
Por Jorge Iván Londoño Maya. //
Columnista Cápsulas. //

La cancha del Atanasio, que es la reina, muestra los rigores de los conciertos y del veranillo que le hace pistola a la tormenta de la Santa Cruz, que sigue en deuda. A pesar de la hora, 33 mil 500 aplausos dan la bienvenida a los dos equipos, entrada que se acompaña con el humo verde y blanco, no con la intensidad de pasadas finales, pero donde hay niños, todo sirve.
Ahora sí, Nacional luciendo el uniforme oficial, como debe ser siempre que se pueda, y en acción los once ministros. El Internacional de negro con asomos de verde; y cosa rara, Wilmar Roldán de cuarto árbitro, muy charro.
6 y 20 en punto de un caluroso atardecer, y Carlos Ortega sopla el útil. Apenas 2 minutos y Morelos desperdicia una clara oportunidad de gol, mandando un balón a lo “vaselina”, que no pasa de pomada Peña. Un minuto más tarde, en un cobro de tiro de esquina por parte de Rengifo, que los tiene escriturados, vuelve a martillar Morelos pero de cabeza, a lo que el venezolano Faríñez, mostrando reflejos de piloto de Fórmula Uno, se eleva y manda el balón a Barinas.
En el minuto 5 coge a García y Tesillo manicruzados viendo el partido desde la mitad de la cancha, en esas Juan David Valencia recibe pase y vuela, los dos defensores verdes no logran igualarlo, y de disparo rastrero vence a Ospina, gol que empata la serie en goles. ¡Ay Dios!
Nacional comienza a tejer juego en procura del empate. Tesillo hace las veces de crupier de casino y comienza a repartir juego a manos llenas con la colaboración de Simón, pero la buena disposición defensiva del Inter evita el gol del empate. Minuto 39 y Rengifo, que brega y brega por hacer su pase gol, lo logra en un tiro de esquina; balón que recibe Tesillo de cabeza y lo manda a modo de centro para que Simón anote el gol del empate. 2 minutos de adición y justo al cumplirse, Rengifo, en otro cobro impecable de tiro de esquina, le deja servido el balón a Mateus para que anote de cabeza y Nacional se vaya ganador para el camerino.
5 minutos del segundo tiempo, saque de banda, pase a Morelos que saca tremendo riflazo y vence a Faríñez para el 3 a 1. De ahí en adelante se abre la Caseta Verdolaga y el combo de Arias pone a gozar a los presentes y los ausentes. Si detallamos cada gol de los cuatro restantes, terminamos el sábado; así que en su orden los anotadores fueron, el cuarto de Simón que repite, el quinto golazo de Chicho, el sexto de Cardona y cierra la cuenta Sarmiento. Rengifo estuvo a punto de anotar gol olímpico. En el cuarto gol se lesiona Faríñez y entra Zapata.
Contundente presentación de Nacional, no solo en fútbol sino en goles, y haciendo gala del afán de aumentar el marcador, condición a la que muchas veces renuncia. Volvió a sonar El Pregón Verde” con su “juegan de lo lindo, jugó, goleó y ganó mi Nacional”.
En buenahora el equipo regresa al juego de conjunto y a la contundencia en el ataque; Morelos vuelve al gol; Rengifo se erige con sus pases y cobros certeros, Mateus en alza; en fin, noche redonda que nos ilusiona para lo que sigue, bien sea con Tolima o con Pasto. En el global son seis puntos y nueve goles que se vuelven oro en polvo tanto en puntaje como en gol diferencia para la reclasificación. Un aplauso y un reconocimiento para los jugadores y el técnico Arias, que hoy puede sacar pecho; y que guarde un poquito para la siguiente llave.





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