Capsulas de Carreño

Lucho y su grupo nos liberaron del yugo de Brasil

 

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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Para el próximo encuentro ante Paraguay, llegaremos a Asunción con la camiseta inflada y el ego desbordado.

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Y la casa estaba repleta, con ambiente festivo, decorada de amarillo y principalmente de preciosas barranquilleras, para recibir la importante visita, nada menos que de Brasil, los pentacampeones mundiales, con los que nos hemos enfrentado 24 veces contando hasta partidos de beneficencia, y tan solo dos triunfos para nuestra selección; de ese total,  14 partidos son de clasificatorias sin poderles ganar; es decir, saldo en amarillo azul y rojo, y todavía les debemos plata.

 

Para este partido, la quinta fecha de la clasificatoria al mundial del 2026, nos fuimos llenando de optimismo gracias a las importantes ausencias de la “canarinha”, (Neymar, Richarlison, Casemiro y Gabriel Jesús, entre otros) pero no  por nuestro rendimiento, atacado por un virus de empapitis, que nos ha dejado tres en cuatro partidos, y el triunfo ante Venezuela.

 

El preámbulo a los actos protocolarios, fue la bulliciosa y contundente protesta contra el nada bien admirado inquilino gratuito de la casona ubicada en la carrera 8 No 7-26, barrio La Candelaria en Bogotá. Como siempre sucede,  los niños que acompañan a los futbolistas, se robaron las miradas, por su forma natural de comportarse, aún por encima de los Díaz, James, Vinicius y Rodrygos. El himno de Brasil lo entonaron jugadores,  suplentes, cuerpo técnico y algunos hinchas en la tribuna. Nuestro himno pasó por la garganta de los más de 40.000 aficionados apostados en el Metropolitano, entre los que se contaba Luis Manuel “Mane” Díaz, el papá de Lucho, que puso a Colombia de punta con…bueno ustedes saben.

 

7 de la noche y comienza el encuentro bajo las órdenes del uruguayo Andrés Matonte, y de entrada Brasil se va de bruces contra nuestra selección. Bastaron 3 minutos para que Vinicuis armara la guachafita en el área de Colombia, que termino con la arrastrada de Martinelli para anotar. Mal inicio que nos llenó de desazón y de malos pensamientos encabezados por el  ¡Ay Dios, esto se va de goleada!

 

Pero nuestra selección a base del sudor contagioso del saco  de Lorenzo, de futbol colectivo y de las arengas, esas si  a favor de la hinchada, logró sobreponerse a ese tibio comienzo, normal cuando la visita es de renombre, generando llegadas al arco del portero Alisson, el parcero de Lucho en el Liverpool, por parte de Díaz, James, Carrascal y Castaño.  Al minuto 26 se lesiona Vinicius, (“donde hay niños todo sirve”) y es reemplazado por Joao Pedro. Lucho inquieta por izquierda y derecha, hasta con contragolpes como ese que lo llevó a correr 100 metros, entrar al área, disparar pero el balón lo rechaza una pierna defensora. El primer tiempo termina entonces con un gol a favor de los paisanos de Pele.

 

Para la complementaria, Lorenzo se sacude el saco y de una aparecen  Sinisterra y Asprilla por Matehus y Machado, lo que genera más profundidad y llegadas. No crean, a veces Lorenzo se las trae como visionario táctico del juego. Al minuto 22 entra Córdoba y sale Borre.

 

Las acciones son parejas y hay llegadas de parte y parte, se destacan en el juego Díaz y James. Vargas saca al tiro de esquina tremendo disparo de Rodrygo.

 

Al minuto 76, centro desde la izquierda para que Díaz de cabeza venza a Alisson y se empate el partido. Euforia total en los 1. 142 Km² de nuestro territorio. La dedicatoria tuvo nombre propio, Luis Manuel “Mane” Díaz.

 

Ese gol fue el éter que volvió a nuestra selección, porque 3 minutos más tarde, Colombia le paga a Brasil con la misma moneda, arma la guachafita, y son Muñoz, Richard Ríos con  jugada a tres bandas y James que hace el centro para que   Lucho de cabezazo con su occipital, porque se elevó hacia atrás, repita y Colombia se adelante en el marcador. Nuevamente dedicatoria para “Mane”, quien ante tanta  alegría da muestras de desvanecimiento. Marcador que se defendió con yuca y papa durante los 13 minutos oficiales y los 8 de adición, lo que permitió muchos de los nuestros, con  James y Lucho a la cabeza, terminaran extenuados, a punto de tirarse en el gramado. Emotiva fue la despedida de Lucho con Alisson, un abrazo que demostró lo que debe ser no solo el fútbol, sino la vida.

 

Primer triunfo  de nuestra selección ante Brasil en el torneo de clasificatorias a los mundiales. Con dos goles de cabeza, hechos por el mismo jugador y dedicados a la misma persona. Este reconfortante triunfo nos ubica en el tercer lugar, y ojo…..único equipo invicto en las 5 fechas jugadas.

 

Para el próximo encuentro ante Paraguay, llegaremos a Asunción con la camiseta inflada y el ego desbordado. Y no es para menos, porque gracias a la entrega de Lucho y sus grupo, al acompañamiento de la hinchada y al sudor  táctico de Lorenzo, logramos liberarnos del yugo de Brasil.

 

“El triunfo es cuando la preparación y la oportunidad se encuentran” Bobby Unser.

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Un comentario

  1. Roberto Usme Motta.

    17 noviembre, 2023 at 2:28 pm

    Por comentario de Jorge Iván Londoño
    Sr, Londoño, mis respetos. Luis Diaz por fin mostró su grandeza y calmó su dolor para celebrar con lágrimas.
    Roberto Usme Motta

    Hincha de DIM
    Envigado

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