
Por Jorge Iván Londoño Maya. //
Columnista Cápsulas.

Así como algunos besos en el amor, es entendible que un partido se juegue pensando en otro; y eso le pasó tanto al técnico Arias y su séquito, como a los jugadores elegidos, menos al debutante Neider Parra, en su puesto de defensa central derecho, que tenía que hacer figurar sus 1,92 m de estatura y mostrar sus buenas cualidades que viene forjando durante sus 21 años, próximos a cumplir, edad que le permitirá entrar bien derecho y de paso largo al teatro Sinfonía.
También es entendible que pensando en el crucial partido de Copa Suramericana a celebrarse este miércoles 4 de marzo, los mandamases de nuestro fútbol, hayan mimado a Millonarios, programándole el partido de esta novena fecha para el pasado jueves, así como se lee, jueves 26 de febrero, y a su vez cachetear a Nacional obligándolo a jugar el suyo a última hora del domingo primero de marzo; lo que además le representa destinar buena parte del día lunes para su desplazamiento a Medellín. ¡Vayan viendo!
La cachetada fue doble, porque también el Tolima tiene compromiso por Copa Libertadores este miércoles, con una exigencia mayor por el desplazamiento hasta Chile. Así las cosas, ambos planteles llegaron a este partido con pensamientos iguales, pero el técnico Lucas le ganó la mano a Arias, porque la alineación de los Pijaos fue superior en titularidad, en actitud y en juego.
Para ajustar, a los 24 minutos Nacional se queda con los mismos 10 hombres con los que venía jugando, porque el árbitro le dice a Bello (extremadamente intrascendente) que se vaya por jugada riesgosa contra un contrario.
La suerte acompañó a Nacional en este primer tiempo, porque las opciones de gol del Tolima terminaban en las manos de Castillo o por los aires. Por el contrario, al minuto 39 vimos que el arquero Volpi del Tolima vestía uniforme azul, por llegada de Marlos ante el único pase de Cardona. Al minuto 44 un error en la defensa del vinotinto le permite a Chicho disparar al arco, pero desviado; fue lo único rescatable que hizo. ¡Imagínense, pues!
Arias como siempre, ve otro partido, y manda los mismos diez jugadores para el segundo tiempo, que fueron menos porque el aporte de Cardona, Mateus y Chicho es minúsculo.
Al minuto de juego es expulsado Angulo por caricia facial con el guayo a Cardona. A los 4 minutos Haydar dice hay para dar, y comete falta al renovado Tatay Torres; quien cobra el tiro penal y marca el único gol del partido.
Al minuto 15 Arias se retira la venda de los ojos, y decide excluir a Chicho y a Cardona, quien siempre entra de cardenal, pero esta vez sale de “curita” en el mentón, para que entren Morelos y Sarmiento, cambios que permiten generar más llegadas del verde, que en este partido vistió de blanco fondo entero.
Tolima juega a placer y deja a su favor la posesión del balón en el 75%. Una chilena de Marlos por encima del horizontal, y un remate desviado de Morelos, son las dos únicas opciones de empate.
El ingreso de Rengifo, tan solo al minuto 73, no marcó la diferencia y el revulsivo esperado, y su juego se diluyó entre la marca y el apresuramiento.
Partido que no es para el olvido, sino para hacerle sonar las sirenas de bombardeo a los directivos, al cuerpo técnico y a los jugadores, porque el partido que se viene contra Millonarios no tiene revancha y hay que afrontarlo con el camuflado verde y el cuchillo entre los dientes.
“En medio de la dificultad, reside la oportunidad” Albert Einstein.






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