Capsulas de Carreño

Perfil del nuevo técnico de Barcelona F.C. (Mundo Deportivo)

Quique Setién (61 años), en el banquillo del Betis la pasada temporada (Foto – Manel Montilla/Mundo Deportivo.

*Quique Setién, nacido para entrenar al Barça.

*Hubiera dado “el dedo meñique” de su mano por jugar en el ‘Dream Team’ de Johan Cruyff, al que admira profundamente.

*“Todo lo que soy como entrenador se lo debo a lo mucho que corrí detrás del balón cuando jugaba contra el Barça”, comenta.

*Sus mayores éxitos como técnico son el ascenso del Lugo a Segunda y la clasificación del Real Betis para la Liga Europa, aunque por todos los equipos que pasó dejó una impronta de buen fútbol.

Por JORDI SANTAMARÍA
SevillaCorresponsal
Mundo Deportivo

Quique Setién (Santander, 27 de septiembre 1958) le dijo un día a Johan Cruyff en Santander que cuando era futbolista “hubiera dado el dedo meñique por jugar en aquel Barça”, el ‘Dream Team’ que dirigió el holandés a finales de los ochenta hasta bien entrados los noventa y rompió todos los esquemas del fútbol de la época, cuyo estilo aún perdura hoy como legado indeleble y parte del ADN del Barça.

Quique Setién, que tuvo una dilatadísima carrera como futbolista durante 20 temporadas (15 en Primera, 4 en Segunda y una en Segunda B, en el Levante, donde colgó las botas, como Cruyff) debutó en las filas del Racing de la mano de Nando Yosu en la temporada 1977/78, la última de Johan como futbolista azulgrana, aunque no tuvo ocasión de medirse al holandés, ni ese año ni en la 80/81 cuando Johan jugó diez de los once últimos partidos de Liga con el Levante, todos menos el último, que precisamente le enfrentó con el Racing de Quique en El Sardinero y ganaron los cántabros por 1-0, con gol de Setién, clave para que el conjunto cántabro subiera a Primera como tercero en un quíntuple empate a 45 puntos en el que también subieron Castellón y Cádiz y quedaron fuera Elche y Rayo.

SUS LOGROS COMO TÉCNICO
Como entrenador, Quique Setién lleva en activo desde 2001, una carrera que empezó en el Racing, y siguió en el Poli Ejido -de 2003 a 2007 tuvo un parón de cuatro años en el que solo dirigió un partido a la selección de Guinea Ecuatorial- y en el Logroñés -de ambos lo destituyeron a mitad de campaña-, seis campañas en el Lugo, dos en Las Palmas y otras dos en el Real Betis, estas cuatro últimas las únicas en Primera División. Su mayor éxito, según él mismo ha destacado en más de una ocasión, fue el ascenso con el Lugo a Segunda División en 2012, aunque cada vez que lee u oye lo bien que juegan sus equipos al fútbol -todos lo han hecho- es cuando realmente se le ve satisfecho.

UN IDEARIO CLARO
”Todos queremos ganar, pero a la victoria hay que llegar como consecuencia de hacer las cosas bien, sobre todo, porque yo siempre he pensado que no vale una victoria sólo, creo que tú trabajas para darle continuidad a las cosas”, comentaba Quique no hace mucho en una entrevista, pues la diatriba entre victoria y buen juego siempre le acompaña.

“No hay que valorar tanto la victoria, porque sólo la consigue uno. Todos los demás pierden. Hay que valorar el esfuerzo, cómo manejas los recursos que tienes, otras muchas cosas que merecen la pena, la verdad. Estamos transmitiendo a nuestros hijos o a nuestra juventud que si no ganas no eres válido. Y vamos a crear una cantidad de fracasados tremenda”, repite cada vez que puede, para quien le quiera entender.


SUS SISTEMAS: 4-1-4-1, 4-3-3 y 3-4-2-1

Durante su etapa en el Real Betis empezó siendo fiel a un esquema 4-1-4-1, que a veces variaba al 4-3-3, aunque a los pocos meses tuvo que modificarlo, ya que el equipo encajaba una barbaridad de goles. Con la llegada de Bartra en enero de 2018 pasó a jugar con tres centrales, generalmente un 3-4-2-1, con el que logró la mejor racha de victorias de la historia del Betis -seis seguidas- y la clasificación para la Europa League, su éxito más sonado como entrenador, más allá del espectáculo brindado y los triunfos logrados en escenarios como el Camp Nou, el Santiago Bernabéu, el Sánchez-Pizjuán o San Siro, donde hacía muchísimos años que el Betis no ganaba y el equipo del cántabro deslumbró con su fútbol… aunque al poco le pintaran la cara equipos como el Eibar, el Getafe, el Huesca, el Leganés o el mismo Cádiz, que en 2017 lo apeó de la Copa tras haber ganado 1-2 en el Carranza.

«Más cruyffista que el propio Cruyff»
”Todo lo que soy como entrenador se lo debo a lo mucho que corrí detrás del balón cuando jugaba contra el Barça”, es otra de sus frases recurrentes. Setién quizá sea más ‘cruyffista’ que el propio Cruyff, lo que ya es decir. De ahí que empezar a jugar el balón desde el portero y asegurar la posesión, arriesgando los pases desde muy atrás, para atraer a los rivales, sea una de sus señas de identidad, ya sea en el Lugo, Las Palmas, el Betis o la selección de Guinea Ecuatorial, donde tuvo a sus órdenes a Benjamín e Iván Zarandona en su único partido.

Como buen cántabro es tozudo y cabezón, aunque va siempre con la verdad por delante, lo que le ha dado no pocos quebraderos de cabeza. Antes de fichar por cualquier equipo expone su manera de entender el fútbol y avisa de que no la va a cambiar: “Esto es lo que hay, si lo quieren bien y si no, adiós muy buenas”.
(Fuente: Mundo Deportivo)

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