Capsulas de Carreño

Maradona 44 años atrás. Por Tobías Carvajal Crespo, Cali

 

Diego Maradona con Argentinos Juniors, 1976. Foto tomada de https://www.vivadiego.com/

  • Dos fechas históricas en la vida de Diego. Argentina, Italia y el mundo en justificado duelo nacional.

 

Por Tobías Carvajal Crespo

 

Algo más de cuatro décadas atrás, el panorama del balompié argentino era dominado totalmente por el popular Boca Junior a nivel del torneo interno e Independiente, los Rojos de Avellaneda, en el plano internacional, fundamentalmente en la Copa Libertadores de América.

Al cumplirse la octava fecha del Campeonato Nacional del año 1976 -octubre 20- el modesto equipo de Argentinos Juniors recibió en el estadio La Paternal a Talleres de Córdoba, dirigido por un viejo conocido de la afición colombiana, Rubén Bravo.

Al término de la primera fase era el parcial ganador del juego por 1-0, anotación de Ludueña a los 27 minutos, en el arco del golero Munutti, otro bien conocido en nuestro medio.

Maradona con la camiseta de Argentinos Juniors, 1976. Foto tomada de https://www.vivadiego.com/

El técnico de Argentinos, Juan Carlos Montes determinó, para la fase final, incluir a Diego Armando Maradona, quien proveniente de las divisiones memores, era tenido en cuenta, por primera vez en su carrera deportiva, para actuar en la división de los elegidos.

Con escasos 15 años, 11 meses y 20 días, el pibe de Villa Fiorito, comenzó aquel día, con el número 16 en su espalda, a recibir el decidido apoyo de la comunidad futbolera de Argentina, que quizás no alcanzaba, todavía, a comprender la dimensión del parto futbolero que estaba presenciando.

Aquel partido, con asistencia de escasos cuatro mil espectadores, contó con la dirección arbitral del juez Omar Maino y los equipos presentaron las siguientes formaciones:

Argetinos Juniors. Munutti; Roma, Pellerano, Gette, Minutti; Fren, Giacobetti (Maradona para los 45 minutos finales); Di Donato, López, Álvarez, Ovelar (Hallar).
Talleres de Córdoba: Quiroga, Ocaño, Galván, Oviedo, Avellaneda; Cabrera, Ludueña; Valencia, Bocarello, Bravo (Binello), Cherini.

Casi 11 años más tarde, el 10 de mayo de 1987, Diego Armando Maradona comenzó en Italia a escribir un nuevo capítulo de su excepcional carrera futbolística, antípoda de su vida personal. Luego de tres años de vinculación al Nápoles -desde 1984- lo transformó, cuando providencialmente lo salvó de salir de la serie A. Y no sólo aquello, lo ubico en el octavo puesto del tablero general de puntuación.

Fue el preludio de una gran campaña que permitió al Nápoles alcanzar la tercera casilla del tablero de posiciones. Entre Bruno Giordano, delantero que Maradona solicitó comprar y el propio ídolo argentino, marcaron un total de 21 goles. Los grandes equipos del norte de la bota itálica comenzaron a mirar con respeto al ‘sencillo’ Nápoles.

La gran conquista de cuadro napolitano y de Diego Armando Maradona como máximo caudillo de la misma, se materializó en la temporada 1986-1987. En cumplimiento de la penúltima jornada, en el estadio San Paolo -que ahora pasará a denominarse Diego Armando Maradona (los reconocimientos en vida, por favor)- el onceno napolitano y Fiorentina igualaron a un gol.

Comenzó Nápoles haciendo suyo el juego, con gol de Andrea Carnevale a los 25 minutos del tiempo inicial, pero Fiorentina igualó por intermedio de Roberto Baggio a los 35 del mismo periodo. El estadio se silenció con este empate, pero resurgió al saberse que el británico Trevor Francis había anotado gol para Atalanta en su juego frente al Inter. Con ese empate Nápoles se consagró campeón de Italia, luego de una larga espera de 60 años, dejando al poderoso Juventus a tres puntos de diferencia, resultado que se calificó en Turín como máxima humillación.

El máximo artillero de ese torneo fue Virdis, jugador del Milán, con 17 goles. Maradona fue el más positivo del Nápoies con 10, seguido de Carnervale con 8.

Maradona con el Nápoles, 1986. Foto @telam.com.ar

Aquella proeza del Diego Armando Maradona y el Nápoles se cumplió en el estadio San Paolo, ante 60 mil espectadores. Bajo la batuta del técnico Ottavio Bianchi, Nápoles formó con los siguientes efectivos: Garella; Bruscolotti, Ferrara, Bagni, Ferrario; Renica, Romano, Carnevale, Maradona, De Napoli, Giordano.

En el camerino Maradona expresó: “Es maravilloso, somos los campeones. Me siento en Nápoles como en casa”. El argentino estaba sudoroso en la rueda de prensa y con los ojos empañados por las lágrimas.

Luego de la temprana muerte de Diego Armando Maradona, quien vivió sólo 60 años y 26 días en acre olor de tempestad, seguirá ahora su época, pues inmortales como él superan con suficiencia el paso de los años.

Las multitudes, en los estadios del mundo, seguirán evocando sus faenas y añorando ver una réplica que justifique un aplauso, como reconocimiento a una genialidad similar a las que tantas veces realizó Maradona’, tal como acontece y seguirá sucediendo con Manuel Rodríguez Sánchez, ‘Manolete’, después de una mortal cornada en la plaza de Linares 73 años antes y con la mitad de los años vividos por Diego Armando. Siempre serán irremplazables.

Los ídolos, como todo mortal mueren, quejando en el mundo la ‘imperiosa necesidad’ de encontrar un reemplazo que con su actuar permita evocar, siempre con admiración no exenta de crítica, a quienes ya no está entre nosotros.

P/D

 Al concluir este mes de Noviembre, cumplen años de fallecidos los siguientes deportistas:

1975 – Noviembre 21 (45 años) – Andrés ‘Bolón’ Acosta (futbolista)

1990 – Noviembre 16 (30 años) –  Carlos ‘Petaca’ Rodríguez (beisbolista)

Paz sobre sus tumbas.

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Un comentario

  1. Jose Manuel Restrepo

    27 noviembre, 2020 at 3:56 pm

    *Por nota de Tobías Carvajal Crespo
    Tobias Carvajal, gran estadígrafo, gran estudioso del futbol y gran amigo.
    Muy buena nota.
    José Manuel Restrepo, Medellín

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