Capsulas de Carreño

Nacional, de tumbo en tumbo.

MEDELLÍN. Nelson Palacio y Daiver Vega en el duelo por el balón. Victoria de Nacional local ante Magdalena por la mínima pero sin convencer. Ahora viene la Libertadores. Que el equipo verde revise la historia contra Olimpia. Foto @Dimayor.com.

Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Para el partido contra Olimpia hay que decirles a los jugadores y al cuerpo técnico que repasen la historia.

 

Les soy sincero, pero a estos partidos de Nacional contra equipos cinco veces inferiores en la nómina, les tengo mirada de cardiólogo. Y obvio, el de anoche contra el Unión Magdalena para nosotros, y el ciclón para los jugadores de Nacional, no fue la excepción.

 

El técnico Restrepo, con la mente puesta en el partido contra Olimpia, y no es para menos, dispuso el onceno que creyó adecuado para afrontar y ganar este partido, ante un Unión que paso de B a la A gracias a una S sostenida por un palito.  Claro que se ganaron los tres puntos, como contra el Envigado, pero avemaría si hicimos fuerza.

 

Como siempre, Nacional dominador en el primer tiempo, con desborde por ambas puntas, pero sin ser contundente frente al arco de Bejarano. A los 20 se presenta una jugada que obliga a prender el cirio pensando en el partido de Copa; Alexander Mejía brinca para cabecear y cae mal, lo sustituye Sebastián Gómez.

 

Minuto 35, buena jugada colectiva del verde, en la que intervienen Nelson Palacio (de lo mejor) Candelo, Mantilla, Jarlan que hace pase filtrado a Blanco para que defina por encima del portero, en una jugada de magnífico gesto técnico. Ahí sí vi muy bien al samario, que no había mostrado argumentos para alabar su juego en sus cortas apariciones.

 

Un gol no es ventaja, ni en el Atanasio, ni en el Camp Nuo y menos en la cancha de Fátima. Pero eso no lo entienden ni los jugadores verdes y mucho menos el cuerpo técnico. Para el segundo tiempo el ciclón comienza a soplar para el sur, donde está la portería de Mier, quien con sus actuaciones se convierte en la figura del partido y en el garante de los tres puntos, apoyado por Olivera que anoche sacó a relucir la garra albiceleste.

 

Nacional aprovecha los espacios que deja la arremetida samaria, y crea algunos contragolpes que no fructifican; en uno Mantilla fue el Mantilla de Nacional y no el de la Equidad, en otro Jarlan probando tiro al arco atina a pegarle al vertical, y en el último, Andrade, por Dios, desperdicia con el arco a su disposición, jugada digna de ser analizada en un laboratorio de ingeniería nuclear.

 

Al minuto 70 entran Dorlan y Gio por Andrade y Blanco, cambios que, yo al menos, no entiendo ni comparto; porque ¿Cómo el técnico, consciente (pues, creería uno) de que el rival está empeñado en lograr el empate, que tiene arrinconado al verde, que Nacional no atina a quitarle el balón, y que cuando lo hace lo pierde al instante, entra dos jugadores de bajo rendimiento físico y de poco aporte en la marca? ¡A mí que me esculquen ¡

 

Nacional viene “de tumbo en tumbo”. No es un equipo consistente, parejo  y contundente en el juego; es avasallador  pero por raticos, y más bien poquitos. El técnico no tiene buena lectura del partido, hace los cambios porque lo dicta un papel, como el bolero aquel. Qué se están dando los resultados, muy cierto, pero con muy poquita inversión, porque no es el equipo que diga: aquí mando yo, ¿Y qué?

 

Para el partido contra Olimpia hay que decirles a los jugadores y al cuerpo técnico que repasen la historia, y que replanteen el presente en un todo y por todo.

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