Capsulas de Carreño

Nacional y su festival de oles y desperdicio de goles

Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

 

 

*Ya era justo ver el Nacional que enamora, contundente en ataque y sólido en defensa.
=====

 

Los 18.000 de siempre se pusieron de acuerdo para plastificar sus posaderas en el Atanasio, que poco a poco se no está volviendo viejito, cual “adulto mayor”,  y créanlo, ya se le notan las arrugas, para ver al Rey de Copas y al primer campeón del fútbol Colombiano, título que los periodistas capitalinos no pierden tiro para refregarlo. ¡Valiente gracia!

 

El técnico Amaral, que anoche gozó como los niños que en buena cantidad están asistiendo al “viejito”, nos sorprendió con algunos cambios en la tradicional nómina; Castillo por Mier, Juan Pablo “Tatay” Torres por Dorlan, que por estos días anda de piyama y arrastraderas por una molestia muscular, John Duque por Mejía,  Moreno por Palacios y Samuel Velásquez por Ángulo, quien paga una fecha de suspensión por haber sido víctima de la rosca costeña en el pasado partido contra el Junior.

 

Todavía estaba limpiando las gafas, minuto y cincuenta segundos,  cuando se estremece el país verde con ese matracazo de “Tatay” para el primer gol, fruto de empalmar un rebote fuera del área, que el portero Silva deja servido al rechazar otro matracazo de Jefferson, golazo que Dorlan se debió “lamber” porque fue ejecutado a su estilo; Esta obra de arte fue rubricada ante la cámara con un “te amo mamá” y con pico incluido.

 

Nacional en este primer tiempo inunda el campo con un juego relleno de solvencia, generado por las puntas y por el centro, en donde Deossa, quien por el positivo cambio hacia lo colectivo, debió haber recibido el consejo de un director espiritual,  y el John Duque que queremos ver, se convirtieron en baluartes que aportaron para generar cuatro  oportunidades claras de gol, dos en los guayos de Moreno, de Perea y de Jefferson, ocasiones que fueron conjuradas  unas por el portero Silva y otras por el mar de piernas de los “leones rojos”.  En la única llegada de Santa Fe, Castillo no encajona un balón que le llega a su humanidad, por lo que lo deja servido a un atacante cardenal,  Castillo se le abalanza para hacerse a la pelota y ambos caen al piso, jugada que dejó dudas por un posible penal, pero ni el árbitro Matorel y el VAR así lo consideraron.

 

Con una sonrisa de tímpano a tímpano nos vamos al descanso; sin dejar de reconocer que esas oportunidades de gol desperdiciadas dejan un saborcito amargo, digamos que a chocolate sin azúcar.

 

El segundo tiempo nos muestra la misma situación, un Nacional convertido en tromba y un Santa Fe en ateo del fútbol. Dos minutos apenas y Deossa manda otro matracazo que pega en el vertical, balón que regresa y que recibe Moreno para hacer lucir a Silva. Bastaron tres minutos para que se presentara el codazo de Aja a la mandíbula de Jefferson y el consecuente cobro del tiro penal, que Jefferson ejecuta con su acostumbrada maniobra y es el segundo.

 

Minuto 67 y otra opción de gol a favor de Nacional, remate de Román que salva Viáfara. La cereza al pastel la pone Ramírez, quien minutos antes había entrado por Jefferson; Moreno cobra una falta a modo de tiro de esquina y Ramírez se eleva, pone las piernas en posición de atril, y de cabeza marca el tercero.

 

Ya era justo ver el Nacional que enamora; que deja un sabor a chocolate con clavos y canela, el Nacional contundente en ataque y sólido en defensa, el equipo en el que todos ponen.

Todas estas bondades las debemos exponer en el próximo partido, nada menos que el clásico contra los diablos rojos del evangelista Lucas.

 

Mientras tanto, y tal como como se acostumbraba en nuestra época de estudiantes de primaria, nos corresponde izar la bandera en el acto público, por ser en este momento el primero del salón.

 

“Solos somos una gota, juntos un océano”. Ryunosuke Satoro.Nacional y su festival de oles y desperdicio de goles

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *