Nuevo Presidente. Por Alexis García Vega

Por Alexis García Vega

 

*Me encantaría eso si, que no se les ocurra meterse a sugerir técnico para la selección Colombia.

Comienza con muchas expectativas un nuevo periodo presidencial en Colombia.

No soy político pero  me siento incapaz de dejar de expresar mis expectativas con respecto a lo que espero del nuevo gobierno y del nuevo gobernante.

Me gusta de Iván Duque: su gran afición por el fútbol, me encanta que sea un hombre alegre, me parece pertinente que le guste la música y que sepa bailar.

Me parece un hombre inteligente, con gran sentido del humor, sabe sonreir.

Me convence que pondere en su gabinete a las mujeres, que son mejores administradoras que nosotros los hombres como lo demuestran en los hogares, donde asumen papeles valientes para sacar adelante sus empresas familiares, gobernándolas con amor.

Me atrajo que en sus propuestas hable del emprendimiento como motor de cualquier opción de prosperidad, porque realmente el camino al progreso no lo marcan los gobernantes, sino las actitudes de cada persona con respecto a su futuro.

Me parece muy buena opción una vicepresidente mujer, que esté capacitada hasta para gobernar.

Marta Lucía ha sido en todo lo que ha hecho una persona competente.

Me encantaría eso si, que no se les ocurra meterse a sugerir técnico para la selección Colombia, como ya lo hizo Juan Manuel, a quien puedo tutiar ahora que es un desempleado más del país.

El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes, esas que están a cargo de un presidente de un país, son cosas realmente que importan y afectan a una gran cantidad de personas, así es que nuestro mandatario solo debe ver el juego como aficionado y debe centrarse muy bien en los asuntos complicados de una comunidad como la nuestra, que estando llena de riquezas tiene tanta gente pobre, habrá que procurarse la manera de cambiar nuestro modelo educativo, para recordar que ya la comisión de notables, nos enseñó cómo hay que reformarla para poder cambiar la mentalidad de nuestra gente.

En “POR UN PAÍS AL ALCANCE DE LOS NIÑOS” nuestro premio Nobel de Literatura ya nos sugirió hacer “una educación inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quienes somos, que nos queramos más a nosotros mismos, que aproveche más nuestra creatividad y nos ayude en nuestra superación personal.

Que integre las ciencias y las artes a la canasta familiar. Que canalice hacia la vida esa inmensa energía creadora que durante siglos hemos despilfarrado en la violencia”.

Ahí tiene pues señor Presidente, una ardua tarea, usted es capaz con nuestro apoyo.

Si te gustó este artículo, compártelo en tus redes:

Publicidad

Haz un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Notas relacionadas