
Por Jorge Enrique Vanegas
*Fiascos y papelones de las selecciones de Sub 20 y Sub 17 en los campeonatos Suramericanos y clasificatorios a mundiales.
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1-Desde términos de 2016 con el estrepitoso fracaso en el mundial de clubes de Atlético Nacional en esta tribuna libre de Cápsulas hemos repercutido en comentar y anticipar la sucesión de fracasos e incompetencia de nuestro fútbol.
2- Tres años de fracasos de una selección de mayores que entró a última hora al mundial de Rusia y allí tuvo un nivel y desempeños inferiores retrocediendo frente al mundial anterior. Claro que en el país se celebró con recibimiento en carro de bomberos a la selección tras su fracaso. Típico del folclorismo de nuestra nación.
3-Se suman los fiascos y papelones de las selecciones de Sub 20 y Sub 17 en los campeonatos Suramericanos y clasificatorios a mundiales. Toda esta degradación producto de la falta de proceso y los 7 años perdidos con el bonachón abuelo Péckerman, quien obvio, no trabajaba.
4-Y la lista, se amplifica con eco y resonancia nefastos por las vergonzosas salidas en torneos internacionales de nuestros clubes, en distintas competiciones, eliminados en Copa Libertadores, fáciles presas de sus rivales y lo mismo, en la copita de consolación, muy mediocre por cierto, Suramericana, en donde algo hizo el Junior de Comesaña.
5-En 2019 Colombia a nivel de clubes en estos torneos es el penúltimo del continente con sus clubes incompetentes que ya están a la par de los equipos venezolanos y, ni siquiera, superan a los bolivianos. Muy bajo, perro muy bajo cayó el maltrecho balompié nacional. Que tal lo del Junior ya eliminado prácticamente en su grupo -y es el líder local- o lo del Tolima, que ni a Wilstermann de Bolivia le pudo ganar como local.
6-Los directivos de la Federación dedicados a sus intereses personales, solo preocupados por hacer turismo y malgastar recursos, ignorando el catastrófico estado del fútbol colombiano en todos los niveles. Estamos en Nada.
7-No hay derecho a la falta de planificación, el no trabajar desde las bases, el no articular con los clubes profesionales y ligas un trabajo integral. Terminando el ciclo de la actual generación, no hay renovación, en los jóvenes no tenemos con quien y con qué ni como abrigar esperanzas de una renovación positiva.
8-Y el futuro qué? Es sombrío, muy oscuro, si miramos línea por línea nada, en el arco, en la defensa, que iguale o se acerque a los anteriores y todavía vigentes. En especial los laterales, artículo escaso en Colombia. En los centrales nadie como los aún vigentes, inferiores estos a los de Brasil 2014. En la mitad mucho picapiedra pero ni de marca y, y menos, el cerebro, el creador, un 10 a futuro. Adelante, aún más crítico el tema, el peor mal en todos los niveles del fútbol colombiano: la falta de gol. Solo mirar resultados en cada categoría y la mínima cuota en arcos contrarios.
9-Pasando al fútbol paisa, ni hablar. La campaña del Medellín es impresentable, ese equipo está eliminado. Es una vergüenza que ni llegue a los 8. Rionegro cerca al descenso y, el Nacional, al borde del abismo más profundo y con un equipo que no da ninguna garantía para apenas, que mediocridad, tratar de entrar a los 8. Cualquier tiempo pasado fue mejor. Claro que su presidente y cohorte de burocracia y entrenador están muy tranquilos.
10-Y de la Liga Águila de tan baja calidad, un claro testimonio es la merma considerable de las asistencias, la baja de rating del canal que tan mal televisa con una pésima producción y narradores -con muy contadas excepciones-, porque el cliente no está percibiendo valor. El aficionado no recibe calidad ni espectáculo. Y cada día vemos más payasos simuladores en el campo, fingidores y jugadores perdiendo deliberadamente el tiempo ante la complaciente mirada de los malísimos árbitros colombianos.
11-A propósito, son una epidemia, que cantidad de fallos reiterativos, que perjuicios provocados a muchos equipos por errores flagrantes de estos señores. Hasta el soberbio, prepotente y temperamental, presidente de Dimayor, quien presidió y eso dejó, varios años la comisión arbitral, como gran autor del problema, hoy se queja públicamente de esta plaga arbitral. Y pensar que es su herencia. Normal, la doble moral. Claro que dijo0 la verdad: “Estoy muy molesto y preocupado con tantos errores de los jueces”
12-Por todas estas razones y mucho más, ese es el panorama, por ello nuestro fútbol está en nada.





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