Por Mónica Hincapié Moreno.

*Búsqueda hasta alcanzar el futbol y la dinámica a las que estamos acostumbrados a ver los hinchas del más grande en Colombia.
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Sí, sí, ya sé los comentario que se vienen; pero antes que ser hincha de un nombre o apellido, soy hincha de Atlético Nacional y lo repetiré las veces que sea necesario; primero la institución, luego lo que esté de ahí para abajo.
Ya sé que Osorio tiene la afición dividida y siento que la balanza se inclina más en contra que a favor.
Comparto algunas opiniones de quienes lo critican, porque lo hacen con argumento, mientras que hay quienes se ensañan y prefieren ver derrotado al equipo, ansiando así la salida del profe; nunca esa opción será contemplada entre mis deseos.
El regreso después de la larga para, fue paupérrimo, pues las derrotas ante Once Caldas y el Deportes Tolima auguraban una hecatombe; no podemos decir que son partidos para olvidar, porque no podemos olvidar esos errores garrafales; pues si se nos olvidan, se pueden volver a repetir.
Los juegos contra Envigado y Bucaramanga tampoco fueron convincentes a pesar de que se logró sumar 6 puntos.
Los resultados hablan mucho, después del regreso, Nacional ha logrado encajar un total de 6 goles; a Tolima 1, a Envigado 3 y 2 a Bucaramanga, no pudo marcarle al Once Caldas.
El desequilibrio entre la capacidad ofensiva y defensiva es totalmente evidente, al sumar los goles que han traspasado el arco verdolaga, son 7 en total; demasiados y eso que hemos tenido buena suerte.
Se están concretando anotaciones, pero la diferencia de gol no nos favorece; ah, pero se reconoce que también hemos desperdiciado una buena cantidad de opciones.
El equipo carece completamente de homogeneidad dinámica, no hay coordinación ente las líneas, luce desordenado en muchos tramos del partido, no existe esa colectividad que en algún momento nos caracterizó, el juego en bloque ha desaparecido; tenemos que recuperar la organización, coordinación y sincronización entre las líneas; también esto se ve reflejado al no poder explotar el juego corto y el manejo de balón en espacio reducido.
Osorio tiene que encontrar ese talento que transmita confianza y seguridad a sus compañeros de equipo para que generen sorpresa dentro del terreno de juego, Nacional es un equipo muy predecible.
De mi parte espero que el equipo con las dos últimas victorias esté lo suficientemente motivado para recibir al Junior de Barranquilla el próximo sábado 10 de octubre en el Atanasio Girardot; este es el juego más atractivos de la fecha 13, la rivalidad entre los dos oncenos se mantiene latente por la cantidad de finales disputadas durante los últimos años.
Sigamos buscándole la comba al palo, hasta alcanzar el futbol y la dinámica a las que estamos acostumbrados a ver los hinchas del más grande en Colombia.
@Monikhin





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