Capsulas de Carreño

Ángel de mi guarda. Por Jorge Iván Londoño

MEDELLÍN. No fue suficiente el gol de Vladimir Hernández, con Jefferson Duque como gran gestor. Dos objetivos que Nacional no cumplió: ganar en casa y dejar la valla invicta ante un River uruguayo que lo controló con sus armas ya conocidas. Foto @Sudamericana.

Por Jorge Iván Londoño.
Columnista Cápsulas.

 

 

 

*Volviendo al torneo local, necesitamos que el técnico repita esta misma alineación y se deje de Blancos, Estéfanos y González Lasso.

 

Los jugadores del River Plate, pero no el encopetado, antes de irse a la cama rezaron el “ángel de mi guarda…..” para agradecerle al “árbitro” Ángel Arteaga, venezolano él, el favor por la expulsión del debutante Mosquera, con apenas 19 abriles, por falta fingida por el atacante riverplatense, lo que obligó a Nacional a jugar con diez hombres el segundo tiempo.

 

Cuando al técnico Osorio se viste de paisano, vemos en la cancha el Nacional que debe ser, y eso ayer por un pelito no se logró, porque para mi gusto, faltó Jarlan desde el principio, para que junto con Andrade, pusieran en calzas prietas a los marrulleros charrúas.

 

El gol logrado por Vladimir al minuto 34, que tuvo en Duque su gran gestor, nos puso a soñar, y por poco se nos cumple el sueño, porque Rovira en el minuto 40 queda solo frente al portero Olveira, pero le manda el balón directamente al cuerpo. ¡Maldingasea!

 

Para el segundo tiempo, y ante la adversidad de jugar cojo,  Osorio hace los cambios que considera. Nacional se defiende y espera cualquier momento para el contragolpe, el primero de los cuales tuvo a Andrade como gran protagonista, y a Vladimir como finalizador, pero el balón decide besar el horizontal.

 

El empate llega en el minuto 69, cobro de un tiro de esquina, Rovira se enchoncha en la marca de Salaberry y este aprovecha el papayazo para mandar el balón al fondo. Adiós triunfo parcial y adiós al premio que le habían ofrecido a los jugadores si mantenían el arco en ceros. Jarlan tuvo la última oportunidad de aumentar, pero el balón cogió el rumbo para la estación Estadio.

 

Estos equipos con gentilicios que terminan en tinos o guayos, al fútbol que practican le suman, y de qué forma, la marrulla, el ablandamiento al árbitro, la parsimonia, las faltas para entorpecer el juego; para muestra un botón, mientras el total de faltas cometidas por Nacional en todo el partido fue de 7, los platenses cometieron 21.

 

El juego irregular de Nacional, la falta de definición  y la mano negra del tal ángel, fueron determinantes para no conseguir un marcador que de tranquilidad para el juego de vuelta, que está a dos cuadras, miércoles 4 de noviembre.

 

Se va a requerir entonces, que Osorio saque a relucir los argumentos que lo llevaron a lograr la hazaña del pasado mundial, cuando México, la selección que dirigía, le ganó con bombos y platillos a la siempre poderosa Alemania, y que los jugadores del verde la entreguen toda, así no haya premio por perforar el arco contrario las veces que más se pueda.

 

“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos” Alfredo DiStéfano.

ÑAPA: Volviendo al torneo local, necesitamos que el técnico repita esta misma alineación, pero con Jarlan desde el comienzo, para el partido de este sábado ante Millonarios, y se deje de Blancos, Estéfanos y González Lasso.

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