Capsulas de Carreño

Nacional y su multitudinaria soledad

Por Jorge Iván Londoño Maya.

 

 

*Da berrionderita ver a Nacional sin el aliento de sus buenos hinchas, familias enteras, abuelos con sus nietos, sobrinos con sus tíos.
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Por primera vez conocimos el Metropolitano desnudo, vestido solamente con los colores de sus tribunas. Nacional saltó a la cancha ante un silencio ensordecedor y cómplice de unos actores que, bien apadrinados por el que en Medellín tiene la sartén por el mango, lo obligaron a jugar a 704 kilómetros de su casa, así sea arrendada, con destrozos  y goteras.

 

Nacional vestido de verde amargo y Melgar con los colores cucuteños, no se sentían ni locales o visitantes, simplemente un par de extraños dispuestos a jugar sin público.

Comienza el partido y a los 30 segundos Melgar toca el timbre, y de ahí en adelante es el amo y señor del partido, convirtiendo a Castillo en fortaleza cartagenera, porque sacó un balón imposible ante cabezazo de Cuesta. Nacional ve jugar a Melgar, sus jugadores deambulan detrás del balón y ven como los rojinegros tejen y tejen, al punto que la posesión del balón es de 70% para ellos y 30% para nosotros. Mientras todo esto sucede, Autuori fija su mirada en el suelo y pone cara de novio despedido.

 

Banguero, estrenando canutillos al final de la moña, se gana la tarjeta amarilla por tremendo pisotón, que perfectamente daba para color de agua aromática de Drácula, acción que mereció el “no jodas pues” de Sebastián.

 

Desde el minuto 25, llega alguito de inspiración divina, y Nacional comienza a salirse, así sea tímidamente, de ese entramado al que lo tienen sometido. Minuto 27, Castro hace largo pase a Candelo, quien avanza por la franja derecha, se saca a su marcador, entra al área, hace el pase de la vida, como dice el narrador de los domicilios, para que entre Dorlan y marque el primero y celebre con agua bien helada. Al minuto 34 Sebastián y Candelo van a cobrar un tiro de esquina, ¿alguien entiende por qué se desperdicia un jugador en esa jugada?, cobra Sebastián, el balón cae al lado derecho de la puerta, y allí lo recibe la mano de un defensor peruano, por lo que el árbitro decreta tiro penal. Cobra Dorlan por toda la mitad, con sus acostumbrados 140 km/h, y es el segundo del verde y también de su cuenta personal.

 

Con dos goles a cuestas, más el calor que pone el sudor a chorros  y la humedad, Melgar deja de tejer y Nacional manda en el partido. Dorlan tiene más opciones de gol, como el disparo que el portero, con peinado de “no me joda”, manda al tiro de esquina; terminando el tiempo adicional, Dorlan se descuelga, pensamos que iba a chutar pero el defensa le va cerrando el ángulo de tiro y evita el tercero.

 

Para el segundo tiempo entran Deossa por…..¿Cómo es que se llama? a sí, Jader, y Salazar por Banguero, por aquello de la amarilla. Un segundo tiempo que comienza copia fiel del primero, con Melgar jugando y Nacional viendo. Al minuto 57 cobro de tiro de esquina de Melgar, hacen la Zubeldiana y descuentan. Por fortuna un minuto después, Román imita a Jairzinho, aquel puntero fabuloso de Brasil en México 70, le hace un ocho a su marcador, luego como caballo pura sangre deja en el camino a otro defensa, ingresa al área, hace el pase aquel y entra Dorlan para marcar el tercero del equipo y de su cuenta, aumentando a cinco los goles en esta copa, que lo dejan como goleador hasta el momento,  y a 12 goles en todas las Libertadores que ha participado.

 

A 15 minutos de terminar el partido, entran “Los Dukes de Hazzard” (Jefersson y John) pero sin la mona de chorcitos corticos, y salen Palacios y Dorlan para el sonoro aplauso por todo Colombia.

 

Mientras el técnico de Melgar acumula botellas de agua en la raya, como envases de cerveza sobre la mesa en cantina pueblerina, Nacional tiene más opciones de aumentar, como aquel tiro libre cobrado por Candelo que pega en el horizontal. Pero no crea, Melgar también tuvo una o dos opciones de gol, una de ellas salvada por Castillo, quien también tuvo su descache al despejar un balón que le queda a un rojinegro y es el propio Castillo quien despeja con la mano en el borde del área.

 

Termina el partido con las camisetas pesando el doble por la sudoración excesiva, y Nacional con un triunfo importante en sus aspiraciones para pasar a la otra ronda, porque lleva 6 de 6. Eso sí, el fútbol sigue en deuda, lo mismo que Autuori que insiste con…Jader y con Ángel en el puesto equivocado.

 

Da berrionderita ver a Nacional sin el aliento de sus buenos hinchas, familias enteras, abuelos con sus nietos, sobrinos con sus tíos, los mismos que sintieron pánico el domingo pasado, y que tuvieron que salir en silencio del Atanasio, obligados por esos “valientes” encapuchados.

 

Qué bien por Melgar, un equipo con oficio y con dos jugadores que seguimos por toda la cancha, Deneumostier y Archimbaud.

 

“Donde no hay esperanza, nos incumbe a nosotros inventarla”. Albert Camus.

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Un comentario

  1. Roberto Usme Motta

    21 abril, 2023 at 1:01 pm

    POR COMENTARIO DE JORGE IVÀN LONDOÑO
    Sr. Londoño, mis respetos. Asì es, le tocaron el timbre muy temprano al Nal y por poco le abren la puerta a Melgar, pero luego se estabilizó y la noche para Dorlan. Nal tuvo suerte en esta primera fase de grupo, espero que continúe en las restantes.
    Roberto Usme Motta

    Hincha de DIM
    Envigado

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