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Por Miguel Robledo Restrepo

Emocionante, por histórica y reconfortante por el presente la goleada de ayer de la que poco hay qué comentar aparte de lo estadístico.
Sirve para que aterricemos. Todos los que auguraron después de la derrota contra Millos un futuro negro por lo de jugadores unos acabados y otros, agrandados hoy están en los gloriosos.
Lastimosamente una entrada que no entró en la que el suscrito culpaba a Reinaldo Rueda de la derrota ante Millos por su mal planteamiento hoy se vuelve en favor de los jugadores que otros descalificaron como Bocanegra, Alex Mejía, Orlando Berrío y otros que desechables el jueves hoy son héroes. Hoy el héroe es Rueda.
No. Nacional tiene una estructura tan sólida que resiste hasta derrotas como la sufrida ante un Millonarios que se fajó el partido del año con figurones como Johnatan Estrada, Rafael Robayo, Macallister Silva y Michel Rangel que se jugaron, además, el partido de su vida. Y dos fallas puntuales de grandes jugadores como Alexis Henríquez y Francisco Nájera, que no por lo del jueves desmerecen.
Lo de ayer fue una tarde normal, con jugadores Verdes en su nivel y Canarios descuadernados. Los pases atrás de Berrío a Ibargüen en los goles primero y tercero, sólo indican el buen servicio desde el medio a Berrío y la atención de Andrés Felipe. El cuarto sí fue una joya; todos la tocaron antes de caer a los pies del Lobito Guerra, el del fútbol de frac que no se lo quita ni para dormir.
Luego, tres asistencias de Sherman Cárdenas sellaron el partido, Una gran rosca con el dedo gordo de Luis Carlos Ruiz (quien salvó el honor en Bogotá), un derechazo de Bocanegra que se desvió en nunca supe quién y un tiro de esquina cabeceado en el segundo palo por Rodin Quiñones.
No fue un partido del otro mundo así el marcador diga otra cosa. Fue ante un Bucaramanga minusválido.
Mi comentario de la derrota en Bogotá se refería a que Bocanegra debió pasar a la derecha ante la negra noche del Alcatraz, a la permanencia de Macnelly en una de sus peores noches, teniendo a Ibargüen en el banco y a la no detección de la calentura de Ibarbo desde el inicio del segundo tiempo.
Insisto, El Nacional que perdió con Millonarios es el mismo que goleó al Bucaramanga y que esto les sirva a los que despedazaron a Rueda y a Nacional. Lo de Bogotá fue circunstancial; lo del Atanasio, lo mismo.
Miguel Robledo Restrepo, Hincha Verde





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