Capsulas de Carreño

Nacional, un buen repitente

MEDELLÍN. Eric Ramírez, 1.90 de estatura, controlado por John García. El venezolano tuvo participación en el agónico gol de Nacional, su centro cayó a los pies de Óscar Perea para remate que liquidó el partido. Foto @Dimayor.com.

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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

*Triunfo que le abre el postigo de la esperanza, y que lo lleva a recorrer un camino que no admite derrotas.
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Cuando terminó la trasmisión del partido en Bogotá, entre otras cosas, que decepción para los hinchas del poderoso, por esa presentación tan supremamente lejana a lo que venía mostrando el equipo escarlata, y dieron cambio al Atanasio, pensé que estaban mostrando un estadio inglés, porque se veía un enorme arco y dos cuerpos metálicos de gran altura a los lados; pero no, se trataba del mismísimo Atanasio, y las estructuras corresponden al montaje del escenario para el  concierto de Karol G, que le dará la bienvenida a diciembre. Dichosos los ojos que te verán cerquita.

 

Los actos protocolarios fueron acompañados por elegantes damas policías, luciendo el uniforme de las diferentes divisiones. Buena entrada (22.308), teniendo en cuenta que hace apenas 3 días se jugó la final de la Copa Colombia; pero la hinchada quería demostrarle al equipo su complacencia por la nueva copa.

 

Para este partido contra el América, Nacional presentó a Mier, otro de los “culpables” de que se tuviera que ampliar el exhibidor de las copas; Ocampo, Zapata que regresaba a la titular, Simón García, otro sardino de 18 años, con 1,86 m de estatura, natural de la tierra de la lechona y quien reemplazó a  Aguirre, otro integrante de la barra de “culpables”. Ángulo regresó a su pupitre en el salón, marcador izquierdo; Deossa, que hizo pareja con Mejía, reapareció con sus acostumbrados arranques y en la zona de tanques de guerra Perea, Ramírez y Palacios.

 

Primer tiempo con más llegadas del América, equipo consolidado en estructura, con un patrón de juego muy definido y hombres veloces, que encontró en Víctor Ibarbo, exnacionalista en dos ocasiones, y quien hizo parte de  la nómina ganadora de la segunda Copa Libertadores en 2016, el dolor de cabeza para Ocampo, que por estatura le quedaba como relojera, y para el resto de defensas, por sus peligrosos pases. Por los lados de Nacional Perea sacaba la cara por el ataque; Ramírez, que parece una muralla de guadua de 1,90 m de alto, fácilmente lo marcan y lo desestabilizan; Mier, que tuvo trabajo en esos 45 minutos iniciales, tendrá que entrar a clases de tiro para mejorar la puntería, porque todos los saques le llegan a los contrarios, y que se vaya acompañado de Ocampo, para que aprenda a hacer centros certeros. Las estadísticas muestran una posesión del balón del 65% para los diablos rojos y del 35% para los campeones verdes.

 

El segundo tiempo comienza con una andanada nacionalista contra el arco de Soto, que la defensa escarlata pudo controlar, luego las acciones se emparejaron. Dos goles fueron anulados al América por fuera de lugar. Bodmer refresca el equipo con el ingreso de John Duque, Jader, Jefferson y Samuel Velásquez.

 

Llega el minuto 90, en el ambiente está latente la premonición de que se repita el milagro logrado ante Millonarios, y dicho y hecho. Se genera un ataque verde por la punta izquierda, Velásquez a Jader, que se la retorna, pareciera que el balón hubiera salido pero el línea valida la continuidad, pase de Valásquez a Ramirez, quien se voltea y de derecha manda el centro que sobre pasa a un defensor americano y a Jefferson  por lo que el balón le queda pleno a Perea, quien de potente derechazo vence a Soto; gol que fue celebrado como con pena por los jugadores, porque no hubo la euforia ni el festejo de siempre; dos o tres abrazos y una palmadita en la cabeza y listo el pollo. Bodmer ante el gol no dijo ni pio, porque es demasiado frío para estos momentos de alegría. ¡Vea usté!

 

Nacional, que no tuvo la presentación por todos esperada, y que volvió por la senda del fútbol “a poquitos”, logra un triunfo que le abre el postigo de la esperanza, y que lo lleva a recorrer un camino que no admite derrotas, porque si quiere llegar a la final; deberá hacer nueve de nueve; y esperar a que Millonarios se empobrezca y sí mucho haga uno o dos puntos de los nueve que le faltan. Quien quita.

 

“A menudo en los más oscuros cielos, es donde vemos las estrellas más brillantes”.  Richard Evans.

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2 comentarios

  1. Martha

    27 noviembre, 2023 at 7:59 am

    Viva Nacional desde Miami
    Pensé que iban a quedar 0-0, pero para alegría de todos los hinchas un gol vino a darnos esperanzas y alegrías.
    Seguimos en la batalla ese es mi Nacional querido
    Viva Nacional.. tu puedes. 💚💚💚💚.
    Martha Londoño

    Hincha de Nacional
    Miami

  2. Roberto Usme Motta

    27 noviembre, 2023 at 7:28 am

    Por comentario de Jorge Iván Londoño
    Sr, Londoño mis respetos. El impulso que traía Nal por su título de la copa se quedó corto con América, fue un partido «latoso» mas luchado que jugado, de nuevo gana en la agonía para quedar agonizando en el cuadrangular sin dejar nada para destacar.
    Roberto Usme Motta

    Hincha de DIM
    Envigado

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