Capsulas de Carreño

Otra derrota.  ¿Qué más se podía esperar?. Por María Victoria Zapata B.

 

Por María Victoria Zapata B.

 

*Al DIM le arrebataron su nómina, su fútbol, su alma, su ambición y su motivación. Le extrajeron su savia y le cercenaron su dignidad.

 

 

Fue  la quinta  consecutiva en esta versión de Copa Libertadores. Le antecedieron los reveses ante Atlético Tucumán (0-1), Libertad (1-2),  Boca Juniors (0-3), Caracas F.C (2-3) y, anoche, Boca Juniors(0-1). Y fue, además, la tercera derrota local en fase de grupos.  El Deportivo Independiente Medellín  cayó en el Atanasio Girardot, ante todos sus rivales del grupo H: Boca, Libertad y Caracas F.C.

El DIM, que ha perdido además la totalidad de sus partidos jugados  en  la fase de grupos, tiene un rendimiento más que vergonzoso .  cero en todo. Su fútbol es idem.

La derrota  ante Boca Juniors  tan presagiada como las  que le antecedieron,   es consecuencia directa  de todas las carencias y ausencias  que  tienen al DIM  cada vez  más   sumergido en ese cenagoso  y oscuro  pozo  en el que lo sumieron directivos sin dignidad,  identidad ni convicciones. Dirigentes cuyos intereses no trascienden sus propios  afanes  y desconocimientos.  Dirigentes que convirtieron a nuestro amado  Equipo del Pueblo en mucho más que despojos.


Sin sorpresas

A pesar de que el marcador burló pronósticos y apuestas, ante el cuadro  xeneize, el DIM  mostró  lo que  esperábamos ver. Sin fútbol colectivo, sin sociedades,  sin sorpresa, sin jugadores destacados en su desempeño  individual, sin referentes  ni impulsores de la tarea de los juveniles, sin refuerzos  de talla ni valía  y  con unos canteranos  lanzados a la gramilla  no solo  antes de tiempo sino desprovistos  del resguardo  y cobijo de verdaderos adalides y mentores en el terreno de juego,  era apenas previsible  este nuevo revés en Copa, este nuevo ridículo internacional. Y con esos lamentables 90 minutos ante Boca,  quedaron otra vez  al descubierto  los  inexistentes cimientos del  estrafalario proyecto que pretende  cuatro título locales y uno internacional en tres años,  sin tener siquiera  bases deportivas ni administrativas para fomentarlo.

Boca Juniors, que  en este viaje a la capital antioqueña  dejó su jerarquía y  fútbol en su natal Buenos Aires,  no hizo el menor esfuerzo por  los tres puntos. Tampoco lo necesitó con un equipo tan  plano, predecible, acéfalo  y  limitado como el DIM 2020,  que ayer evidenció por enésima vez la irreflexiva  degradación de la que fue objeto.

 

 Hundido del todo

El  naufragio del Deportivo Independiente Medellín es  inocultable  y total   Ya superó, y por mucho, los  calificativos de retroceso o crisis, por cuanto el deterioro  es tan grave y complejo que  redujo a cenizas sus dos  principales pilares institucionales, el deportivo y el administrativo, y  comprometió, además,  sus Divisiones Inferiores  en un convenio tan inexplicable  como inequitativo. La única salvación para el Deportivo Independiente Medellín es su venta.

En un  trino, publicado  por el colega Mauricio González  minutos después de la conclusión del juego  ante Boca Juniors, se  retrata sin maquillaje  la realidad del Deportivo Independiente Medellín.

“Los pocos frutos que vienen no han madurado y los maduros no dan jugo. Además, los exprimidores administrativos ya hicieron su trabajo y el exprimidor del banco no sabe que hacer. Que lastima, Nos quedamos con el pasado”.

Y mi conclusión: Al DIM le arrebataron su nómina, su fútbol, su alma, su ambición y su motivación. Le extrajeron su savia y le cercenaron su dignidad. Y también lo despojaron de todo lo que representa, de su patrimonio inmaterial. ¿Qué más le querrán enajenar desde su administración?

[María Victoria Zapata B.]

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