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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

El partido entre Nacional y Pasto, estaba rodeado de incógnitas, de situaciones en todos los sabores y colores y hasta de una celebración. En juego estaba recobrar la confianza, el juego fluido, los goles y ese “nosequé” tan a afín a nuestro equipo. También estaba en juego recuperar el primer lugar en la tabla, y por ende la clasificación; luego a luchar por ser primeros en uno de los dos grupos; y como si fuera poco celebrar los 78 años del parto que el 30 de abril de 1947 dio a luz al Rey de Copas, celebración que merecía un brindis, y que mejor que hacerlo con el exclusivo y afamado vino Chardonayy, que anoche nos regaló dos golazos de sinigual factura, siendo el segundo una obra de ingeniería, logrado desde 55 metros de distancia. ¡Hágame el favor!
A la cancha, que no presenta el excelente estado como siempre la vemos, “gracias” al reciente concierto de Maluma, por lo que es imperioso entrarla a cuidados intensivos para mostrarla tal como es en el partido contra Internacional, saltó la plana mayor de Nacional, con la ausencia de Marino por molestia en un tobillo, (tobillo que vale oro) y la presencia de Arce, nuevamente inicialista, y de Simón García como central, quien debió salir por una molestia, para darle paso a Juan José Arias. En Pasto se destacan las mechitas de Quiñones, exMedellín, y la calva de Edwin Velasco, exNacional.
Un primer tiempo que comienza a media máquina, con Nacional que pone condiciones, que busca por todos los lados penetrar la defensa de 5 y el medio campo de 4 de los pastusos, con Morelos, estrenando peinado de emperador romano, arrastrando marcas para que entraran otros, y con Ospina conversando solo en la mitad de su campo.
Algo tenía que suceder y lo fue en el minuto 37. Gran tocata de Nacional en el centro del campo, y luego de 11 pases, Matheus le deja servido el balón a Cardona, quien saca un riflazo desde unos 30 metros, imposible para el arquero Cabezas, que solo atina a moverla para ver entrar el balón.
Luego de la ceremonia del japiverdy en el entre tiempo, se dio paso a la complementaria, que nos mostró más presencia verde en el área pastusa, y también la presencia de la lluvia que por estos días nos tiene con el barro hasta el cuello. Al minuto 67 cobro Cardona un tiro de esquina, el balón lo peinan entre Morelos y un pastuso y le queda en bandeja de plata a Román para que en aterrizada marque el segundo, y de paso lo estimule para volver por su juego, que le sirvió para ser el mejor jugador en su puesto, en el torneo anterior.
Pero faltaba la cereza para la torta de celebración, y le correspondió a Chardonayy el honor de ponerla. Minuto 82, se da un rechazo en la defensa de Nacional, el balón es recuperado por Morelos, quien lo pasa a Chardonayy para que desde 55 metros bañe a Cabezas y anote el señor gol del año; gol que agitó las capas plásticas de la mayoría de los asistentes y que les llegó como premio a ese “estar ahí”, así sea en condiciones climáticas adversas. Otras oportunidades de gol se tuvieron en este segundo tiempo, entre ellas las de Parra, Matheus y Asprilla.
Quedamos en modo clásico montañero, para enfrentar el mejor ataque de Nacional con 31 goles anotados, contra la mejor defensa del Medellín, apenas 5 goles en contra, que servirá de preámbulo al crucial partido de Copa Libertadores contra Internacional. Complicado momento para el técnico Gandolfi, quien deberá elegir la nómina apropiada para ambos partidos, teniendo en cuenta la importancia de cada uno y el momento en que se llega.
“La recompensa del trabajo bien hecho, es la oportunidad de hacer más”. Jonas Salk.




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