Nacional en el Olimpo con gol olímpico. Por Jorge Iván Londoño.

Celebración de Bauzá. Otro partido que tiene la impronta del técnico Arias y sus asistentes, poquitos pero benditos, que gozan con las anotaciones, que planifican cada partido y están pendientes al desarrollo del mismo. Foto @nacionaloficial.

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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

Partido único para este domingo 2 de noviembre, día de los fieles difuntos, y de los fieles hinchas verdes que tetiaron el Atanasio Girardot. Y no era para menos, porque se trataba del partido de ida de la Copa Colombia, frente a los diablos del América, o sea los mismos equipos que disputaron la final del  año pasado, ganada por Nacional y empañada por los hinchas americanos, que no resistieron ver a Nacional dar la vuelta olímpica en su estadio, y por eso lo encerraron en el camerino.

Partido que, por donde se mire, sigue siendo un clásico de nuestro fútbol. Nacional tuvo tres ausencias de titulares, Tesillo y Campuzano por rebaja de cargas y Cardona por fecha de suspensión. Sus reemplazos fueron Caicedo, Rivero y Bauzá.

Actos protocolarios acompañados por chorros de pólvora verde y blanca, que dejaron la grama repleta de unos tubitos plásticos, lo que obligó al convite para su recogida.

El árbitro Andrés Rojas, con un desempeño impecable, da inicio al partido, que inicia a las 6 y 30, o sea horario de pastilla para la presión. De entrada Nacional es una avalancha sobre América y al minuto de juego Bauzá tuvo para definir, pero Soto desvía el balón al tiro de esquina.

Las aguas paulatinamente van volviendo a su lugar, y Nacional entra en modo pausado, saliendo desde atrás; y  lo mismo hace América, por lo que las llegadas a los arcos son limitadas pero bien atendidas por Ospina y Soto.

Minuto 35, Nacional presiona la salida del América. Matheus le quita limpiamente el balón a Paz, hace el pase a Bauzá, éste a Morelos, Morelos se lo retorna y Bauzá saca un derechazo en chanfle y anota un señor gol.

En una jugada aislada se lesiona Sarmiento, lo que obliga a la entrada del juvenil Rengifo. Al minuto 42 Román estrella el balón contra el horizontal. Y termina la primera parte.

Minuto 50, Rengifo abre juego a la punta izquierda, allí se juntan Cándido y Bauzá quien hace el centro, balón que recoge Morelos y lo pasa suavecito a Matheus diciéndole “hacelo vos”, por eso el volante verde se convierte en un lanza misiles para que el balón pase por encima de Soto e infle la red para el segundo; era el segundo pase gol de Morelos. Algarabía general en el Atanasio.

Llega el minuto 65, Rengifo se dispone a cobrar un tiro de esquina, desde la zona suroccidental; acuden todos los Santos, que ayer andaban de celebración, para hacerle calle de honor al cobro, que se convierte en gol olímpico de este portento de jugador. Soto logra sacar el balón del arco y en ese momento entra Morelos y anota, pero en las repeticiones se ve cuando el balón traspasa la raya. Celebración a rabiar, de asistentes y televidentes. El destino nos quitó del partido a Sarmiento, pero nos trajo a Rengifo para ver ese diamante de gol.

3 minutos después, salida de Nacional desde su área, contragolpe que conducen el presbítero Marino, porque sigue de curita en el rostro, y Román, la dupla goleadora que está volviendo por sus fueros; Marino chuta al arco pero se interpone un defensa y el balón le queda servido a Morelos quien empalma un disparo cruzado para vencer a Soto y decretar el cuarto de la noche. Al minuto 81 descuenta Garcés para el América para dejar el marcador final en 4 a 1.

Otro partido que tiene la impronta del técnico Arias y sus asistentes, poquitos pero benditos, que gozan con las anotaciones, que planifican cada partido y están pendientes al desarrollo del mismo; un técnico que no pierde oportunidad para hablar con algún jugador durante el partido; y obviamente de todo el equipo que supo entender la idea de juego, que cambió la desidia por la buena actitud, y los brazos caídos por la entrega.

Una vez más, se ratifica que querer es poder, y que el trabajo mancomunado y bien planificado, es la materia prima para los 10 partidos consecutivos de invicto, con 8 ganados y 2 empatados: con una chorrera de goles a favor y muy pocos en contra. ¿Quién iba a creer que en este momento Nacional está instalado en olimpo de los dioses?

Hay que ir a la “caldera del diablo” con la convicción de que esta serie no se ha superado. Que el partido de vuelta se debe afrontar con la misma entrega, actitud y sed de triunfo.

“Estamos doblemente armados, si luchamos con fe”. Platón.

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