Capsulas de Carreño

Nacional 1- Bolívar 0. Temblando clasificó Nacional. (Wbeimar Muñoz)

 

El cuadro verde clasifició a octavos de final de la Copa Suramericana al vencer 1x0 a Bolívar de La Paz. Foto Atlético Nacional.

El cuadro verde clasificó a octavos de final de la Copa Suramericana al vencer 1×0 a Bolívar de La Paz. Foto Atlético Nacional.

Por: Wbeimar Muñoz  Ceballos
ZZZZZZZZZZZZWbeimar Muñoz (25)

 

El verde clasificó temblando  a la siguiente fase de la Copa Suramericana por dos razones.  1) Porque en pleno partido  hubo un movimiento telúrico que asustó a los 20092 asistentes al estadio Atanasio Girardot, de una intensidad de 5.9 grados en la escala de Richter.  2) Porque en tiempo de reposición (94’) hubo una mano penál en el área de Bocanegra, que el árbitro no sancionó, tal vez porque no la vió o la consideró involuntaria.  En ése último peldaño, la victoria estuvo en duda, no obstante que Nacional fue más protagonista que su enemigo, desperdició un ramillete de llegadas y lanzó mucho “jab”pero no supo cómo aplicar el K.O.

La bronca de los bolivianos fue inmensa y reclamaron al árbitro ecuatoriano Rody Zambrano de manera airada.  Sin embargo en el fondo, tendrán que entender que respetaron mucho al adversario con un bloque de espera de 10 jugadores : arquero, 4 defensas , 5 volantes y un solo jugador en punta (Vargas).  Ese 4-5-1 fue mal movido, pero Nacional escaso de definición y de interpretación del juego, no lo supo aprovechar.

Mientras los 5 volantes se adelantaban para estorbar la conexión de los zagueros y mediocampistas locales, los defensas permanecían a una misma altura y era por tanto dable ver espacios de 20 metros entre líneas que no utilizó Nacional en la creación, porque en esas zonas  solo se posicionaba Guerra (entró por lesión de Bernal a los 19’y se echó el onceno al hombro), mientras Macnelli no las divisaba.  Además atrás había errores en marca de Nájera y en los costados Berrío y Mosquera, pasaron una noche plomiza, sin ganar los duelos individuales y sin pesar ni en la apertura del bloque enemigo ni en la profundidad de ataque que se requería frente a 10 enemigos agazapados en su  propio terreno.

En los primeros minutos hubo una llegada peligrosa de Arce por Bolívar y otra de Mosquera para Nacional.  El anfitrión siendo dueño de la pelota, pecó por precipitud.  No hubo pausas para que el espacio se abriera, frente a la pendulación grupal de Bolívar que no volvió a pisar el arco de Armani, hasta la jugada final que ya referimos al comienzo del comentario.  Dos apariciones del contendor  en 90’es muy poco, en cualquier partido de fútbol.  La ofensiva de Nacional, por su parte, fue nula por izquierda , porque recargó todo por el centro y por la derecha, mientras el vértigo se adhirió a la mano de la imprecisión.

No obstante lo anterior, la superioridad técnica de Nacional  era manifiesta y entre los minutos 30’y 45’ Guerra, Bocanegra y Borja  (tiro en el palo) equivocaron sendos remates.  Bolívar hizo un curso acelerado de cómo meterse en la cueva y Nacional no supo cómo abrazarse con la red.

En el segundo tiempo, Bolívar siguió limitado en la creación de juego y sus balones verticales  terminaron en nada.  A los 60’una excelente pared entre Guerra y Macnelli, le abrió la vía a MIGUEL ÁNGEL BORJA para el 1-0.

Nacional  soltó a Bocanegra y Farid al ataque y se quedó con los centrales Nájera y Henríguez.  Los acompañó Arias como volante ancla, para agrandar la línea defensiva en caso necesario.  Cuando los bolivianos recuperaron  en el medio ,complicaron hasta las cercanías del área, pero sin resoluciones en ese sector, razón por la cual entró Blanco (salió Mosquera) para reforzar a Arias en la contención.            Se fue quedando Guerra en su físico (volvió después de seis semanas de incapacidad) y el conjunto de Rueda apagó los reflectores.  Empezó a sobar la pelota muy lejos del arco enemigo y perdió intensidad y llegada.

El segmento de la última media hora mostró a los locales conformistas, faltos de ambición.  Quisieron tener la pelota, pero más para descansar con ella que para agredir.  Escasamente registramos un remate desviado de Berrío y un disparo fortísimo de Borja, al que llegó Quiñonez con su vuelo.  A Nacional le faltó juego, le llegó el relajamiento y se le fue el alma.

Qué tal si le han sancionado el penal ?.  Hubiese sido un castigo por su desaprensión, lo que es inconcebible en un campeón continental.

No les parece ???

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