Capsulas de Carreño

Ni un Rey (es) se escapa.

Por Javier Castell López, El Heraldo.

 

 

*Cápsulas monitoreó las mejores columnas de diciembre publicadas en diarios colombianos.  Acá reproducimos la de Javier Castell.

Arturo Reyes, declaró con mucha firmeza y convicción que el señor Fuad Char, cabeza del grupo propietario, lo respaldaba al 100%.

Al menos era lo que él infería de sus continuas reuniones con el dirigente. Reuniones en donde se diseñaba el modelo de trabajo para el próximo año y las contrataciones y salidas de jugadores, con el concepto y visto bueno de Reyes. Todo le hacía creer que su continuidad estaba garantizada. Pero no fue asi. La famosa  frase que destaca el “respaldo” del dirigente otra vez alardea de su premonitoria certeza: cuando se hace público el respaldo al entrenador es porque lo van a destituir.

Reyes no es la primera ni será la última víctima de la incoherencia y falta de convicción y proyectos de la gran mayoría de los dirigentes futboleros. A mi juicio, injusta y torpe decisión. Injusta, porque Arturo Reyes se hizo cargo de un menguado y desorientado equipo. Con inferiores reemplazos de Teófilo y Borja. Eliminado de la Sudamericana, con pocos puntos en la Liga y poco fútbol en la cancha. Paulatinamente fue tomando decisiones, hizo variantes, ganó mucho más de lo que perdió, mejoró algunos aspectos, a otros no les pudo ofrecer soluciones. Consiguió un cupo a un torneo internacional. Cierto es, que nunca fue un equipo con continuidad y brillantez en su juego, pero fue indiscutible el mejor funcionamiento colectivo y el alza en el rendimiento de algunas individualidades.

Injusta, porque después que les tomó la casa incendiándose, sofocó el fuego, salvó los muebles, la ordenó, la pintó, no la dejó hermosa (bueno, tampoco era una con piscina, grandes jardines, salón de juegos…) pero sí vivible, decente, y él conociendo mejor sus recovecos y los rincones que aún hay que refaccionar.

Torpe, porque creo que si ya invirtieron cuatro meses en un técnico que ellos mismos han ayudado a formar y crecer, que dio algunas señales de que puede ser capaz, lo conveniente y pragmático sería aprovechar que ahora Reyes, sin dudas, es mejor técnico. Torpe, porque con esta experiencia y una mejor nómina hubiera sido una buena decisión reiterarle la confianza y confirmar, en un mejor contexto y desde el inicio, si el apoyo personal, profesional, en tiempo y recursos que le han ofrecido a Reyes durante varios años ha valido la pena.

Han destituido a Reyes, y con ello abortan otro proyecto, vendrá otro entrenador y, por enésima vez, comenzarán de cero. Dando bandazos, de un estilo a otro. Sin firmes convicciones, ni objetivos deportivos.

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