Nacional, de la pobreza absoluta a millonario

Faltan horas de entrenamiento para poner al Atlético Nacional a punto pero lo importante es que empezó la Liga con triunfos. Celebración nada menos que en El Campín. Foto @nacionaloficial.

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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

En el semestre anterior, Nacional fue condenado a vivir en la pobreza absoluta, lo que le valió su paupérrima participación en la liga, que sirvió incluso para romper marcas de toda clase que ya tenían telarañas por su antigüedad. Pero gracias a la buena voluntad de sus propietarios para llamar a dirigentes con visión;  para reinvertir en jugadores comprometidos buena parte de las ganancias por la venta de jugadores, y para acercar a la hinchada a este nuevo “Volveremos”, el horizonte se ve despejado y prometedor para este nuevo torneo, todavía en pañales.

 

Con tres juegos jugados y los mismos ganados, el verde se está metiendo nuevamente al  club de los equipos millonarios en juego, en ubicación en la tabla y en el masivo acompañamiento en todos los estadios. Para muestra su primer lugar, logrado con triunfos ante Alianza, América y Millonarios, estos dos últimos enconados rivales de peso; su primer lleno en el Atanasio, su imponente banderazo en Bogotá y la magnífica respuesta en la venta de los abonos.

 

El equipo, reforzado a manos llenas, porque inclusive hoy, 25 de julio, se supo de la contratación del volante Sebastián Guzmán, va mostrando otras facetas de juego, otra actitud de los jugadores, a los que se les nota amor y compromiso por la camiseta y respeto por la institución, algo que también se había perdido. Hablando de camisetas, la nueva exhibida en el Campin, con los colores tradiciones, más el negro entreverado discretamente, le dará realce a este renacer.

 

No quisiera imaginarme a Repetto rascándose la calva para armar el equipo, con esa cantidad de jugadores a su disposición. Por ahora tenemos los siguientes titulares, “culpables” del buen rendimiento del equipo.

 

Castillo que ha respondido en los momentos complicados, y sabe que su continuidad está en “riesgo” porque David Ospina está que grita “libre por mí”.

 

La defensa tiene sus momentos de ausencia, como aquella jugada para el gol de Banguero que significó el empate de Millos, en la que había tres jugadores azules solos en grima; y por arriba nos siguen llegando. Joan Castro viene en alza y ante Millos sí que lo mostró, no solo por el soberbio gol, sino por su aporte al ataque;  Samuel Velásquez debe rescatar su extraordinario juego, el mismo que lo encumbró a la selección de mayores. Son tareas vigentes para el cuerpo técnico, al igual que lograr mayor coordinación entre Aguirre y Tesillo.

 

A la contención, con Campuzano, que todavía tiene el acento argentino en su juego, y con Zapata  que en cada partido tiene dos o tres  deslices de mujer pecadora y deja al equipo “empelota”, hay que darle más rigor.

 

Cardona, sobre quien tenía mis reservas por su “geniecito”, ha demostrado que sus cualidades de buen jugador siguen ahí, y se ha convertido en el estandarte del equipo, no solo por sus goles sino por sus pases gol y de los otros, por su ubicación y su mando, poniendo todo su bagaje al servicio del equipo.

 

Andrés Sarmiento de quien conocemos su trayectoria y su juego, y Asprilla y Viveros, dos pesos pesados que han dejado su profunda pisada en los anteriores equipos. El debut de Morelos, a quien le faltaron 15 centímetros para anotar en Bogotá, y que luego en medio metro se lleva a Banguero para que éste no tenga más remedio que derribarlo y se decrete el penal para el segundo gol de Nacional, anotación de Cardona, quien tuvo que soportar todas las marrullas de los embajadores, incluido el portero Novoa, que ante la complacencia del árbitro Gallo, fue hasta la barba de Cardona para “hablarle en la tacada” como ocurre en el billar; más clarito, para desconcentrarlo. A propósito, no habrá más remedio que hacer intervenir el ESMAD en los cobros de los tiros penal, porque el equipo afectado hace hasta lo imposible para que se reverse la decisión o para desconcentrar al ejecutante.

 

Faltan horas de entrenamiento para poner el equipo a punto. Falta destapar poco a poco las condiciones de cada jugador para ponerlas al servicio del equipo. Falta definir el estilo de juego que más se compagine con los jugadores. Faltan muchas cosas por definir, pero seguramente cuando se logre,  tendremos el equipo y el juego ideal, que permita llegar al podio de campeones.

 

Mientras tanto, aprovechemos este dichoso cuartico de hora, que se ha logrado con méritos propios, así no sean rimbombantes, pero al fin y al cabo con jugadas en conjunto unas o individuales otras. ¿Qué todavía no se ve juego? ¿Qué falta mucho andamiaje? Es cierto, pero tampoco para demeritar y poner casi que en ridículo estos triunfos, como lo han hecho algunos comentaristas. Si se gana no es por haberse cruzado de brazos los noventa minutos, algo bueno se tuvo que haber hecho, y de esto puede dar fe el portero Novoa de Millonarios, que tuvo que desempolvar su capa de hombre araña. Pregúntenle y se convencerán.

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Una respuesta a «Nacional, de la pobreza absoluta a millonario»

  1. Roberto Usme Motta
    Envigado. / DIM

    Por comentario de Jorge Iván Londoño
    Sr. Londoño, mis respetos. Le están saliendo bien las cosas a este nuevo Nal, están con el «folclorismo» a todo timbal. Han ganado dos partidos por penaltis, que también vale y las estrellas están iluminadas, espero que esto continúe para beneficio del pueblo Antioqueño.
    Roberto Usme Motta

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