Capsulas de Carreño

Los técnicos de fútbol

Por Hugo Illera, Diario Deportes

 

 

*Por eso, a veces, más que insistir, hay que saber cuándo irse… (antes de la salida de Amaranto)

 

El profesor Eduardo Lara se ha ido del Caldas. Es el primer técnico que queda cesante después de cinco fechas. Es el límite histórico de nuestra liga con respecto a los cambios de entrenadores que no dan resultados. También Alfredo Arias del Cali renunció, de momento han preferido que siga.

El mundo de los técnicos de fútbol es así. El muy volátil y se mueve alrededor de los resultados. El tema, que es muy del fútbol, es que salen de un equipo hoy y a la semana ya están en otro. Es una profesión muy móvil. Como dijo Bolillo Gómez, los contratan por buenos, los sacan por malos y vuelven a dar la vuelta, agrego yo.

Con el nuevo feo partido jugado por Junior, esta vez ante Jaguares, el Juniorismo volvió a alejarse del apoyo que le ha dado a Amaranto como estratega del equipo barranquillero.

Lo noto porque los amigos se ponen inquietos y escriben o llaman para hablar de lo mismo: qué pasará con Amaranto.

Yo no critico a los señores Char por darle la oportunidad a Amaranto a trocha y mocha. Han sido firmes y leales con él. Le han apostado a un técnico novato y lo han mantenido, protegido y le han dado toda su confianza.

El tema aquí no es la confianza de los dueños del equipo. Lo real es que Amaranto, el técnico novato, se ha ido perdiendo en sus propias irrealidades.

No asume sus responsabilidades, siempre hay un culpable diferente a él. Es que la mosca voló, el sol no salió, el mosquito nos picó y de explicaciones reales, poco.

Escuchar a Amaranto en las ruedas de prensa es como estar confirmando que siempre ve un partido diferente al del resto de los mortales y eso no le ayuda, ni le ayudará en un futuro en su actividad como entrenador.

Más que tener condiciones, más que haberse preparado, más que dar resultados o no, en la vida lo más importante es saber asumir las responsabilidades de la realidad que está presente.

Hay técnicos que renuncian y se van, hay quienes renuncian y les dan confianza para seguir, hay otros que se creen, ellos mismos, las explicaciones inexplicables que dan y se atornillan en el cargo mirando para otro lado y silbando como si todos fuéramos culpables del mal presente menos él.

El éxito futuro es más abonado por las crisis de lo que no sale bien que por estar pensando en triunfos que no han llegado y que no llegarán esta vez por muchas razones.

Los altos en el camino no son malos. Lo que hoy es una derrota, mañana será una anécdota que puede ser la cuota inicial para el éxito en la vida. Es que los tropezones ocasionales no son derrotas definitivas, pero sí son experiencias valiosas si se interpretan con realidad sincera.

Por eso, a veces, más que insistir, hay que saber cuándo irse…

Barranquilla
Agosto 17, 2021

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