Por: Miguel Robledo Restrepo
*Berrío y Copete, crucificados, haces los goles y nadie les da el mérito.
Los jugadores más cuestionados y aún calificados como troncos, con argumentos elaborados por varios columnistas, que aseveran que no merecen siquiera figurar en la nómina del Atlético Nacional, son los que hacen los goles. Marlos e Ibarbo no la mojan. Lo de Ibargüen fue pegarle a un chiquito.
Sin embargo, Johnatan Copete, Luis Carlos Ruiz y, sobre todo, Orlando Berrío, crucificados cada ocho días, hacen los goles y nadie les da el mérito. El único grande y bendecido es El Lobito Guerra con su exquisiteces.
Entonces, ¡Por qué crucifican a Don Reinaldo tras cada partido si los resultados son los pretendidos! ¿Qué quieren? Ni siquiera un Barcelonita porque perdió con el Aleti. Sólo podrían satisfacerlos aquél que dirigió Gustavo Quintero con Los Graduados en el que “…tres goles, ya le metieron al diablo…”.
Tres goles con características muy diferentes; uno de cabeza, (casi dos con del de Berrío), de Copete, Otra joya de media distancia de Berrío y uno más de oportunidad cuando el balón golpeó la espalda de Brecas.





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