Capsulas de Carreño

Nacional. Un empate con sabor a lágrimas

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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

Así como en el torneo hay un equipo blanco blanco, ayer Nacional jugo de verde verde, en dos tonos diferentes, para darle, además, la bienvenida a Aguirre que regresaba de una incapacidad, para hacer pareja con Arias. Angulo adelante, y por la otra punta Torres, que gracias al Altísimo jugó desde el inicio, lo que permitió verlo en la dimensión que queríamos, echado pa ´lante, con buena carrera,  mejores centros y haciendo pareja con Ocampo. Jefferson como delantero, fue el autor de una jugada a dos bandas, que por poco entra.

 

Se podían contar en los dedos de la mano los optimistas para este partido, dado el papelón del partido anterior, la airada despedida de las barras, el silencio de los de “cuello verde y blanco” y el derrumbe del equipo. Así que estábamos listos para ver el Nacional de los últimos partidos, sin ideas, lento, torpe en la entrega, y 17 etcéteras más. Pero no, el equipo que jugó fue otro, con salida ordenada desde atrás, tejiendo jugadas en la mitad y apretando en la marca, sin importar que las llegadas al arco fueran mínimas, pero todo eso nos fue llenando de un optimismo moderado pero cierto.

Harlen Castillo tuvo intervenciones definitivas para lograr el cero, bien respaldado por la defensa y por el horizontal.

Junior con más arrestos y argumentos para llegar al arco de Castillo que tuvo intervenciones definitivas para lograr el cero, bien respaldado por la defensa y por el horizontal.

 

Los 45 minutos finales fueron un monólogo tiburón, con llegadas por todos los flancos, pero el arco verde tenía forma de Castillo medieval para detener la arremetida. Un gol de Didier Moreno fue anulado por claro fuera de lugar. A propósito de Didier, es más lo que alega que lo que juega.

 

 

 

En nacional entraron Emilio Aristizábal, que apellido para pesar,  y John Duque que “reaparecía”. Luego lo hicieron

Mosquera, cambio que nos aumentó la presión, y Mantilla, que en algunas jugadas termina “rastrillado”, como se  hubiera resbalado en mantequilla.

 

Suena el pito del árbitro para decretar el empate a cero goles, y para dar paso a las lágrimas de Castillo, sin duda la figura de Nacional. Lágrimas de emoción, de sentimientos encontrados por errores de partidos anteriores, lágrimas de hombre sensible.

 

Fue otro Nacional el que vimos, con Jefferson conversando con Castillo en pleno partido, con Dorlan preocupado en la raya, con Milton Patiño dando instrucciones, con Juan Camilo Pérez más metido en el cuento, con jugadores que mostraron más entereza, actitud y ganas.

 

Todo esto nos demuestra que a pesar de la debacle, el equipo todavía respira, que hay brasas encendidas, que no todo está perdido y que la ilusión de cambio está latente. Ojalá quienes así lo sentimos, no nos equivoquemos.

 

“Las lágrimas son palabras que necesitan ser escritas”. Paulo Coelho.

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Un comentario

  1. Roberto Usme Motta

    3 marzo, 2024 at 8:47 am

    Por comentario de Jorge Iván Londoño
    Sr, Londoño mis respetos. El resultado que sacó Nal corta una racha de derrotas, pero todavía no le alcanza para salir del mal momento. Al nuevo DT le toca levantar la moral y luchar para entrar al grupo de los 8 en la liga. El portero de Nal siente vergüenza deportiva con su llanto. Bonito gesto.
    Roberto Usme Motta

    Hincha de DIM
    Envigado

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