
Por María Victoria Zapata
*Es cierto que la ausencia de un verdadero definidor se había percibido desde tiempo atrás en el Deportivo Independiente Medellín.
Como hizo de falta quien embocara el balón en la red…!!!
No en vano los hinchas pedimos, y hasta suplicamos, que se priorizara esta posición y este jugador en cualquier gestión relacionada con los refuerzos para el segundo semestre del año en curso. La respuesta en materia de contrataciones, sin embargo, no solo no nos satisfizo sino que dejó nuevamente en entredicho la funcionalidad de la Comisión Técnica del DIM: La vinculación del atacante Carlos Ibargüen quien llegó lesionado y, transcurrida la mitad del campeonato, aun no hace su debut con la casaca Poderosa y el reencauche de Yorleys Mena, un jugador que en modo alguno llena las expectativas, dadas su precaria condición técnica y escasa efectividad en el arco.
La grave y reciente lesión de rodilla de Leonardo Castro y su prolongada fase de recuperación, dejan al equipo huérfano de atacantes con gol en lo que resta del año y materializan todos los temores rojos respecto de la falta de verdaderos refuerzos en la delantera del DIM, nos obligan a preguntarnos una vez más: ¿Cuándo podremos contar con Ibargüen? ¿Suplirá dicho delantero, las actuales carencias rojas tanto en el torneo como en Sudamericana? ¿Por qué no se consideró la posibilidad de contratación de otro atacante para el DIM?
Ayer, por ejemplo, en el clásico Nº 291 que se definió a favor de Nacional con anotación de Macnelly Torres, al minuto 73, volvimos a sentir, con todo su rigor, la ausencia de ese artillero puro, de ese genuino goleador para el Medellín. Ayer ratificamos, por enésima vez, que es preciso refrendar con anotaciones el buen fútbol, la vocación de ataque y, sobre todo, las opciones. Y que mejor aval que ese definidor con el que por ahora no contamos.
El que no los hace…
El período inicial se disputó en mitad de campo, no permitió el despliegue de los conductores Marrugo y Torres y careció de emociones en los pórticos de Armani y González. El relevo de Orlando Berrío al minuto 26, en el cuadro verde, y el gran trabajo de Andrés Mosquera y Didier Moreno en el DIM, también hicieron parte de 45 minutos en los que el argentino Hernán Hechalar fue sacrificado nuevamente en una posición que no es la suya (por el sector derecho a sabiendas de su condición de zurdo), el fútbol ofensivo fue absorbido por las marcas y los sistemas defensivos de ambas escuadras y el goleador Borja fue bien neutralizado por la zaga roja.
Un gran segundo tiempo jugó Independiente Medellín. Tuvo mayor posesión del balón, generó fútbol, tocó, llegó y buscó insistente el gol… de nada le sirvió puesto que falló en definición. Pese a sus reiteradas opciones con Mosquera (el mejor jugador rojo en el clásico), Hernández y Caicedo, al DIM le faltó lo de siempre, un definidor neto, y ayer lo pagó caro: con un revés que se contrapone a su desempeño en este partido de tanta connotación emocional para la hinchada.
Nacional, por su parte, recurrió al contragolpe y se acercó con peligro a predios de González. Una anotación de Macnelly Torres, baluarte verde en el clásico, a la que precedió una falta de Borja sobre Jorge Arias que infortunadamente el árbitro Lamoroux no sancionó, le dio el triunfo al onceno que dirige Reinaldo Rueda. Error del juez central que, de acuerdo con el desarrollo del partido, también tuvo incidencia en el resultado del clásico.
De nada sirvieron el ímpetu de un DIM que no renunció al ataque pese al marcador adverso, las opciones de Mao y el juvenil Cortés y las ganas, el empuje y la lucha, al menos por la igualdad, en el pórtico de Franco Armani. Faltaron contundencia y definición en un partido en el que Medellín hizo todo por la victoria y se quedó, finalmente, con las manos vacías.
Más interrogantes
¿Cuándo podremos contar con Ibargüen? ¿Cuándo será su debut? ¿Suplirá dicho delantero las actuales carencias rojas tanto en el torneo como en Sudamericana?
¿Por qué la subutilización del argentino Hernán Hechalar? ¿No es más productivo en su posición natural como delantero por el sector izquierdo y con mayor razón ahora, por la lesión de Castro?
Cualquier interrogante que se formule ahora, indefectiblemente se orientará hacia la línea delantera del Medellín, su sector más vulnerable en este momento, ¿Cuál será el jugador encargado de cubrir la plaza de Castro?: ¿Mena?, ¿Burbano? ¿Hechalar- en su real posición por la izquierda-? ¿Cortés? ¿Ibargüen- si es que debuta en este torneo-? ¿Quién?
En conclusión, como nos hizo de falta ayer un goleador, un verdadero definidor. Sin Leonardo Castro, el ataque del DIM luce aun más descompensado, en virtud de la función que cumple Caicedo en el terreno de juego. Y, al parecer, la tarea de hacer los goles recaerá en altísimo porcentaje en los volantes de armado.
Y en otro orden de ideas… para la dirigencia.
Más allá de la abultada derrota ante Junior el jueves pasado, 0-3, que dejó al Deportivo Independiente Medellín agonizante en Copa Águila, es evidente que el equipo requiere del acompañamiento de su hinchada para el juego de vuelta, el miércoles próximo, en el Atanasio Girardot.
Teniendo en cuenta que la Copa Águila todavía no genera entre muchos aficionados el mismo interés de los compromisos por Liga, es inevitable que ese marcador reduce de manera significativa las expectativas por dicho partido, lo que se verá reflejado en la adquisición de boletería y la asistencia al estadio. ¿Por qué no incentivar la presencia del seguidor rojo con el uso del abono (que no cubre esta fase del mencionado torneo) el ingreso de dos personas con una localidad o cualquier otro mecanismo de mercadeo que la garantice?
Ustedes tienen la palabra, señores dirigentes rojos.
María Victoria Zapata B.




Haz un comentario