Por Óscar Rentería Jiménez
*La tecla de Farías tampoco funciona y a Morantes se le pude utilizar cuando el partido se esté ganando por 3 a 0 y falten 10 minutos.
El Cali de la Liga, el que perdió con Jaguares y derrotó a La Equidad, todavía no me llena, pero como es mejor corregir ganando que perdiendo, ojalá que muy pronto se recupere y juegue como el campeón que es.
Del 2 a 1 de Techo me gustaron los cambios, oportunos y con buenos resultados. Me agradó que otro jugador de la cantera, en el caso de Benedetti, entrara enchufado e hiciera el gol de la victoria.
Conozco a su padre y por su intermedio y el de mis nietos David y Felipe, que también estudian en el Jefferson, hace rato sigo su brillante inicio como jugador.
Para entrar en los errores que se vieron contra La Equidad, menciono el bajo rendimiento de Nasuti, Canchimbo y Balanta, la escasa producción de Roa, las desapariciones momentáneas de Candelo y la poca efectividad de Santos Borré.
El primer gol del Cali llegó en el mejor momento de La Equidad y el segundo se consiguió con mayor facilidad, porque ‘Sachi’ Escobar le regaló el resultado al Cali al sacar a quienes jugaban mejor como Villota, Barreto y Watson Rentería.
AMÉRICA
Los directivos rojos no contrataron tantos refuerzos para empatar con Fortaleza. América no levanta cabeza, situación que ya anticipó aquí el periodista Jorge Enrique Giraldo, después de ver en Tuluá, los dos últimos partidos.
Hay que hacer cambios urgentes, antes que la modificación llegue al cuerpo técnico. Contra Fortaleza la defensa estuvo mal, tanto que casi se pierde el juego.
El uruguayo Canosa es muy lento y los laterales aportaron poco. Tapiero estuvo más desordenado que nunca y con Basto se comprobó hasta la saciedad que no tiene fútbol para ser titular.
La tecla de Farías tampoco funciona y a Morantes se le pude utilizar cuando el partido se esté ganando por 3 a 0 y falten 10 minutos.
Como América en la cancha lo que muestra es un 4-3-3, con Urueña pegado a los dos delanteros, sugiero que se pase urgentemente a un 4-4-2, con dos volantes de marca y Cabrera y Urueña bien abiertos por las bandas.
Y adelante, si Farías no levanta, que jueguen Ayron, Mercado o Cortés. Casarse con una figura que no rinde, es acercarse a una muerte anunciada que nadie quiere.





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