Capsulas de Carreño

Patriotas 3-Nacional 1… «De ruana».

Carlos Mosquera qué golazo convirtió anoche en La Independencia para cerrar la brillante noche de Patriotas y nefasta para Nacional. Foto @patriotasfutbol.

Por Jorge Iván Londoño Maya.

Ni más ni menos. Patriotas, un equipo en cosecha, con su plantilla renovada en más de un 80%, con Omar Pérez de batuta con bastón, sin bus pomposo, sin Centro de Alto Rendimiento, entrenando en la manga de don Ramón, y pendiente de la cosecha de papa para pagarle a los jugadores los sueldos de tecnólogos en cerrajería (le cerraron las puertas a Nacional) cogió al verde de ruana.

En el torneo anterior, (la patria boba para Nacional) nos eliminó de la Copa Colombia, metiéndonos en el partido de ida los mismos tres goles de anoche. Raro que al técnico Almirón, nadie le haya advertido que iban a jugar en la tierra donde le dicen a uno “sumercé” sin conocerlo, y que además el técnico Diego Corredor, muy conocido en Tunja, su ciudad natal, le cogió el palito a la forma de jugar del verde.

Lo de anoche fue una frenada en seco al lento inicio del equipo. Fue la caída de la pluma del edificio en construcción. Según afirman los versados en la materia; Patriotas también lo está, y juegan de rojo, de memoria y con hambre.

A nosotros no nos pagan por analizar el juego individual de cada jugador de Nacional, pero si al técnico. Tampoco por analizar el juego colectivo del equipo, pero si al técnico, y mucho menos por escoger los once inicialistas. Pero va siendo hora que el señor Almirón, a quien admiro por su pasado y ojalá por su futuro, defina de una vez, el equipo de los pergaminos, el que nos llevará nuevamente por la senda de la gloria. ¿O sino qué?

La materia prima está completa, y el que sabe…sabe. Que lo diga Rafael Delgado, quien se bajó del avión con los guayos en la mano, y en 40 minutos de juego demostró que sabe. Ahora bien, dejarle la contención solamente a Arias (no pasa bien un salero) es sentenciar una avalancha como la del Ruiz, y eso fue lo que vimos anoche.

Lo de anoche fue un desastre, no solamente en el aspecto colectivo sino individual, con jugadores fríos como el clima del estadio La Independencia, (que se volvió la dependencia para Nacional) que escasamente se pusieron el uniforme y sudaron (?) la frente, pero no la camiseta. El Nacional de anoche fue el símil de esos equipo “Once Amigos”, que se reúnen los domingos en cualquier pedacito de manga para sudar el guayabo.

Otra tarea más para nuestro nuevo Presidente, Juan David Pérez, llamar al orden ético y profesional a los jugadores, porque no basta ganar MILLONES, sino jugar billones

Señor Almirón, señores jugadores….ahí tienen pues a Millonarios para que, por fin, se lo pongan de ruana.

Compartir:

7 comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top