlos Montealegre, me comentó que, en RCN, en donde él era amigo del gerente Augusto Castro Ruiz, estaban necesitando una persona que comentara la Maratón de El Sena, que se correría el Día Internacional del Trabajo y me dijo que si podía entrevistarme con él”, rememora Montoya Callejas.

Él no lo dudó un instante. Llegó presuroso a las instalaciones de la cadena radial, un día antes. El gerente local le preguntó que si se sentía capaz de asumir el reto y él le contestó afirmativamente.

  • ¿A qué se dedica?, indagó Castro Ruiz.
  • Soy estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Antioquia. Igualmente soy atleta en la Liga de Atletismo de Antioquia y amante de los deportes.

Castro Ruiz quedó satisfecho con las respuestas llenas de sabiduría y conocimiento y le dio el pistoletazo inicial a la carrera de Guillermo Montoya Callejas.

Madrugó a realizar el cubrimiento periodístico encomendado. La mañana sabatina del día festivo, lo cogió al lado de Rubén Darío Arcila, como su coequipero de transmisión. Llegaron al Sena de Pedregal, lugar de salida de la competencia. El novel periodista deportivo indagó con sus amigos atletas, a quienes ya conocía en las diferentes jornadas de entrenamientos en la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, ¿Quién era el más fuerte y casi que favorito para ganar la prueba pedestre que tenía como meta el Sena de la calle Colombia?

“Jaime Castrillón era el más opcionado, me dijeron en el calentamiento previo a la competencia. En la transmisión, yo me la pasé dando detalles de la semimaratón, pues no correspondía a una distancia de los 42 kilómetros que tiene la prueba atlética. Igualmente, dije que Castrillón era el mejor o uno de los mejores, el que estaba mejor preparado. De igual forma comenté, que era el Filípides de la carrera y quien, al igual que el mensajero griego que habría sido enviado desde Maratón a Atenas para anunciar la victoria de su ejército frente a los persas, era el máximo favorito para obtener la victoria, en esa competencia en homenaje a los trabajadores. Y así fue”, evoca el periodista deportivo, afiliado a la ACORD Antioquia.

Jugador de voleibol de alta competencia.

Al otro día despertó Montoya Callejas y se enteró que se había subido a uno de los transmóviles, vehículo que veía con la curiosidad de niño, en vez de ver a los ciclistas transitando por la agreste geografía colombiana. El primer sueño dorado cumplido.

Igualmente, sintió que su misión fue todo un éxito. “Al doctor Augusto Castro Ruiz, gerente de la cadena, y a Iván Zapata Isaza, director de la emisora y gran locutor de noticias en Clarín, les llamó mucho la atención que yo haya dicho en la transmisión que probablemente Jaime Castrillón era el ganador y él haya ganado. Me llamaron a la gerencia. Ellos quedaron gratamente impresionados y muy satisfechos no solo por lo de Castrillón, sino por la misma transmisión. De igual forma, me comentaron que no podían contratarme, pero que me podía dar cabida en las transmisiones del fútbol, especialmente como reportero en camerinos al lado de Luciano González Sequea”, rememora el bachiller del Liceo Nacional Marco Fidel Suárez. Segunda medalla de oro, para el joven periodista deportivo.

1972- Las bielas y las caramañolas lo atraen

La Vuelta a la Juventud fue el pedalazo inicial, para su periplo deportivo en el territorio colombiano.

Darío Álvarez Rodríguez (q.e.p.d) conoció las virtudes de Montoya Callejas y su pericia en los números.  Las estadísticas le empezaron a abrir el camino, en lo que se convertiría en otra pasión: el ciclismo.

La quinta versión del giro de la juventud colombiano arrancó desde Acacias, Meta, llevando a lo máximo del podio al llanero Efraín Pulido Diaz y al novel periodista paisa también.

Ese mismo año, ingresó como docente al Liceo Salazar y Herrera. Empezó a enseñarles las bondades de la pelota naranja a su dirigidos y simultáneamente se capacitaba y fungía como árbitro de baloncesto, oficios que lo llevaron a ganarse un título como técnico y una salida hacia Bogotá con el juzgamiento.

“Le ganamos la final a un equipo muy poderoso como lo era el IDEM San Javier. Ellos tenían grandes figuras como los hermanos mayores de la dinastía Gómez Correa, quienes fueron grandes referentes de nuestro baloncesto. De igual forma, asistí a la Capital de la Republica a un Campeonato Nacional Juvenil, rama femenina, en calidad de árbitro”, evoca con nostalgia el habitante del sector de San Félix, en Bello. Otro podio más para el exigente hombre de la radio deportiva colombiana.

Es que el deporte de la cesta no le era ajeno. Ya había creado clubes deportivos, que fueron patrocinados por empresa privada, como Pinturas Sherwin Williams. Igualmente, dirigió equipos de baloncesto en Torneos Interbarrios. Niñas de los barrios Francisco Antonio Zea y Alfonso López se vieron beneficiadas con los conocimientos de este estratega antioqueño.

1973- Nace la nueva voz de la pelota naranja y el exitoso entrenador de voleibol.

El voleibol antioqueño femenino le entregó muchas satisfacciones como entrenador.

Por sus vastos conocimientos del baloncesto, RCN lo envía como comentarista del Suramericano que, en la rama femenina, se realizaría en Bogotá. Fue su primera competencia internacional. Otro oro en su odisea periodística.

De igual forma, funge como árbitro en el Campeonato Nacional de Baloncesto, rama femenina, que se realizó en Pereira.

Pero es en este año en que empieza otra actividad deportiva que le transformaría su vida: el voleibol. Su hermana Marlen laboraba como docente en el San José de Las Vegas y era una de sus jugadoras en los equipos de baloncesto, pero también jugaba voleibol. Ella lo recomendó ante la Comunidad Madres Siervas de San José, propietarias de la institución educativa. Allí empezó una carrera de gran aliento, que lo llevaría a grandes triunfos deportivos, pero con el balón volea, por más de 20 años.

Este deporte no lo era ajeno, pues fue jugador élite de Antioquia, pero que tuvo que renunciar, pues nacía el estratega y más tarde el dirigente deportivo del voleibol.

1974- Un jaque mate a la ignorancia     

Cuando estaba recién casado y en el año del Mundial de Fútbol en Alemania, los 365 días le traían nuevos retos a Montoya Callejas. Después de acumular kilómetros con el atletismo, el ciclismo, la pelota naranja y el balón volea, asumió un nuevo reto: el cubrimiento de la Mundial de Ajedrez. Los movimientos de los peones, los alfiles, las torres, los caballos, reinas y reyes de color blanco o negro, son seguidos con avidez por el periodista, para su casa periodística de RCN. Fue un jaque mate a la ignorancia y otro oro para Montoya Callejas, quien simultáneamente cubría fútbol profesional y fungía como entrenador de voleibol y baloncesto e igualmente juez de este deporte y padre de familia abnegado.

Ese año, Medellín es sede del Suramericano de Natación. Allí, en las piletas del César Zapata en Medellín, también estuvo Montoya Callejas. Se empapó de conocimiento acuático.

El baloncesto, otro de sus deportes favoritos. Primero como árbitro y después en el cubrimiento de certámenes internacionales.

1975- Mundialista de baloncesto y natación.

RCN sigue creyendo en las virtudes y el profesionalismo de Guillermo Montoya Callejas. Ya sus cubrimientos son de carácter Mundial. Las citas orbitales del baloncesto y la natación tienen su sede en Colombia. Cali fue una las anfitrionas de la pelota naranja y de los dos certámenes.

La cesta mundial femenina de 13 seleccionados se vio, en su séptima versión, en los maderámenes de los coliseos Vicente Díaz Romero, de Bucaramanga; El Campin, de Bogotá, y especialmente El Pueblo de Cali.

Al último partido del heptagonal final llegaron los quintetos de Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas y Checoeslovaquia. Con un marcador de 60-52 se cerró la cita mundialista a favor de las Soviéticas, en un Coliseo El Pueblo abarrotado de aficionados, en la noche sabatina de un 4 de octubre. La moscovita Lidia Vladímirovna Alekséyeva, entrenadora ganadora.

Montoya Callejas, habitante del barrio Franzea en ese entonces, asumió otro desafío: entrevistar para la televisión nacional a Lidia Vladímirovna Alekséyeva, entrenadora ganadora, conseguiría 24 medallas de oro en competiciones internacionales con su país, cuatro como jugadora y 20 como seleccionadora.

El bronce fue checoeslovaco, la plata japonesa y el oro para URSS.

De otro lado, las modalidades acuáticas mundialistas hicieron también presencia en Colombia. Cali albergó la segunda cita orbital, con 12 potencias de la natación. Allí también estuvo Guillermo bañándose de nuevos conocimientos deportivos.

El campeón fue Estados Unidos con 37 medallas, seguido de Alemania Oriental con 23 y Hungría con 4, pero el lunar del certamen mundial lo tuvo la quinceañera Cornelia Ender. “Fue un hecho bochornoso lo de esta sirena alemana oriental que, si bien ganó sus pruebas, se supo que a ella le inflaban los intestinos, para mejor y mayor flotabilidad en el agua”, comentó disgustado el periodista deportivo al servicio de RCN en ese momento y a quien le tocó vivir y cubrir periodísticamente el Mundial.

  1. Se convierte en fundador de colegios

Guillermo Montoya Callejas fue campeón nacional con Antioquia. Igualmente técnico de Colombia en las tres categorías (Menores, Juvenil y Mayores). También Primer Campeón Nacional Intercolegiado al inaugurarse estos Juegos en Colombia.

Gregorio Gutiérrez González nunca se llegaría a imaginar que 150 años de su nacimiento, ocurrido en La Ceja, Antioquia, un colegio de Medellín llevaría su nombre. El poeta antioqueño, autor de obras como “Memoria sobre el Cultivo de Maíz en Antioquia», debió regocijarse con Guillermo Montoya Callejas, pues contribuyó en la fundación de un colegió nocturno, para el beneficio de estudiantes trabajadores de la Comuna 5, que no tenían esa posibilidad de hacerlo en horarios diurnos.

Allí fue profesor de inglés y en el día continuaba con sus otras actividades tanto docentes en el Salazar y Herrera o en el San José de Las Vegas o como árbitro de baloncesto o como periodista en RCN. Ahh.. y como estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Antioquia. “Era la época de muchos paros. prácticamente hacíamos un semestre por año.  Esos mítines y protestas los lideraba Amílcar Acosta, quien con el tiempo se convirtió, y como paradojas de la vida, en Senador de la República”, rememora uno de los hijos mayores de la familia Montoya Callejas.

Estas dificultades estudiantiles no lo amilanaron. Recurrió a los valores éticos para seguir la senda trazada por los deportes y viendo al Atlético Nacional coronarse campeón por tercera vez del fútbol rentado del país.

1977- Se sube a la escotilla del transmovil #3 y asume la presidencia CABA

Entre el 23 de mayo y el 5 de junio se realizó la Vuelta a Colombia en Bicicleta, en su versión 27. Montoya Callejas recibió, casi que, como regalo de cumpleaños, subirse a la escotilla de un transmóvil. Cuatro días después del banderazo a cuadros inicial del máximo certamen del pedal, se cumplieron los 26 años de vida del avezado periodista. De igual forma, se le vio llevando las incidencias de los coleros, al lado del narrador José Antonio Churio, en el transmóvil #3.

No le tocó ver el triunfo de Rafael Antonio Niño, del equipo Banco Cafetero. El boyacense se subía por cuarta vez al primer lugar del podio del pedal nacional.

No obstante, esta experiencia la agradeció mucho y le serviría mucho para el cubrimiento periodístico de varios Tours de Francia, Giros de Italia y Vueltas a España. “Agradezco a mi mentor Julio Arrastia Bricca, por tenerme en cuenta en esta bonita experiencia. El ya conocía mi trabajo. Nosotros éramos como el carro escoba de la competencia y nos tocó vivir las afugias de corredores como Lucho Bermúdez a quien le decía “El Clarinetista”. A José del Carmen y   que apodaban “El corredor de la Virgen del Carmen”, porque vendía medallitas y virgencitas para auto patrocinarse sus competencias”, continúa con su relato lleno de nostalgia Montoya Callejas. Este cubrimiento lo catapultó periodísticamente.

De igual forma, es nombrado como presidente del Colegio de Árbitros de Baloncesto de Antioquia, CABA. “Los colegios de árbitros estaban adscritos a las Ligas seccionales. Yo no quise terminar mi carrera como juez internacional, ya que contaba con muchos compromisos y no quería incumplirles a los que habían creído en mí, en esto del juzgamiento. De todas formas, hoy le agradezco a la vida haber estado allí”, evocó el amante de los boleros de Daniel Santos y otros virtuosos de ese género  musical.

(Seguirá..1978- Director radial Centroamericanos de Medellín. Deja el Salazar y Herrera).

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4 comentarios

  1. Ramiro Gallego Fernández

    2 mayo, 2021 at 9:03 am

    *Felicitaciones a «Memo» Guillermo Montoya Callejas
    Y un reconocimiento muy especial como deportista en varias disciplinas ( fuimos rivales, él en el Liceo Marco Fidel Súarez y yo en el Liceo de la U. de Medellín ), como entrenador de voleibol de mis hijas Adriana y Paola en sus equipos y en la Selección Antioquia, como árbitro , como entrenador de fútbol, como polifacético periodista deportivo en ciclismo, voleibol, basquetbol, atletismo y fútbol.

    Su amor y pasión por el deporte y por Antioquia lo tiene desde que lo conocí muy pequeño en el Barrio Boston y espero tenerlo mucho tiempo mas en su programa mañanero «Buenos días deporte» .Un abrazo mi querido GMC.
    Ramiro Gallego Fernández, Medellín

  2. alfredo

    2 mayo, 2021 at 7:11 am

    *Saludos al amigo Guillermo Montoya Callejas
    En sus primeros 50 dorados, compañero y colega en el molusco radial por muchos años excelente profesional y polifacético en el micrófono.
    Recuerdos Guillo desde la frontera colombo-venezolana, donde compartimos micrófono en el General Santander y con Selección Colombia de futbol en San Cristóbal Venezuela. Abrazos.
    Alfredo Rojas, Cúcuta

  3. jose ignacio lopez

    1 mayo, 2021 at 8:34 pm

    *Los 50 años de periodismo de Guillermo Montoya Callejas
    En esa familia se destacan por su ética y compañerismo. Tuve la oportunidad de trabajar con su hermana Martha en T C C por la 65 , 1991.
    José Ignacio López

    Posdata. Don Alfredo alguna vez leí por este mismo medio esto: el profesor Jun Carlos Osorio sabe venderse y promocionarse muy bien.

  4. Jorge Iván Londoño M

    1 mayo, 2021 at 3:46 pm

    *Por los sueños dorados de GMC
    GMC es toda una institución del periodismo deportivo, amen de su amor por su terruño, el cual nos pregona diariamente a través de su programa radial. Hago parte de su grupo de amigos que él no conoce, que vemos en él un libro abierto, no solo en el fútbol sino en muchos deportes.
    Jorge Iván Londoño, columnista Cápsulas

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