Capsulas de Carreño

O sea que, sí se puede…

Por Hugo Illera, Diario Deportes.

 

 

*El técnico propone, los jugadores disponen. Lo de anoche fue más que evidente.
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Al terminar el primer tiempo Junior 1 x América 3, me preguntaron de la redacción de DIARIO DEPORTES sobre el titular de la crónica del juego. Había molestia, cada quien daba su concepto, atropellados algunos, con evidente desesperanza otros.

Les contesté que esperaran que “América tenía tantas o más deficiencias que el Junior y de pronto Junior podría empatar el juego”.

Los mensajes durante el primer tiempo se producían en segundos. Llegaban llenos de opiniones, con desazón, con rabia, con poca fe.

Quisiéramos saber que pasó en el camerino al terminar el primer tiempo. El DT Reyes se fue indicando con su mano y gesto de desagrado ordenando que los suplentes también fueran al camerino.

Hubo dos cosas que beneficiaron el maravilloso segundo tiempo para la remontada del Junior sobre América. El gol de penalti de Bacca para ir al descanso con 3×1 que era menos catastrófico que el 3×0 y el evidente descenso físico del América que ahogó al Junior con presión en el propio campo Tiburón. Presión que también lo ahogó a él. Junior tuvo un segundo aire. América no.

Los cambios propuestos por Reyes al comenzar el segundo tiempo, el juvenil Deiber Caicedo x Pablo Rojas y Cariaco x Lencina, fueron acertados y determinantes. Ellos le cambiaron el destino al juego. Generaron fútbol, desnudaron los problemas defensivos americanos, uno con su velocidad y gambeta, otro con la lectura perfecta del juego para atacar al América sin descanso.

La idea de Reyes, y el nivel y voluntad mostrada por Deiber y Cariaco, contagiaron al equipo y  firmaron el RIP a un América que, en su afán de practicar “el fútbol moderno”, de presionar sin descanso y sin medida en el campo contrario y de ser sólo un equipo ofensivo con poco trabajo defensivo, dejó escapar una victoria que, en el primer tiempo, merecía.

Hacía tanto tiempo que Junior no producía las sensaciones de esta noche de miércoles, que el estadio se puso en sintonía con el equipo que terminó avasallando al América impulsado por su hinchada en un reencuentro afortunado que se cerró con una gran victoria y un aplauso final de dos vías: del equipo a la tribuna y de la tribuna al equipo.

Era evidente que la derrota golpeó feo al América y a su cuerpo técnico. Se notó en el final del juego pero mucho antes también, en el rumbo que fue tomando el partido.

Lo del Junior anoche fue la confirmación que si los jugadores tienen nivel y aportan ese nivel, con ganas e interés para desarrollar las propuestas del técnico, el equipo podrá tener el talante de otros tiempos.

El técnico propone, los jugadores disponen. Lo de anoche fue más que evidente. No sabemos que pasó en el camerino en el intermedio, pero de que hubo pateada de balde, la hubo. O sea que sí se puede, si los jugadores quieren.

Ah, el titular propuesto al término del primer tiempo era “Maelo, este Junior duele”. Después fue cambiado por ¡O sea que, sí se puede!

Barranquilla
Agosto 23, 2023

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