
POR WILLIAMS VIERA desde USA.
Columnista Cápsulas.

Después de los dos amistosos que disputó el Seleccionado de Colombia, en territorio estadounidense, se siguen registrando diferentes conjeturas con respecto a lo exhibido en las derrotas, 1-2, ante Croacia y el 1-3 con Francia.
Los que estuvieron en el terreno de las acciones dejaron la sensación de un equipo integrado por ‘pechos fríos’, pero sin que su técnico argentino, Néstor Lorenzo, al final, haya realizado un análisis serio a la hora de evaluar la actuación de sus dirigidos que exhibieron poco trabajo colectivo por lo que buscó que las individualidades fuesen los ‘salvavidas’ tanto en el ‘Camping World Stadium’, en Orlando, Florida, que tuvo una presencia de 50.000 de los 65.194 espectadores como en el ‘Northwest Stadium’, en Landover, Maryland, al noroeste de Washington, D.C., que registró una asistencia, dato extraoficial, de 34.650 de los 58.000 aficionados que albergan sus graderías.
La queja…
En los dos escenarios los espectadores cafeteros se hicieron notar tanto por la alegría al llegar como por el color de las camisetas que exhibían, pero se fueron a casa con la tristeza dibujada en los rostros y mascullando entre dientes, “así será imposible afrontar con dignidad el Mundial por quienes juegan sin demasiada pasión por ser ‘pechos fríos’ para realizar una acción en la cancha. Se olvidaron del sacrificio que hacemos los asistentes, quienes somos inmigrantes y dejamos de pagar nuestras cuentas, para comprar boletas que iban desde 200 a 250 dólares para verlos frente a los croatas y de 1.190 a 140 dólares ante los franceses”.

El dibujo…
Lorenzo en los dos partidos jugó con su acostumbrado 4-2-3-1. Vargas fue relevado ante Francia luego de los errores que tuvo ante Croacia, responsable en los dos tantos mientras que a los centrales les faltó coordinación, algo que se evidenció, otra vez, ante los galos que cada vez que aceleraban, anotaban y creaban zozobra sin que Álvaro Montero, en el arco cafetero, pudiese demostrar lo que realiza, por ejemplo, en el fútbol argentino, en Vélez Sarsfield, en el que ha tenido actuaciones memorables por lo que el club argentino adquirió sus derechos deportivos en un millón de dólares a Millonarios.
Las dos derrotas del onceno cafetero evidenciaron que sus rivales, Croacia y Francia, hicieron la diferencia en técnica, en estética, en velocidad, en dinámica, en jerarquía, en posesión y en explosividad, más en los franceses que se entretuvieron con su 4-2-3-1 ante un rival como Colombia, una selección desdibujada a pesar de tener, en el rectángulo de juego, a James Rodríguez, quien, otra vez, no fue manija, pero sí Juan Fernando Quintero en los últimos 27’ luego de reemplazar al ‘10’ cucuteño.
1-3 fue el resultado a favor de los galos que tuvieron un cómodo dominio debido a la posesión de pelota.
Los goles franceses fueron obra de los delanteros Desire Doue, a los 29’ y 56’; y Marcus Thuram, a los 41’. El tanto del descuento colombiano fue del atacante Jaminton Campaz luego de recibir un servicio de Jefferson Lerma, a los 77’, por lo que representó, en ese instante, una especie de alimento, pero a la vez, de medicamento para los dirigidos por Lorenzo mientras que para los aficionados cafeteros al igual que para los periodistas deportivos, podemos decir que sabemos más cada día pero a la vez entendemos menos lo que está sucediendo en el rectángulo de juego por lo que hace el combinado patrio en lo que se denomina, la recta final para afrontar los partidos del mundial 2026.





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