Capsulas de Carreño

MESSI, crack o delincuente. Por Esteban Jaramillo Osorio.

 

Por Esteban Jaramillo Osorio.

 

*Solo que ahora le dicen mercenario y delincuente fiscal, en su partida. ¿Tendrán razón quienes lo acusan?

 

No es frivolidad, farándula, o traición, la intempestiva renuncia de Lio Messi al Barcelona, al que le juró amor eterno. El caso tiene mucho de show, por la envergadura de su imagen; e impacto económico y deportivo para su club, la liga Española y aquellos que desean contratarlo.

 

Messi simplificó los caminos del diálogo, anunciando la decisión con un fax, lo que atizó el escándalo. Los clubes, cuando un futbolista se convierte en juguete roto y no es útil, tienen la costumbre de comunicar su salida por Whatsapp, por la prensa, o con lacónico comunicado, sin consideración a su trayectoria.

 

Messi no es cualquiera. Es único con la pelota. Pero, cuando pasan los años, aquellos que lo disfrutan, explotan y comercializan, lo ven como un estorbo. Que crueles los comentarios que se escuchan con burlas, sin agradecimiento.

 

En Messi, y en cualquiera, el pasado no regresa. Pero, su talento se ve intacto, afectado por proyectos de su club, diluidos por inconsistentes.

 

Duelo de Jeques millonarios, esperando el finiquito de su contrato. El de Qatar, dueño del PSG, y el de Emiratos, propietario del City, ambos empresarios ambiciosos, que lo quieren en sus proyectos deportivos faraónicos.

 

No es cuento que el fútbol es un negocio, que trafica con hombres y nombres, sin importar el sentimiento.

 

Solo que a Messi ahora le dicen mercenario y delincuente fiscal, en su partida. ¿Tendrán razón quienes lo acusan?

 

EJO.
Esteban Jaramillo Osorio
Twitter: @estejaramillo

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