Nos empatamos

Por Jorge Iván Londoño

* Terminamos con el sabor amargo, situación que se nos volvió costumbre.

Primero nos sacamos de la Copa, ahora nos empatamos contra Millonarios. Después del susto inicial, del cual salimos ilesos gracias a Cuadrado que le dio esa forma a su arco y a San Ramón Nonato, patrono de los partos complicados, Nacional comenzó a echarse El Campin al bolsillo, cosiendo en crochet un fútbol  practico, soportado en salidas que garantizan la tenencia del balón, y llegadas al campo contrario con buenos argumentos ofensivos que a veces no cristalizan por un mal pase, una pared agrietada o porque el rival también juega.

Obvio que cada salida es una prueba de esfuerzo, porque cualquier error se paga con un ¡sáquela de adentro! O sino que lo diga Mafla, quien, independiente de todo lo que sucedió en ese instante, con tiempo y distancia para haber elegido otra jugada, se las dio de Messi, de malabarista del Circo del Sol, de chacho de la película… y lleve.

Nuevamente  el verde quedó en pecado mortal gracias a su falta de gol, debido a su ineficacia, o porque algunas veces el portero de turno se llama Wilker, o porque  al travesaño le da por lucirse, o porque entramos el extraño mundo de Duarte. En fin, hay motivos como en botica.

El gol marcado por Vladimir (segundo en hijuemil partidos) el otrora gigante del Junior, nace  de soberbio pase de Cepellini a Barcos, y de la suerte con explicación en el tarot para que el balón, ante el disparo de Barcos a la portería, pegue en el talón de Wilker y se desvíe para llegar a los pies de Vladimir y ¡cataplum!

No sé, y así se haya conseguido el gol, se me antoja que Barcos fue egoísta, porque era más fácil hacerle el pase gol a Vladimir, que pasar el balón por el ojo de la tenaza formada por Wilker, figura acrobática que la hace con marca registrada. O si no, qué tal esa tripleta de atajadas a lo Armani terminando el partido, o la monumental atajada minutos antes a un disparo a quemarropa de Nicolás Hernández. ¡Qué me lo empaquen!

Aunque terminamos con el sabor amargo, situación  que se nos volvió costumbre, porque “nos empatamos” y porque por una “locuramía” perdimos a Lucumí para el clásico. Claro que Cuadrado se escapó de la escarapela roja. Fue un muy buen partido, con un Nacional repleto de argumentos y de categoría, y afanoso en busca del  gol por todos los medios lícitos, que al final solamente fue uno, cantidad a la que por estos días estamos condenados, así no todo sea por culpa de los delanteros, sino de alguien llamado Wilker, de apellido Fariñez, y a quien, a diferencia de sus paisanos, se le “prendió” el bombillo, y de qué forma.

 

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5 respuestas a «Nos empatamos»

  1. Luz Londoño
    Medellín / Nal.

    Excelente comentario. Esperar que esta sequía, de muy larga duración, termine.

  2. Pablo Enrique Pulido Pérez – Bogotá
    Bogotá / ATLETICO NACIONAL

    INFILTRADOS DE OCASIÓN
    Ante la imposibilidad de ingresar a El Campín por “las buenas”, un gran amigo, hincha azul, me consiguió las boletas y junto a un compañero de trabajo, vestidos de civil, logramos ingresar al estadio el pasado sábado.
    Agazapados al lado de “mis amigos azules”, aguantábamos el bullicio y los insultos de rigor hacia mi querido y adorado verde.
    Nacional se iba adueñando del partido, el consumo de uña y el desconcierto en la toldas azules no presagiaba nada bueno. La goleada anunciada no se veía por ninguna parte. Nacional se adueñaba del partido y por allá en el fondo algo me decía que el gol verdolaga estaba cerca.
    ¡Y el gol llegó! Junto a mi compañero de aventura, tuvimos que abortar la celebración y con los puños cerrados y en silencio gritamos a rabiar la anotación.
    Cuando llegó el gol de los azules nuestra identidad quedó al descubierto y ahí fue Troya. Mis “amigos azules” nos escoltaron hasta la salida más cercana y nos desearon suerte. «Quién los mandó», nos dijeron. Una aventura arriesgada, pero valió la pena.
    Nacional jugó un buen partido y su progreso futbolístico es notable. Ojalá le alcance para meterse entre los ocho. Para esa época estaremos hablando de otra cosa y seguramente con un conocimiento pleno del equipo, el cuerpo técnico hará los debidos ajustes.
    La salida de la Copa Libertadores ha sido un duro golpe, pero también hay que aceptar que las uvas verdaderamente estaban verdes.
    Vendrán tiempos mejores y esas celebraciones acostumbradas volverán a ser parte de nuestro diario vivir.
    Cordial y respetuoso saludo para todos. VAMOS MI NACIONAL

  3. Martha
    Miami / Nacional

    Muy buen artículo. Felicitaciones y a seguir esperando para volver a ver a nuestro Nacional ser el de antes.?

  4. Juan Fernando Echeverri Calle
    Medellín / Mi verde del alma.

    Tremendo comentario Jorge Iván, y con pluma y teclado de ceño fruncido, ya que para el verde no podemos esperar más. O viene su majestad el GOL o nos dedicamos al tenis de campo, al BMX y al fútbol de salón. ¿Será que esos chispazos nos van a pintar de verde la desteñida ESPERANZA? En tus pies y guayos queda nuestra potencial dicha, VERDE DEL ALMA, aunque tan mal nos trates. Juanfer.

  5. Juan Gonzalo Montoya
    Madrid / Atletico de Madrid – Nacional

    Estimado Jorge: Qué porterazo es Fariñez. Tenemos que disfrutarlo en nuestra liga porque le queda poco tiempo, es de categoría mundial. Muy bien cubierta tienen la cabaña tanto Millos como Venezuela. Aunque nos jodió la victoria, da gusto verlo. Con él y el venezolano del América Aristeguieta, el vecino país esa superbien representado en nuestra liga. Este par son jugadores que suman y llevan gente a los campos de juego. Saludos.

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