Capsulas de Carreño

«Nuestras lágrimas de tristeza, ahora son de alegría».

Deportivo Pereira vive los gloriosos. Finalista de Copa, la primera vez que accede a esta instancia en 77 años. Y también metido entre los ocho de Liga. Gran presente matecaña. Foto @Dimayor.

Por Julián Andrés Santa Rendón.
Pereira.

No es un sueño la magnífica actualidad que están disfrutando los hinchas del Deportivo Pereira, es una bella realidad, es un júbilo que merecíamos vivir los que amamos al rojiamarillo y siempre hemos estado ahí en todo momento.

Si anteriormente el aficionado rojiamarillo relucía su orgullo y amor por el equipo, así los resultados fueran malos y las humillaciones constantes, hoy con mayor razón, tenemos todo el derecho de expresarlo y disfrutar con toda emoción lo que estamos viviendo.

Cómo olvidar las lágrimas que derramamos en Itagüí en 2016, cuando a falta de pocos segundos, se nos esfumó por tercera vez el ascenso en los últimos segundos. Cómo olvidar esos diciembres en los que veíamos por la televisión a muchas hinchadas de otros equipos celebrando y dando vueltas olímpicas, mientras el nuestro solo tenía un gris panorama.

Pero también cómo olvidar que a pesar de todo lo negativo, la linda hinchada Matecaña nunca dio un paso al costado, siguió ahí, se aguantó ocho años en la B, pérdidas de ascensos y siguió aumentando su amor por la divisa de su ciudad, la tradición de sus abuelos y papás.

Cómo olvidar a tantos hinchas que hoy ya no nos acompañan y crecieron y vivieron siguiendo al equipo y anhelaron ver lo que estamos viendo hoy.

Hoy por fin podemos decir que el fútbol nos está dando un poco de lo que tanto nos ha debido, que nuestras lágrimas de tristeza, ahora son de alegría, que a los 77 años, por fin Pereira va a jugar una final en una competencia de primera, que pasamos de hablar de descansos a palpitar esa primera e histórica final, incluso hablando de la posibilidad de Copa Libertadores, que los que siempre se nos burlaban, hoy nos felicitan y reconocen el campañón que hace el equipo de Alexis Márquez, que ya era hora que las cosas nos empezaran a salir también a los hinchas risaraldenses.

Y como somos Deportivo Pereira, nuestra primera final por Copa Colombia no podía ser nada más y nada menos que ante el más ganador del país, ante el de la chequera, el copero, el que sabe jugar finales constantes y el que solo piensa en ganar.

Pero no olvidemos que esto es un juego donde el pequeño, el humilde y trabajador, ya le ganó al favorito y donde la mejor forma de sacarse la mufa y la sal de nunca haber ganado nada, es precisamente iniciado ante el más ganador… Nos pueden llamar ilusos, pero es nuestra alegría e ilusión, porque así como nunca dejamos de creer en las malas, no dejaremos de creer en estas buenas.

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